GENOCIDIO
AFRICANO EN
CONCENTRACIÓN
PLAZA
DEL PRINCIPE, VIERNES
CAMBIAR
RESPETAR
LOS DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS
Una
vez más, como en varias ocasiones anteriores en la última década de este
genocidio africano en la mar -que en el año 2006 dejó algo más de 8.000
muertos según datos oficiales-, vuelve a repetirse el hecho del hundimiento de
una embarcación. En esta ocasión con más de medio centenar de personas
(sumando hasta 76 en lo que va de año 2007), que querían llegar a las costas
canarias en busca de mejores condiciones de vida y huyendo de la situación de
extrema pobreza que pasa la población del Continente Africano y producto de la
opulencia de los países del Norte.
Una
vez más la desgracia se hace presente de forma contundente, si bien puede pasar
desapercibida para mucha población de nuestra tierra, simplemente porque se
tratan de vecinos africanos, ciudadanos de segunda clase según los medios de
comunicación de masas, que degradan la condición de humanidad de éstos al
considerarlos con el adjetivo de “sin papeles” y valorándolos únicamente
como cifras, así como estigmatizándolos por su procedencia.
Ante
este drama humanitario cíclico, diversos colectivos y ciudadanos, volvemos a
mostrar nuestra denuncia a la política que, con el beneplácito de
Este
manifiesto se redactó con ocasión del abandono de inmigrantes africanos en las
costas vecina del Sahara en mayo de
2006. Hoy, volvemos a leerlo con ocasión de las víctimas de julio de 2007:
«Los
acontecimientos de los últimos días ponen de manifiesto las graves
consecuencias originadas por las nefastas políticas de los distintos gobiernos,
tanto españoles como canarios.
El
proceso histórico de saqueo colonial del continente africano desarrollado por
las potencias europeas, y continuado por sus políticas neocoloniales de las últimas
décadas, constituyen el origen real de las forzadas y desesperadas migraciones
de hoy.
La
actitud del gobierno español –compartida por el gobierno canario- de dar un
trato exclusivamente policial a esta cuestión (acompañada de una práctica de
devoluciones sin ningún tipo de garantías y en las que la violencia, los
abusos y los abandonos de inmigrantes a su propia suerte en las peores
condiciones se han convertido en episodios frecuentes protagonizados por quienes
tienen la responsabilidad en estas tareas), constituye un atentado reiterado
contra los derechos humanos más básicos.
El
desarrollo de una intensa campaña de fomento de la alarma social, preñada de
racismo y desprecio incentivado desde algunos partidos políticos, antes,
durante y después de la campaña electoral, añade un factor más de distorsión
y manipulación de estos graves acontecimientos. Cuando desde Canarias los
partidos políticos firmaron un pacto sobre inmigración en el cual se
desaconseja el uso electoral de la inmigración.
Ante
estos hechos, las organizaciones abajo firmantes EXIGIMOS:
1.
La
inmediata paralización de las actividades policiales que ponen en riesgo la
vida de las personas que tratan de llegar al Archipiélago Canario, y que se
disponga de todos los medios de emergencia necesarios para el socorro y auxilio
de estas personas. Son necesarias embarcaciones de salvamento y no embarcaciones
rápidas de persecución como las existentes en Fuerteventura.
2.
Que
se dispongan los recursos necesarios para la atención digna de las personas que
puedan llegar en esta situación, es decir, que todas sus necesidades sanitarias
y de alimentación sean cubiertas con las debidas garantías.
3.
Que
se doten los medios necesarios para atender los derechos de este colectivo de
personas, con intérpretes y asistencia jurídica que garantice el respeto de
sus derechos y la protección a aquellas personas que sufran algún tipo de
persecución.
4.
Que
se finalice de forma inmediata con las devoluciones que se están haciendo al
margen de la legalidad establecida por el derecho internacional y la misma
normativa del Estado Español, aunque algunos gobiernos del continente lo
toleren. No debemos permitir que el gobierno español actúe contra las leyes y
los derechos humanos. Cualquier devolución requiere la certeza de absolutas
garantías para la vida de esas personas y la asistencia necesaria para su misma
vida. Las noticias de abandonos en el desierto y otras situaciones extremas son
una acusación de extrema gravedad también contra el gobierno español y el
gobierno canario.
5.
Que
España, como potencia administradora, asuma sus obligaciones en la aplicación
de las resoluciones de Naciones Unidas en el Sahara Occidental, como un primer
paso del cambio de su política con respecto al continente africano.
6.
Que
España y a su vez a
7.
Que
se respete el desarrollo libre y soberano de los países africanos, con el
control independiente de sus propios recursos. Solo así será posible superar
la actual situación y revertir el futuro de pobreza y desesperación de
millones de personas.
8.
Que
se ponga fin a todo tipo de muros y alambradas para contener la libertad de los
pueblos. La hipocresía neoliberal consagra la libre circulación de bienes y
capitales, pero reprime sin escrúpulos los movimientos migratorios originados
por el empobrecimiento de terceros países. Frente a la lucha por la
subsistencia que emprenden los emigrados, el capitalismo erige vergonzosos muros
y alambradas que tratan de contener las dramáticas consecuencias de su
desigualdad.
Por
último, las organizaciones firmantes llamamos al pueblo canario a asumir una
actitud de solidaridad y corresponsabilidad con este colectivo de personas que sólo
buscan mejorar sus condiciones de vida y a los medios de comunicación a
realizar su labor con la alta responsabilidad y respeto que tan grave tema
exigen. Nuestro pueblo, que conoció y sufrió lo indecible con sus propios
procesos migratorios, tiene que ser hoy capaz de situarse por encima de quienes
nos quieren dividir y enfrentar, y comprometerse con un proyecto de futuro para
la humanidad, que en esta sociedad globalizada no se puede fraccionar: aquí, o
nos salvamos todos o pereceremos en el egoísmo y la insolidaridad.»
APOYO
AL MANIFIESTO
José
Luis Valdés, Secretaria Nacional de Movimientos Sociales del Frente Sindical
Obrero de Canarias (FSOC)