ElGuanchePress, 2-11-05

SE MATRICULAN CUATRO (4) ESTUDIENTES
EN LA FACULTAD DE QUÍMICAS

Quienes parecen no tenerlas todas consigo son los químicos. Ni todas ni todos, pues según parece los estudiantes no están muy por la labor y en este año académico que acaba de comenzar cuatro curiosos han aparecido por la facultad, que a estas alturas ya estarán mirando dónde meterse, dándose además la paradoja que algunos departamentos de esa facultad, como por ejemplo química orgánica, duplica en catedráticos al número de nuevos matriculados, ocurriendo que en poquito tiempo tendrá más profesores que alumnos, si no cierran la facultad, claro.

El caso es que los químicos tienen más trabajo en otras facultades, biología, farmacia y ciencias del mar que en la propia facultad de químicas. Ante tan grave situación habrá que exigir responsabilidades, y éstas apuntan directamente a los cargos directivos, tanto de la propia facultad como de los diferentes departamentos, pues mientras las demás facultades de ciencias no han hecho más que crecer no se entiende fácilmente la situación a la que ha llegado esta, y es que el gremialismo siempre acaba en el mismo sitio: en ninguna parte.

Ya hace algún tiempo que uno de los departamentos de esta facultad, el otrora todopoderoso en vida de Antonio González, Don Antonio, el departamento de química orgánica, aprobó una polémica propuesta mediante la que se incluía en el baremo para entrar como profesor en el mismo el haber hecho la especialidad de química orgánica, no ya el haber cursado química orgánica en cualquier facultad en la que se impartiera la asignatura, ni siquiera haber hecho química, sino específicamente química orgánica, que nos recuerda la reaccionaria máxima de uno de los filósofos de la reacción, el mismísimo Platón, que hizo colocar en su academia el rótulo "que nadie entre que no sea matemático".

Pues exactamente eso es lo que les está ocurriendo a algunos: "que nadie entre, que nadie entre...y nadie entró".

Si a esto añadimos la cada vez mayor mentalización de nuestra sociedad hacia los problemas medioambientales, la situación se comprende más fácilmente, pues no es difícil suponer que no todo el mundo está dispuesto a ser partícipe y responsable directo de la catástrofe medioambiental, llámese esta tala de árboles, vertidos de CO2, monóxido de carbono o compuestos fluorados con los que tan mal parada sale la capa de ozono. El problema se ha hecho tan grave y ya crónico que las consecuencias del cambio climático largamente pronosticado ya son evidentes, ejemplo del mismo los continuos huracanes que afectan a todo el planeta. Lo malo es que cuando nos damos cuenta de las cosas ya es demasiado tarde.