Genocidio de Faluya en la conciencia del pueblo
Vicky Pelaez
Todo país tiene el presidente que se merece, y la población norteamericana se merece un George W. Bush. Supuestamente lo eligió en libre contienda, y por eso deberá llevar en su conciencia la consecuencia de todos los actos de este guerrerista, en especial, el genocidio del pueblo iraquí. De lo contrario, alguien estaría saliendo a las calles a protestar contra la masacre de Faluya, pero aquí a nadie le importa los innumerables muertos de ese pueblo mártir, y la vida sigue su cotidiano transcurrir, total, todo está tan lejos, piensan, y como siempre lo hicieron a lo largo de su historia, se encierran en un cómodo silencio.
Norteamérica es una nación que se ha visto envuelta en más guerras, invasiones y conflictos que ninguna otra, y su población siempre respaldó las acciones bélicas iniciadas por sus líderes. La mayoría de los ciudadanos norteamericanos se quedaron callados cuando su país invadió Nicaragua, República Dominicana, Corea, Vietnam, Haití, Panamá, Granada, Cuba, República Federal Yugoslava etc, etc. Estaban contentos cuando fueron a quitarle la mitad de su territorio a México. Harry Truman se convirtió en uno de los presidentes más populares después de arrasar con bombas atómicas a Hiroshima y Nagasaki y Lyndon Johnson resultó reelegido en pleno fracaso de la guerra en Vietnam.
Así es este pueblo a quien le encanta realmente que su país gobierne el mundo, y que un cincuenta por ciento de las más grandes corporaciones y bancos del globo terrestre sean de los EE.UU. Están orgullosos del poder imperial de su nación que superó con creces al Imperio Romano. Tanto los republicanos como demócratas son parte de este Sistema que utiliza hábilmente sus recursos para mantener desinformados, contentos e ignorantes a sus súbditos para que siempre apoyen sus iniciativas bélicas. Las estadísticas oficiales lo dicen todo: un 57 por ciento de los americanos adultos están considerados como "técnicamente analfabetos"; saben leer y firmar pero no entienden lo que leen. Su conocimiento del mundo es también limitado. Solamente uno de cada seis americanos tiene pasaporte.
El liderazgo demócrata es parte del Sistema. Por eso decidieron ocultar lo que realmente está ocurriendo en Irak, pues el país necesita urgentemente el petróleo Iraquí para mantener el crecimiento económico en los próximos 25 años y no permitir a China e India-próximos colosos- tener el cómodo acceso al oro negro. De allí que decidieron tomar "con calma la muerte" de 1, 200 soldados estadounidenses y unos 30,000 heridos como consecuencia de esta guerra. Total la mayoría de ellos son negros e hispanos.
Pedirles denunciar en estas circunstancias la muerte de unos 100,00 iraquíes sería una broma. Su identificación con la causa republicana fue tan evidente que no esperaron ni minutos después de las elecciones para reconocer su derrota y ofrecer su apoyo al gobierno "por el bien de la patria".
Por eso un Bush renovado ordenó en seguida la operación "Furia Fantasmal" para terminar con la resistencia en Irak. El primer paso fue tomar Faluya, el bastión rebelde de lo suníes, inclusive en la época de Sadam Hussein. Unos 10,000 mil marines y dos mil kurdos iraquíes de la Guardia Nacional, acompañados por 20 aviones, helicópteros, tanques etc, fueron lanzados a la caza del cojo al-Zarkawi que supuestamente dirigía la resistencia. El cojo desapareció al estilo de bin Laden pero la resistencia siguió viva y coleando después de 6 días de intenso bombardeo que dejó innumerables muertos civiles, que se pudren en las calles, hospitales y clínicas, las que fueron destruidas junto con todo el sistema de agua potable y energía eléctrica.
Estados Unidos también sufrió sus pérdidas en su operación de "salvación de la democracia en Faluya". Unos 38 soldados norteamericanos perecieron y unos 400 quedaron heridos, de acuerdo al conteo del hospital Landstuhl (Alemania) el centro de recepción de militares heridos y muertos en Irak. A la vez fueron derribados tres helicópteros, 12 carros blindados y dos tanques destruidos por las fuerzas de resistencia. Faluya fue "salvada" pero destruida desde sus cimientos, el humo, cadáveres, troncos pelados de palmeras y escombros es lo que queda de ella.
