REFLEXIONES
DEL COMANDANTE EN JEFE
Los
fundamentos de la máquina de matar
Los que constituyeron la nación norteamericana no
pudieron imaginar que lo que entonces proclamaban llevaba, como cualquier otra
sociedad histórica, los gérmenes de su propia transformació
En la atractiva Declaración de Independencia de 1776,
que el pasado miércoles cumplió 231 años, se afirmaba algo que de una forma u
otra nos cautivó a muchos: "Sostenemos como verdades evidentes que todos
los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su Creador ciertos derechos
inalienables entre los cuales se cuentan la vida, la libertad y la consecución
de la felicidad; que para asegurar estos derechos se instituyen entre los
hombres gobiernos cuyos justos poderes derivan del consentimiento de los
gobernados; que siempre que una forma de gobierno tienda a destruir esos fines,
el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno
que se funde en dichos principios y organice sus poderes en la forma que a su
juicio garantice mejor su seguridad y felicidad."
Era el fruto de la influencia de los mejores
pensadores y filósofos de una Europa agobiada por el feudalismo, los
privilegios de la aristocracia y las monarquías absolutas.
Juan Jacobo Rousseau afirmó
en su famoso Contrato Social: "El más fuerte no es nunca suficientemente
fuerte para ser el amo, si no transforma la fuerza en derecho y la obediencia
en deber." […] "La fuerza es un poder físico; no veo qué moralidad
pueda derivarse de sus efectos. Ceder a la fuerza es un acto de necesidad, no
de voluntad." […] "Renunciar a la libertad es renunciar a la calidad
del hombre, a los derechos de
En las 13 colonias independizadas existían
adicionalmente formas de esclavitud tan atroces como en los tiempos antiguos.
Hombres y mujeres eran vendidos en subasta pública. La emergente nación surgía
con religión y cultura propias. Los impuestos sobre el té fueron la chispa que
desató la rebelión.
En aquellas infinitas tierras los esclavos siguieron
siéndolo durante casi 100 años, y después de dos siglos sus descendientes
padecen las secuelas. Había comunidades indígenas que eran los legítimos pobladores
naturales, bosques, agua, lagos, rebaños de millones de bisontes, especies
naturales de animales y plantas, abundantes y variados alimentos. No se
conocían los hidrocarburos ni los enormes despilfarros energéticos de la
sociedad actual.
La misma declaración de principios, si se hubiese
proclamado en los países abarcados por el desierto del Sahara, no habría creado
un paraíso de inmigrantes europeos. Hoy habría que hablar de los inmigrantes de
los países pobres, que por millones cruzan o tratan de cruzar las fronteras de
Estados Unidos cada año en busca de trabajo y no tienen derecho ni a la
paternidad de sus hijos si nacen en el territorio norteamericano.
¿Podemos ignorar las guerras de saqueo y las
carnicerías que se les imponen a los pueblos pobres, que constituyen las tres
cuartas partes del planeta? ¡No! Son muy propias del mundo actual y de un
sistema que no puede sostenerse de otra forma. A un costo político, económico y
científico enorme, la especie humana es conducida al borde del abismo.
Mi objetivo no es reiterar conceptos mencionados en
otras reflexiones. Partiendo de hechos sencillos, mi propósito es ir
demostrando el inmenso grado de hipocresía y la ausencia total de ética que
caracterizan las acciones, caóticas por naturaleza, del gobierno de Estados
Unidos.
En "La máquina de matar", publicada el pasado
domingo, dije que el intento de envenenarme a través de un funcionario del
gobierno cubano que tenía acceso a mi oficina, lo conocimos por uno de los
últimos documentos desclasificados de
En los primeros tiempos de
Desde las oficinas del INRA escuché, el 4 de marzo de
1960, la estremecedora explosión de
Se conoce que todo fue minuciosamente programado desde
el puerto de embarque por
¿Por qué, en nombre de la libertad de información, no
se desclasifica un solo documento que nos diga cómo
¿A qué dedicaba yo mi tiempo
en los días febriles que precedieron al ataque por Girón?
