Francia dirá 'no'

Juan Jesús Ayala

En Francia, el 29 de mayo se va a someter a referéndum el Sí o el No a la aprobación del Constitucional Europeo y por el camino que van las encuestas, si éstas tienen algo de fiabili-dad, parece va a ganar el No. Y ¿por qué? Hay argumentos. Ante todo se esgrime por la clase política que es contraria a este Tratado, entre ella casi el 40 por ciento de los votantes socialistas, que se encausa al continente por la senda neoliberal que comienza con la guerra del Vietnam y se remata con la crisis del petróleo a raíz de la guerra del Yon Kippur.

 Esta circunstancia provoca que Europa se instale en sus propios miedos y que la debilite de manera alarmante, lo que hace que tienda a identificarse con los valores del otro lado del Atlántico.

O sea se establece una pugna entre el euro y el dólar. Y a eso lo han llevado un puñado de notables; y una Constitución tiene que gestarse en un debate público, en la que Francia posee una tradición incuestionable que se le ha hurtado. Por otro lado se hace un flaco servicio al pronunciamiento kantiano de la Paz Perpetua quese acentúa en el Tratado, ya que se entra en la gran contradicción al invocar y estimular el rearme como vía para conseguir la paz, motivando el aceleramiento productivo de la industria armamentística para competir con los EEUU. Es una contradicción lacerante más aun cuando los países se inclinan hacia ese lado dejando atrás con todo descaro el genocidio silencioso, como lo llama Galeano, que supone el hambre en el mundo, que es en realidad el principal enemigo de esa Paz Perpetua que se pregona.

 Además, se ha reconocido la pérdida de biodiver-sidad en Europa, que se ha acrecentado en los últimos tiempos y que se deja sentir más que en otro asunto en los recursos pesqueros a los que se consideran ilimitados, lo cual esconde una política de saqueo y esquilmación, por lo que sea la motivación económica lo que prima ante todo.

Son, entre otras, cuestiones sobre las que se ha debatido que hace que muchos consideren en Francia, lo que hará posible se extienda Alemania, a esta constitución mas que constituyente, Desti-tuyente .Y si dos países poderosos la cuestionan, como lo están haciendo, y va a ser el No lo que se decante, la Unión Europa, como comunidad políti-cam entraría en la vía de un fracaso tal vez irreversible.

Y el fallo pudiera estar en que se ha secuestrado la voz a los pueblos y de los ciudadanos a los que se les ha negado la participación democrática necesaria, que ha ocasionado se haya construido un proyecto político por delegación y a espaldas de los actores sociales y políticos los que pueden, ahora sí, decir No si se lo pide el cuerpo.