¿GERMANOS
EN CANARIAS?
Miguel Leal Cruz *
Desde el día 4 hasta el 7 del presente mes, hemos sido
aludidos soezmente (de forma clara) a través de
En consecuencia, como referencia al título que
encabeza este artículo (de investigación), fuentes contrastadas en Historia
Universal hacen patente que durante los inicios del siglo V de nuestra Era, uno
de los pueblos nórdicos invasores (germanos) en la provincia romana de Hispania (España) se sitúa en
Siguiendo las teorías del investigador alemán Franz Maier, éste
considera dicha evidencia expansionista cargada de lógica por otra parte. Sin
embargo, el general bizantino Belisario un siglo después logró vencer a los
vándalos, y muchos germanos huyeron por el Atlántico en los restos de aquella
escuadra (¿hacia dónde?) y otros bordearon por tierra la costa africana hacia
el sur frente nuestro Archipiélago, que ya resulta significativo.
A partir de aquí surge la teoría defendida por el
escritor y viajante también alemán Franz Von Loeher, quien a finales
del siglo XIX escribió un libro sobre la presencia de germanos (vándalos) en
Canarias. Se basa en la semejanza somática de algunos aborígenes, ojos claros y
pelo de color rubio que fue el principal argumento para emparentar estas
poblaciones con otras de origen centroeuropeo, a lo que añade presuntas
semejanzas lingüísticas (teoría ésta menos probable); Si bien nos consta que
este libro fue objeto de serios debates en Alemania y fue una creencia muy
extendida entre los ambientes científicos del siglo XIX y principios del XX.
A este respecto el
intelectual de reconocida solvencia, Elfidio
Alonso Quintero (al que considero un amigo, tal vez debido a su pasión por
la música) en un artículo que tituló “Vándalos y Guaraches” dejo dicho: “En
relación con nuestras islas, Von Loeher
desemboca en la conclusión de que los primitivos aborígenes canarios -los
guaraches- llegaron a hablar una lengua muy similar a la de los vándalos. Como
señala el profesor Tejera Gaspar, "los presupuestos científicos son
muy endebles y en algunos casos aparecen tan forzados que las pruebas
científicas se tornan caricaturas". El autor germano lanza tal hipótesis
basándose únicamente en fuentes escritas que todos conocemos (Espinosa,
Abreu Galindo, Glas, Viana,
Cairasco, Bontier y Le Verner), y en las que nadie ha sido capaz de vislumbrar
esa relación germano-berberisca sobre la que fundamenta Von
Loeher su llamativa teoría étnica (pero tampoco
refieren otras etnias con rigor, salvo el tópico origen berebere).
Es cierto que este
autor considera abundantes las fuentes consultadas, hasta llegar a afirmar que
aún cuando no son siempre tan completas como sería de desear, tienen, sin
embargo, las circunstancias de que, fuera de algunas cosas puramente
accesorias, concuerdan perfectamente entre sí. Cita, entre otras, una
misteriosa "relación" (¿de qué o sobre qué?) perteneciente a Ben-Edrisi, que
localiza en el siglo XII; otra más completa de viajes marítimos de la mitad del
XIV, sin precisar ni ofrecer nombres, además de las noticias dadas sobre las
Islas por los conquistadores españoles, entre ellos Bernáldez
y Azurara. Como se ve, muy escasos fundamentos
para tratar de hacernos creer (considera) que los vándalos fueron un componente
principalísimo de la población canaria aborigen, lo que rechaza el profesor Antonio
Tejera Gaspar con sólidos argumentos” en el prólogo al facsímil
del libro editado por el Gobierno de Canarias. No obstante, añadimos, habría
que admitir y probar estas posibilidades (al menos la étnica) y así cubrir la
etapa cronológica oscura por varios siglos en nuestra historia (que ya resulta
lamentable).
Y para terminar este
diserto, rogar a Dios que con lo atinado de su argumento, considerado (pre) histórico, no sea objeto de otro encendido insulto
personal sin alusión plena (propios de seres despreciables, de seguro no
expertos pero sí enfermos de algo…, además grave) referido a mi anterior
artículo ¿Árabes en Canarias? (tras un debate público en el CCPC) colgado por
tres días en una visitada Web cubana en Suecia. Todo ello consecuencia de la
probada presencia de los árabes en su dilatada estancia en España peninsular
(Emirato y Califato de Córdoba) y costas africanas (y que su no presencia en
Canarias sería lo inverosímil), cuyo contenido no quiero retomar por ahora, ni
siquiera recordar tan poco ético proceder (anónimo) hasta la espera de otro
dictamen…
*Doctor En
Ciencias de
Licenciado
en Geografía e Historia (UNED)
Maestro
de escuela CC de