La primera limpieza en grande del Escambray
tuvo lugar en los meses finales de 1960 y comienzos de 1961. En la misma
participaron más de 50 mil hombres, casi todos procedentes de las antiguas
provincias de
Un río de armas estaba llegando en barcos de
Adquirimos en Checoslovaquia las armas ligeras y un
número de antiaéreas de
Un año por lo menos habría tardado la formación del
personal necesario para utilizar aquellas armas siguiendo métodos
tradicionales. Se llevó a cabo en cuestión de semanas. A esa tarea fundamental
dedicábamos prácticamente el ciento por ciento de nuestro tiempo casi dos años
después del triunfo de
Conocíamos la inminencia del ataque, pero no cuándo y
cómo se produciría. Todos los posibles puntos de acceso estaban defendidos o
vigilados. Los jefes, en su sitio: Raúl en Oriente, Almeida en el centro y el
Che en Pinar del Río. Mi puesto de mando estaba en la
capital: una antigua casa burguesa adaptada para ello en la margen derecha más
alta del río Almendares, próximo al punto donde
desemboca al mar.
Era ya de día, el 15 de abril de 1961, y desde las
primeras horas de la madrugada allí estaba yo recibiendo noticias de Oriente,
adonde llegó, procedente del Sur de Estados Unidos, un barco bajo el mando de Nino Díaz, con un grupo de contrarrevolucionar
A la vez informaban que el 14 por la noche había
estallado, en vuelo de exploración sobre la zona del posible desembarco, uno de
nuestros tres cazas a chorro, de entrenamiento pero capaces de combatir, sin
duda una acción yanqui desde
Desde el puesto de mando mencionado me tocó ver los
B-26 que volaban casi rasantes sobre el lugar y, a los pocos segundos, escuchar
los primeros cohetes lanzados sorpresivamente contra nuestros jóvenes
artilleros, que en gran número se entrenaban en la base aérea de Ciudad
Libertad. La respuesta de aquellos valientes fue casi instantánea. No tengo, por
otro lado, la menor duda de que Juan Orta fue traidor. Los datos pertinentes
sobre su vida y conducta están donde deben estar: en los archivos del
Departamento de Seguridad del Estado, que nació por aquellos años bajo el fuego
graneado del enemigo. Los hombres de mayor conciencia política fueron asignados
a esa actividad.
Orta había recibido las pastillas envenenadas que
propusieron Giancana y Santos Trafficante
a Maheu. La conversación de este último con Roselli, que haría el papel de contacto con el crimen
organizado, tuvo lugar el 14 de septiembre de 1960, meses antes de la elección
y toma de posesión de Kennedy.
El traidor Orta no tenía méritos especiales. Mantuve
correspondencia con él cuando buscábamos el apoyo de emigrantes y exiliados en
Estados Unidos. Era apreciado por su aparente preparación y su actitud
servicial. Para eso tenía especial habilidad. Después del triunfo de
Había recibido dinero del crimen organizado por ayudar
supuestamente a reabrir los casinos de juego. Nada tuvo que ver con esas
medidas. Fuimos nosotros quienes tomamos la decisión. La orden inconsulta y no
colegiada de Urrutia de cerrarlos creaba caos y promovía las protestas de miles
de trabajadores del sector turístico y comercial, cuando el desempleo era muy
alto.
Tiempo después, los casinos fueron cerrados
definitivamente por
Cuando le entregan el veneno, al revés de lo que
ocurría en los primeros tiempos, eran muy pocas las posibilidades de que Orta
se encontrara conmigo. Yo estaba totalmente ocupado en las actividades
relatadas anteriormente.
Sin decir una palabra a nadie sobre los planes
enemigos, el 13 de abril de 1961, dos días antes del ataque a nuestras bases
aéreas, Orta se asiló en la embajada de Venezuela, que Rómulo Betancourt había
puesto al servicio incondicional de Washington. A los numerosos contrarrevolucionar
Ya habíamos tenido que lidiar en México con la
traición de Rafael del Pino Siero, quien habiendo
desertado cuando faltaban días para nuestra salida hacia Cuba, fecha que él
ignoraba, vendió a Batista por 30 mil dólares importantes secretos que tenían
que ver con una parte de las armas y la embarcación que nos transportaría a
Cuba. Con refinada astucia dividió la información para ganar confianza y
garantizar el cumplimiento de cada parte. Primero recibiría algunos miles de
dólares por la entrega de dos depósitos de armas que conocía. Una semana
después entregaría lo más importante: la embarcación que nos traería a Cuba y
el punto de embarque. A todos se nos podía capturar junto con las demás armas,
pero antes le debían entregar la totalidad del dinero. Algún experto yanqui
seguramente lo asesoró.
