GILICURSOS
Teodoro Santana
Ahora hasta para ser pobre de solemnidad va a haber
que hacer un curso. La ocurrencia es del gobierno autonómico que padecemos,
pero cuenta con el respaldo bienpensante de todos los grupos del parlamento de
La nueva Ley de Rentas Mínimas obliga a los más desposeídos entre los
desposeídos que, para acceder a un mísero salario social, tengan que hacer un
curso de formación. Ya saben, uno de esos gilicursos
que no sirven para nada, y menos para conseguir trabajo.
Ya se sabe como son estos pobres: los acostumbras a una vida de lujo y
despilfarro, dándose la vida padre con 450 euros al mes, y luego lo mismo
pretenderán ser políticos o empresarios subvencionados.
Además, hay que sostener el chollo de las academias, las patronales y los
sindicatos del régimen, que mantienen el tenderete gracias a esos cursos.
Total, que de las más de 70.000 personas que viven (es un decir) en Canarias en
situación de pobreza extrema, con menos de 228 euros al mes, el salario social
sólo alcanzará para 3.000.
De forma que la nueva ley, que entra en vigor dentro de dos meses, va a suponer
más gastos en subvenciones disfrazadas de cursos inútiles que en atender a los
verdaderamente necesitados.
Personas mayores, madres con hijos pequeños a su cargo, sin una vivienda digna
de tal nombre, en condiciones paupérrimas, obligados a hacer cursillitos de Windows o alguna memez, para desviar dineros
públicos de donde tendrían que ir: a la enseñanza pública reglada o a trabajos
de reinserción social activados desde las instituciones públicas, con toda una
serie de medidas de apoyo familiar, empezando por la vivienda. O a unos
servicios sociales verdaderamente eficientes y no burocratizados, que encima
van camino de la total privatización.
Bajo el presupuesto de que los pobres aguantan lo que les echen, se llega hasta
el extremo de la burla cruel. Y si no, ahí tienen las declaraciones del eterno
viceconsejero de Educación, Hernández Guarch, diciendo
que el fracaso escolar se debe al “bajo nivel sociocultural” de los canarios,
como si la cosa no fuera con él. Que alguien le dé un gilicurso,
háganme el favor.
(*) Teodoro Santana es
Secretario Nacional de UNIDAD DEL
PUEBLO