Un frente tropical con explicación científica

S.R. - S.C. DE TENERIFE.- -La Gaceta de Canarias-

Para Víctor Quintero, director del Centro Meteorológico Territorial de Canarias Occidental, lo sucedido en las últimas 24 horas, concretamente en Gran Canaria y Tenerife, es un "episodio inusual", pero que posee una clara explicación científica.

Este especialista explicó que las condiciones geográficas del Archipiélago canario hacen que éste disfrute de un régimen de vientos alisios que refrescan las Islas durante el periodo estival, por lo que "se disfruta de veranos más frescos que en la Península [Ibérica]" y se evita el calentamiento excesivo del mar y de la atmósfera.

Esta vez, "una masa de aire más cálida y húmeda procedente de la parte marítima de África, ha llegado hasta Canarias, desplazando a la masa existente en el Archipiélago". Durante este desplazamiento, se ha liberado "toda la energía", lo que ha derivado en intensas precipitaciones poco habituales en los meses de verano, cargadas de aparato eléctrico. Quintero detalló a este periódico [La Gaceta de Canarias] que los rayos generados por esta tormenta fueron "intranubes" porque en ningún momento llegaron a caer en el suelo.

Asimismo, aseguró a la redacción de este periódico que se trata de un "choque de masas" que en nada tiene que ver con las borrascas que se producen durante el invierno, pues éstas son frías y de carácter más violento. "La dirección que ha tomado esta masa tropical explica que sean las islas de Tenerife y Gran Canaria las más perjudicadas, puesto que son los primeros territorios que se cruzan en el recorrido de este frente", matizó el director del Centro Meteorológico. "Otro de los factores fundamentales es la propia orografía del terreno; es por ello que en Tenerife se han registrado más litros por metro cuadrado desde que comenzó a llover en la madrugada del jueves" [18-08-2005], concluyó Quintero.

Tormenta sin Aviso Y con efectos repetidos

El hecho de que la peor tormenta estival de los últimos 35 años en Canarias pasara oficialmente desapercibida hasta que sus efectos en forma de inundaciones y arrastres de tierra ya eran sensibles ha de provocar una reflexión analítica. Ante la declaración de situación de alerta por fenómeno adverso a las 12:45 de ayer, sólo cabe consolarse con que más vale tarde que nunca. Aunque inicialmente las miradas se dirijan hacia el 112, dependiente de la Consejería de Presidencia del Gobierno canario, sería injusto convertir al Cecoes en referencia de la imprevisión, pues este servicio actúa según las predicciones que le facilita el Instituto Nacional de Meteorología (INM), organismo dependiente del Gobierno estatal. Todo lo más, cabría reprocharle no haber alertado a los meteorólogos de lo que era público y notorio desde la madrugada. Por esta vez, los daños sólo fueron materiales, pero bastantes episodios bordearon la tragedia, con lo que por momentos se actualizó el recuerdo de la fatídica riada en el área metropolitana de Tenerife en 2002. Hace exactamente una semana el Cabildo de esa misma isla revelaba un informe según el cual, en caso de lluvias copiosas, hay 578 puntos negros, de los cuales en 82 el riesgo es muy grave, y en 304, grave. Y esto no es culpa del INM ni del 112, sino de la incapacidad y la indolencia de todas las administraciones con competencias urbanísticas para ejecutar las obras necesarias e impedir las clandestinas.

Fuente: La Gaceta de Canarias, 19-08-2005