A pesar de esa traición, partimos de México en el yate
"Granma" en la fecha prevista. Algunas
personas que nos apoyaban creían que Pino jamás traicionaría, que su deserción
se debía al disgusto por la disciplina y el entrenamiento que le exigí. No diré
cómo supe de la operación urdida entre él y Batista, pero la conocí con
precisión y adoptamos las medidas pertinentes para proteger el personal y las
armas en el tránsito hacia Tuxpan, punto de partida. No costó un centavo
aquella valiosa información.
Cuando finalizó la última ofensiva de la tiranía en
Evaristo volvió después a Cuba. Tenía el encargo de
asesinarme cuando nuestras fuerzas avanzaban ya hacia Santiago de Cuba,
Holguín, Las Villas y el Occidente de nuestro país. Esto se conoció en detalles
cuando se ocuparon los archivos del Servicio de Inteligencia Militar. Está
documentado.
He sobrevivido a numerosos planes de asesinato. Sólo
el azar y el hábito de observar cuidadosamente cada detalle nos permitieron
sobrevivir a los ardides de Eutimio Guerra en los
días iniciales y más dramáticos de
Estábamos emboscados en un lugar bien escogido,
esperando al enemigo, porque nos habíamos percatado del movimiento que iba a
realizar ese día. Nuestra atención se descuida solo unos minutos cuando
llegaron dos hombres del grupo, que habíamos enviado como exploradores horas
antes de tomar la decisión de movernos, y regresaron sin información alguna.
Eutimio guiaba al enemigo con guayabera blanca, lo único que
se veía en el bosque del Alto de Espinosa, donde lo estábamos esperando.
Batista tenía elaborada la noticia de la liquidación del grupo, que era segura,
y citada la prensa. Por exceso de confianza, habíamos subestimado en realidad
al enemigo, que se sustentaba en las debilidades humanas. Éramos en ese momento
alrededor de 22 hombres bien curtidos y escogidos. Ramiro, lesionado en una
pierna, se recuperaba lejos de nosotros.
De gran golpe, por el movimiento que realizamos a
última hora, se libró ese día la columna de más de 300 soldados que avanzaban
en fila india por el escarpado y boscoso escenario.
¿Cómo funcionó aquella máquina frente a
En fecha tan temprana como el mes de abril de 1959
visité Estados Unidos invitado por el Club de Prensa de Washington. Nixon se dignó recibirme en su oficina particular. Después
afirma que yo era un ignorante en materia de economía.
Tan consciente estaba yo de esa ignorancia, que
matriculé tres carreras universitarias para obtener una beca que me permitiera
estudiar Economía en Harvard. Tenía vencidas ya y
examinadas todas las asignaturas de la carrera de Derecho, Derecho Diplomático
y Ciencias Sociales. Me faltaban sólo dos asignaturas por examinar: Historia de
las Doctrinas Sociales e Historia de las Doctrinas Políticas. Las había
estudiado cuidadosamente. Ese año ningún otro alumno hizo el esfuerzo. Estaba
desbrozado el camino, pero los acontecimientos se precipitaban en Cuba y
comprendí que no era el momento de recibir una beca y estudiar Economía.
Fui a Harvard de visita a
fines de 1948. De regreso a Nueva York, adquirí una edición de El Capital en
inglés, para estudiar la obra insigne de Marx y de
paso profundizar en el dominio de ese idioma. No era un militante clandestino
del Partido Comunista, como Nixon con su mirada
pícara y escudriñadora llegó a pensar. Si algo puedo asegurar, y lo descubrí en
Mi único reparo al hablar con Nixon
era la repugnancia a explicar con franqueza mi pensamiento a un vicepresidente
y probable futuro Presidente de Estados Unidos, experto en concepciones
económicas y métodos imperiales de gobierno en los que hacía rato yo no creía.
