Faluya

ANTONIO GALA

La historia, el olvido, la guerra, la ruina han sembrado Irak y sus vecindades de ciudades muertas. ¿Qué es Bagdad al lado de lo que fue? ¿Qué, Ctesifonte? ¿Qué, Babilonia? Ahora es Faluya la que se hunde inadvertida, la que muere para engrosar esa lista nefasta, en medio de una invasión injustificada y prepotente: sólo en la fuerza, no en la inteligencia ni en la táctica. Allí se enfrentan los llegados de lejos, bien armados y a ciegas, contra los habitantes que resisten, que defienden su modo de vida y sus creencias. De 100.000 pasaban los iraquíes muertos; ahora pasarán mucho más. Y se proseguirán las matanzas indiscriminadas en Mosul o en Samarra. Y los que sobrevivan lo harán sin nacionalidad, sin derecho a su fe, tachados de terroristas y asesinos. Sólo por defenderse. Buena forma de darle la razón a lo que luego emprendan.

* Tomado de El Mundo