El
FSOC rechaza abiertamente la manifestación
del próximo domingo 29 en la isla de
Tenerife
AQUELLOS QUE HAN CREADO EL MALESTAR EN EL PUEBLO
CANARIO SON LOS QUE APOYAN
El FRENTE SINDICAL OBRERO DE CANARIAS (FSOC)
rechaza abiertamente la manifestación que tendrá lugar el próximo domingo 29 en
la isla de Tenerife en contra de la inmigración africana.
Como organización defensora de los derechos de los trabajadores y trabajadoras,
el Sindicato Obrero Canario, con una trayectoria de casi 30 años de lucha por
la soberanía de Canarias y por los derechos de la clase trabajadora mundial se
opone frontalmente a la convocatoria de dicha manifestación racista y xenófoba alentada
por Coalición Canaria y por el Partido Popular. Nada tiene que ver una Ley
reguladora de la residencia en Canarias con planteamientos excluyentes, los
cuales sí contiene la actual Ley de extranjería española.
El FSOC
propone una Ley de residencia que regule la entrada de personas, capitales,
bienes y servicios en el marco de
En contra de lo que plantea la derecha española y canaria
y las burguesías que las sustentan, consideramos que el pueblo canario debe ser
solidario con los inmigrantes que huyen de la pobreza fruto de las políticas
implantadas a escala planetaria por el Fondo Monetario Internacional, Banco
Mundial o
El Sindicato Obrero Canario quiere recordar que apenas
el 1,9 % de la población inmigrante residente en Canarias es de origen
africano. La mayor parte de la inmigración que vive nuestro país es inmigración
rica, rubia y de ojos azules, que entra por puertos y aeropuertos con los
bolsillos llenos de euros y con la intención, en muchas ocasiones, de invertir
en Canarias para depredar más aún si cabe el territorio a cambio de salarios de
miseria.
Etapas históricas como las que vivimos en la
actualidad nos debe hacer reflexionar sobre la necesidad de cambiar de modelo
económico y social en Canarias. El Neoliberalismo más insultante en forma de
Reserva de Inversiones, privatizaciones a mansalva, bajos salarios y jornadas
interminables de trabajo es el que provoca este doble rasero entre inmigrantes
pobres e inmigrantes ricos. El verdadero efecto llamada es el crecimiento sin
límite a base de cemento y alquitrán, el intercambio desigual entre países y la
apropiación ilegítima, ilegal e inmoral de los recursos naturales de países
como Mauritania, Nigeria o Senegal, lo cual produce miseria, tristeza,
desolación y rechazo.