¿Cuál fue la esencia de aquella reunión que duró
horas, según cuenta el autor del memorando desclasificado que la refiere? Sólo
dispongo del recuerdo de lo ocurrido. De ese memorando he seleccionado los
párrafos que mejor explican a mi juicio las ideas de Nixon.
"Castro estaba particularmente preocupado acerca
de si pudiera haber irritado al senador Smathers por
los comentarios que hizo respecto a él. Al principio de la conversación le
aseguré que ‘Meet the Press’ era uno de los programas más difíciles en que un
funcionario público podría participar y que él lo había hecho extremadamente
bien ―en particular teniendo en cuenta el
hecho de que tuvo la valentía de hablar en inglés sin utilizar un
traductor."
"También era evidente que en lo concerniente a su
visita a Estados Unidos, su interés fundamental ‘no era lograr un cambio en la
cuota azucarera ni obtener un préstamo del gobierno, sino ganar el apoyo de la
opinión pública estadounidense para su política.’
"Fue su casi subordinación esclava a la opinión
mayoritaria prevaleciente— a saber, la voz de la plebe— más que su ingenua
actitud hacia el comunismo y su obvia falta de comprensión de los más
elementales principios económicos, lo que más me preocupó al evaluar qué clase
de líder sería a la larga. Esa es la razón por la que pasé todo el tiempo que
pude tratando de insistir en que si bien él tenía el gran don del liderazgo, la
responsabilidad del líder era no seguir siempre la opinión pública, sino ayudar
a encaminarla por la vía correcta, no dar al pueblo lo que piensa que quiere en
un momento de tensión emocional, sino lograr que el pueblo quiera lo que debe
tener."
"Cuando me tocó hablar, traté de insistir en el
hecho de que aunque nosotros creemos en el gobierno de la mayoría, incluso la
mayoría puede ser tiránica y que hay ciertos derechos individuales que la
mayoría nunca debería tener el poder de destruir.
"Francamente no creo haber causado mucho efecto
en él, pero sí me escuchó y parecía receptivo. Traté de presentarle la idea
básicamente en términos de cómo su lugar en la historia estaría determinado por
la valentía y la habilidad de estadista que demostrara en estos momentos.
Insistí en que lo más fácil sería seguir a la plebe, pero que hacer lo correcto
a la larga sería mejor para el pueblo y, por supuesto, mejor para él también.
Como ya dije, fue increíblemente ingenuo con respecto a la amenaza comunista y
parecía no tener ningún temor de que a la larga los comunistas pudieran llegar
al poder en Cuba."
"En nuestras conversaciones sobre el comunismo,
nuevamente traté de presentarle los argumentos a la luz de su interés propio y
señalar que la revolución que él había dirigido, podría volverse en su contra y
contra el pueblo cubano a menos que mantuviera el control de la situación y se
asegurara de que los comunistas no alcanzaran las posiciones de poder e
influencia. En ese sentido, no creo haber logrado mucho."
"Insistí lo más posible en la necesidad de que
delegara responsabilidades, pero una vez más no creo que me haya hecho
entender.
"Era evidente que mientras hablaba de cuestiones
como la libertad de palabra, de prensa y religión, su preocupación fundamental
era desarrollar programas para el progreso económico. Repitió una y otra vez
que un hombre que trabajaba en los cañaverales durante tres meses al año y
pasaba hambre el resto del año, quería un trabajo, algo que comer, una casa y
alguna ropa."
"Indicó que era una gran tontería que Estados
Unidos entregase armas a Cuba o a cualquier otro país del Caribe. Agregó: ‘todo
el mundo sabe que nuestros países no van a poder participar en la defensa de
este hemisferio en caso de que estalle una guerra mundial. Las armas que
obtienen los gobiernos en este hemisferio sólo se utilizan para reprimir al
pueblo, tal y como hizo Batista para tratar de acabar con la revolución. Sería
mucho mejor que el dinero que ustedes entregan a los países de América Latina
para armas se destinase a inversiones de capital.’ Debo reconocer que en
esencia apenas encontré en sus argumentos motivos para discrepar.
