DESDE EL GUINIGUADA
EL FUEGO QUE NOS CONSUME
Félix M. Arencibia
La mañana de verano se va despertando agitada por una suave brisa. Gara Sánchez se dispone a enviar un nuevo correo a un amigo majorero al que suele visitar los veranos.
Hola Ayoze: Espero estés disfrutando con tu familia de un hermoso verano en la todavía un poco tranquila isla de Erbania. Te escribo para contarte las impresionantes quemas de bosques que han asolado la isla de Tamarán. Por desgracia, Fuerteventura, no tiene bosques que puedan quemarse, pero sí un singular paisaje que se está viendo afectado por la fiebre del cemento. Volviendo a lo que te contaba, fueron un par de días de incendios dantescos los que afectaron a Gran Canaria, coincidiendo con las fechas de más calor. Nuestras escasas zonas boscosas recibieron otro duro golpe y ardieron por los cuatro costados.
Los incendios, en unas islas densamente pobladas como las nuestras, pueden ser extremadamente peligrosos para la vida de las personas. En nuestras medianías y cumbres, en los años de más lluvias, crecen grandes hierbas que pueden arder fácilmente. Amigo Hormiga, es un milagro que no haya más quemas de bosques y pastos. Por eso uno no entiende cómo se ha producido todo el conflicto con los bomberos y lo que se ha tardado en llegar a un acuerdo.
Hace más de treinta años, Ayoze, los incendios eran mucho menos frecuentes, debido a que los campos estaban más cultivados. Se tenía todo limpio, se aprovechaba el menor brote de hierba para el alimento de los animales. De nuestros bosques se extraían la pinocha y las retamas para echarlos debajo de los animales y luego hacer estiércol. Había un auténtico reciclaje, todo se reutilizaba: las cajas, cajones, latas, botellas, los cartuchos de papel…
Hemos visto otros incendios como los producidos en Guadalajara en los que han muerto personas. Deben servirnos de toque de atención para tomar las medidas adecuadas para la conservación de medio ambiente y la vida de las personas. Lo de tirar colillas sin apagar es intolerable, al igual que no controlar los fuegos que se hagan. Por otra parte las autoridades han de crear nuevos planes antiincendios adaptados a las circunstancias especiales de nuestro Archipiélago. Quizás tengan que tener en cuenta algunos de los medios utilizados por nuestros mayores en sus nuevos proyectos de conservación.
En el tema de los incendios a veces hay intereses, al menos en otras partes, ajenos a la mayoría de la ciudadanía. Así, en circunstancias se provocan para aprovechar los terrenos para la construcción o para controlar los precios de la madera. De todas maneras, debemos colaborar en evitar la quema de nuestros bosques, que son escasos y necesarios para nuestra calidad de vida. Habría que tenerlos limpios y cuidar mucho el no tirar colillas y no hacer fuegos donde no se puedan controlar. También en procurar que el cemento no ahogue nuestra singular naturaleza. ˇBueno, Ayoze, que pases un feliz verano!
"Habiendo la inmortal Naturaleza / de lo visible madre generosa / criado de este mundo la belleza…" Gara Sánchez se queda con estos versos de nuestro insigne poeta Bartolomé Cairasco Figueroa.
SUMARIO
─ Debemos colaborar en evitar la quema de nuestros bosques, que son escasos y necesarios para nuestra calidad de vida.