ElGuanchePress
, 15-04-2005¡FIIIIRRRRMESSS...!
Tres altos mandos de los ejércitos de Estados Unidos, Reino Unido y Reino de España no acudieron este lunes, 11-04-05, al encuentro con los representantes de las instituciones majoreras previsto en el Cabildo de Maxorata para un intercambio de opiniones sobre el desarrollo de las maniobras militares Noble Javelin-05 que lleva a cabo la OTAN en la citada isla, autoridades a las que deberían haberles pedido disculpas por el mal uso y abuso que de su territorio hicieron.
A las 11:00 horas de este lunes y cuando en las dependencias de la corporación insular ya esperaban el presidente del Cabildo Insular, Mario Cabrera, el alcalde de Puerto de Cabras, Marcial Morales, el alcalde de Pájara, Rafael Perdomo, el alcalde de Betancuria, Ignacio Gordillo y los concejales de La Oliva y Tuineje, Guillermo Morera y Soraya Pérez, el responsable de centro de información de la OTAN comunicó que la reunión sólo se produciría con los responsables del Cabildo Insular y del ayuntamiento de la capital majorera, negándose a compartir mesa con el resto de autoridades, que según él "no estaban invitadas".
Lo que han olvidado los señores de la guerra es que los que en ningún momento han sido invitados en nuestra legítima Patria son ellos, en los que de sobra saben que son personas NON GRATAS, porque el pueblo canario ha elegido otra senda diferente, unos senderos de Paz, Libertad, Justicia y Democracia de los que los señores y ahora también las señoras de la OTAN carecen, olvidándose que los ejércitos están supeditados a la sociedad civil, que los mantiene, cuyos cargos no han sido elegidos democráticamente y por lo tanto no tienen legitimidad alguna, por lo que resulta intolerable que estos señores se arroguen la autoridad de decidir qué alcaldes o ediles municipales deben manifestarle los acuerdos plenarios contrarios a la realización de operaciones militares en nuestro territorio y quiénes no.
Los ejércitos deben obediencia a la sociedad civil, que con nuestros impuestos los mantenemos y si no les interesa ya saben lo que tienen que hacer, que es bien sencillo: dejar el puesto a disposición de quien corresponda. El ministro Bono declaraba que los militares se habían comprometido por escrito a respetar lo pactado con el Ministerio español de Defensa, que no con la decisión de los canarios de no pertenecer a la OTAN. Ahora toca exigir responsabilidad a esta malcriadse de los militares, que se creen con todos los derechos y ninguno de los deberes, siendo como son empleados de la sociedad civil y, cómo no, responsabilidades al ministro Bono, por el incumplimiento de sus subordinados en primer lugar y por faltar a la palabra dada de que se prohibirían las operaciones militares en Canarias.
El pueblo es soberano y esto hay que tenerlo claro, pues ni más ni menos significa que al mismo están sometidos civiles y militares, disciplinadamente, incumpliendo el mandato popular tanto los que consienten operaciones militares en nuestro territorio, el presidente Zapatero y Bono a la cabeza y el gobierno títere de Canarias, que incluso se entera por los medios de comunicación que la CÍA utiliza impunemente nuestros aeropuertos para incurrir en actividades penalizadas por los tribunales internaciones y la convención de Ginebra ¿Por casualidad alguien ha pensado en dimitir?