"Sostuvimos una larga conversación sobre las vías
que Cuba podría utilizar para obtener el capital de inversión necesario para su
desarrollo económico. Insistió en que básicamente lo que Cuba necesitaba y él
quería no era capital privado, sino capital del gobierno."
Yo me refería a capital del gobierno de Cuba.
El propio Nixon reconoce que
nunca solicité recursos al gobierno de Estados Unidos. Él se confunde un poco y
afirma: "…que el capital del gobierno estaba limitado debido a las muchas
demandas y a los problemas presupuestarios que estábamos confrontando.
Es evidente que se lo expliqué porque de inmediato
señala en su memorando:
"…que todos los países de América y del mundo
pugnaban por obtener capital y que el dinero no iría a parar a un país sobre el
que hubiera considerables temores de que se adoptaran políticas que
discriminarían a las empresas privadas."
"De nuevo, en este punto, tampoco creo haber
logrado gran cosa.
"Con mucho tacto traté de insinuarle a Castro que
Muñoz Marín había hecho un magnífico trabajo en Puerto Rico en lo que respecta
a atraer capital privado y en general a elevar el nivel de vida de su pueblo, y
que Castro muy bien podría enviar a Puerto Rico a uno de sus principales asesores
económicos para que conversara con Muñoz Marín. Esta sugerencia no lo
entusiasmó mucho y señaló que el pueblo cubano era ‘muy nacionalista’ y
sospecharía de cualquier programa iniciado en un país considerado como una
‘colonia’ de los Estados Unidos."
"Me inclino a pensar que la verdadera razón de su
actitud es simplemente que no estaba de acuerdo con la firme posición de Muñoz
como defensor de la empresa privada y no quería consejos que pudieran desviarlo
de su objetivo de encaminar a Cuba hacia una economía más socialista."
"En los Estados Unidos no debería hablarse tanto
sobre sus temores de lo que podrían hacer los comunistas en Cuba o en algún
otro país de América Latina, Asia o África."
"También traté de situar en contexto nuestra
actitud hacia el comunismo al señalar que el comunismo era algo más que
simplemente un concepto y que sus agentes eran peligrosamente eficaces para
tomar el poder y establecer dictaduras."
"Cabe destacar que no hizo ninguna pregunta sobre
la cuota azucarera y ni siquiera mencionó específicamente la ayuda
económica."
"Mi valoración de él como hombre es de cierta
forma ambivalente. De lo que sí podemos estar seguros es de
que posee esas cualidades indefinibles que lo hacen ser líder de los
hombres. Independientemente de lo que pensemos sobre él, será un gran factor en
el desarrollo de Cuba y muy posiblemente en los asuntos de América Latina en
general. Parece ser sincero, pero o bien es increíblemente ingenuo acerca del
comunismo o está bajo la tutela comunista."
"Pero como tiene el poder de liderazgo al que me
he referido, lo único que pudiéramos hacer es al menos tratar de orientarlo
hacia el rumbo correcto."
Así finaliza su memorando confidencial a
Cuando Nixon comenzaba a
hablar, no había quién lo parara. Tenía el hábito de sermonear a los
mandatarios latinoamericanos. No llevaba apuntes de lo que pensaba decir, ni
tomaba nota de lo que decía. Respondía preguntas que no se le hacían. Incluía
temas a partir solo de las opiniones previas que tenía sobre el interlocutor.
Ni un alumno de enseñanza primaria espera recibir tantas clases juntas sobre
democracia, anticomunismo y demás materias en el arte de gobernar. Era fanático
del capitalismo desarrollado y su dominio del mundo por derecho natural.
Idealizaba el sistema. No concebía otra cosa, ni existía la más mínima
posibilidad de comunicarse con él.
La matanza comenzó con la administració
En un memorando fechado el 11 de diciembre de 1959, el
jefe de
Como fue reconocido por
En un proyecto de libro con análisis detallado de los
documentos desclasificados, elaborado por Pedro Álvarez-Tabío,
Director de
Anteriormente se pudo conocer, por el informe del
coronel Jack Hawkins , jefe
paramilitar de
"Se pensó que esta fuerza desembarcaría en Cuba
luego de desarrollarse una efectiva actividad de resistencia, incluidas fuerzas
de guerrillas activas. Cabe señalar que durante este período las fuerzas
guerrilleras operaban exitosamente en el Escambray.