A pesar de este "éxito militar", las patrullas operan solamente de día y los insurgentes se apoderan de la ciudad, donde hace poco vivían unos 300,000 habitantes, al comenzar la noche. Están siguiendo "organizadamente las tácticas de la guerra de las guerrillas adaptando las enseñanzas de Ho Chi Min y de Che Guevara a las condiciones de la lucha urbana", como explicó el líder del Consejo de Mujajidines de Faluya, Abu Sad al-Dlime. "Sus células descentralizadas consisten de unos cinco combatientes quienes se juntan para una acción instantánea e inmediatamente se dispersan para encontrarse en otro lugar planificado con anticipación. Tienen locos a los marines, cuyos tanques no pueden transitar por las calles estrechas de la zona. Cuando les disparan sólo atinan a pedir refuerzo de los aviones, que bombardean todo a su paso".
Para poder imaginar los "éxitos " de los marines basta citar el ejemplo de la "batalla heroica de unos 150 soldados respaldados por dos aviones y un grupo de tanques contra un destacamento de terroristas iraquíes que se ocultaron en un edificio". Después de cinco horas de un feroz enfrentamiento durante el cual dos bombas de fragmentación de 500 libras fueron lanzadas, 10 disparos de los tanques y 30,000 ráfagas de rifles de asalto, los marines doblegaron finalmente la resistencia. Su sorpresa fue que el "destacamento" resultó un flaco y menudo mujajidín, según información europea
De estos "éxitos", aquí por supuesto casi ningún medio de comunicación habla. Como tampoco dicen que las fuerzas de ocupación tuvieron que desplazar urgentemente un destacamento de 500 marines de la martirizada Faluya hacia Mosul donde se activó otro foco de resistencia, la que tomó el control de la ciudad, de sus comisarías y de su sistema financiero y energético. Y esto no es todo. Se sabe que la resistencia controla partes de Bagdad, especialmente las vecindades de al-Dora, Abu Ghraib y Amiriyah. Las colas en la ciudad para obtener la gasolina se extienden a cuatro kilómetros. La misma "Zona Verde" es atacada diariamente. Dentro del país la insurgencia se extendió además de Faluya, Mosul y Bagdad a Ramada, Samarra, Kirkuk, Latifiyah y otras 11 provincias de Irak. Como dice el científico político iraquí, Dr.Zafir al-Ani, "existe un consenso popular que la única forma de preservar Irak es luchar hasta el final".
Otro especialista en el Medio Oriente, uno de los autores y ejecutores del proyecto de expulsión de los soviéticos de Afganistán, ex jefe del Servicio Secreto Pakistán (ISI), general Hamid Gul considera que EE.UU. no está calculando que la destrucción de 60 mezquitas en Faluya y la muerte de miles de civiles, la mayoría mujeres, ancianos y niños son un incentivo para que los jóvenes musulmanes de todo el mundo se adhieran a la resistencia, convirtiéndose Irak en un nuevo Vietnam, es decir un callejón con solamente una salida.
El pueblo norteamericano que da su respaldo voluntario a todas las iniciativas de este presidente de la guerra debería saber también que le esperan no menos de 25 años de guerra para remodelar a su antojo el Medio Oriente. Y esto va a ser solamente el comienzo. En la última revista del National Review on Line, el presidente del Center for Security Policy (CSP), Frank Gaffney, uno de los más prominentes estrategas neoconservadores y uno de los autores de la guerra en Irak, ya está definiendo las 8 prioriedades más importantes para la política exterior de EE.UU. : 1. Pacificación completa de Irak. 2. Cambio inmediato de los regímenes utilizando todos los recursos en Irán y Corea del Norte. 3. Reforma del servicio de inteligencia para hacerlas más eficientes en esta IV Guerra Mundial. 5. Completa protección y apoyo incondicional a Israel. 6. Reforzar la influencia de EE.UU. sobre Alemania y Francia para lograr convertirlos en sus aliados. 7. Nueva política de contención de China y de Rusia para no permitirles su expansión. 8. Poner fin a los regímenes anti- norteamericanos en América Latina, es decir Cuba, Venezuela, Argentina, Brasil y posiblemente Uruguay.
Toda esta agenda no puede ser realizada sin el apoyo del pueblo norteamericano y de sus sacrificios. Todos saben que las guerras cortas traen los dividendos rápidos pero las guerras largas destruyen la economía y empobrecen a la población. Cada pueblo elige su camino y cada pueblo paga sus consecuencias por las decisiones que toma’, que pueden ser beneficios o castigos. Lo que le pasó a la Alemania Nazi es un ejemplo