Se concibió que el desembarco de la fuerza de asalto, tras lograrse una
actividad de resistencia generalizada, precipitaría un
levantamiento general y proliferarían las deserciones entre las fuerzas armadas
de Castro lo que podría contribuir considerablemente a su derrocamiento.
"El concepto para el empleo de la fuerza en un
asalto anfibio/aerotranspo
¿Qué informó Hawkins sobre
"los resultados del programa de operaciones encubiertas contra Cuba desde
septiembre de 1960 hasta abril de 1961"?
Nada menos que lo siguiente:
"a. Introducción de los Agentes Paramilitares.
Setenta agentes paramilitares entrenados, incluidos diecinueve operadores de
radio, fueron introducidos en el país objetivo. Diecisiete radio operadores
lograron establecer circuitos de comunicación con las oficinas centrales de
"b. Operaciones de Abastecimiento Aéreo. Estas
operaciones no tuvieron éxito. De las 27 misiones que se intentaron sólo cuatro
lograron los resultados deseados. Los pilotos cubanos demostraron pronto que no
tenían las capacidades requeridas para este tipo de operación. El Grupo
Especial negó la autorización para contratar pilotos estadounidenses para estas
misiones, aunque se autorizó la contratación de pilotos para un uso eventual.
"c. Operaciones de Abastecimiento Marítimo. Estas
operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban
servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y
equipos militares, e infiltraron y exfiltraron a un
gran número de efectivos. Algunas de las armas entregadas se utilizaron para
apertrechar parcialmente a 400 guerrilleros que operaron durante un tiempo
considerable en el Escambray, provincia de Las
Villas. La mayoría de los sabotajes perpetrados en
"d. Desarrollo de
"e. Sabotaje.
(1) Durante el período de octubre de 1960 al 15 de
abril de 1961 la actividad de sabotaje se comportó de la siguiente manera:
"(a). Se destruyeron aproximadamente 300.000
toneladas de caña de azúcar en 800 incendios.
"(b). Se provocaron aproximadamente 150 incendios
más, entre otros, contra 42 casas de tabaco, dos plantas de papel, una
refinería de azúcar, dos lecherías, cuatro almacenes y 21 casas de comunistas.
"(c). Se perpetraron alrededor de 110 atentados
dinamiteros contra oficinas del Partido Comunista, la planta eléctrica de
"(d). Se colocaron unos 200 petardos en la
provincia de
"(e). Se descarrilaron seis trenes, se
destruyeron una estación y los cables de microonda y numerosos transformadores
de electricidad.
"(f). Un comando lanzó un ataque sorpresivo desde
el mar contra Santiago, que dejó fuera de servicio la refinería alrededor de
una semana."
Hasta aquí lo que se conoce gracias a la información
de Hawkins. Cualquiera puede comprender que
doscientas bombas en la provincia principal de un país subdesarrollado que
vivía del monocultivo de la caña, trabajo semiesclavo,
y de la cuota azucarera, ganada durante casi dos siglos como abastecedor
seguro, y cuyas tierras y fábricas de azúcar de mayor capacidad de producción
eran propiedad de grandes empresas norteamericanas, constituía un acto brutal
de tiranía contra el pueblo cubano. Súmese a esto las demás acciones
realizadas.
No digo más. Por hoy basta.
Fidel Castro Ruz
7 de julio del 2007
UNA
ÉTICA PARA NUESTRA AMÉRICA
Dos pueblos de América merecen ser quemados
por el fuego de Dios si vienen a guerra! y por
dineros! y por minas! y por cuestión de pan y bolsa! Oh!
que fuera la ira látigo que flagelase, o barrera que cercase, o palabra que
ennobleciese y conmoviese al hermano traidor! Traidor
a su dogma de hombre, y a su dogma de pueblo americano!
JOSÉ MARTÍ
Juramos no dar descanso a nuestro brazo ni reposo
a nuestras almas hasta que hayamos liberado plenamente al pueblo de las
amenazas que sobre nosotros pesan por voluntad del poder español.
"Para nosotros la patria es la
América"
SIMÓN
BOLÍVAR