Granadilla y el puerto

Rafael López Quero

Señor alcalde de Granadilla y concejales que le apoyan: Nosotros, los vecinos de Granadilla de Abona, los ciudadanos de Tenerife y de Canarias, llevamos años y años oyendo hablar del superpuerto primero, del puerto, después, y del minipuerto ahora. Yo, particularmente, he oído que es fundamentalísimo para el desarrollo futuro de la Isla y de la región, y también he oído que puede resultar funesto para los ecosistemas marino y costero. Tengo entendido que es vital para conseguir aumentar el nivel de vida de los que vivimos en esta isla y de los ciudadanos que podrían venir de otros lugares, pero también he leído que puede ser la puntilla, a medio, largo y hasta corto plazo para la calidad de vida del personal.

Dicen por ahí que puerto sí o puerto no, representan dos puntos de vista opuestos representados por el ladrillo uno y la tabaiba el otro.

Han publicado, yo lo he leído, que las funciones que ha de tener ese puerto potencial no son compatibles con la capacidad y el papel que tiene el puerto de Santa Cruz, pero también he leído lo contrario.

Tengo entendido que la construcción del puerto forma parte de la estrategia de nuestros gobernantes (y de nuestros empresarios) para conseguir que Canarias, por fin, juegue un papel fundamental en el comercio marítimo entre tres continentes, a saber, América, África y Europa, que falta hace, dicen. Nuestros gobernantes nos han dicho que hay que moderar el crecimiento urbanístico y turístico, que hay que ir a un turismo de calidad que respete el medio ambiente, que hay que conseguir un desarrollo sostenible de las islas, etcétera. Pero también nos han dicho que hay que construir una segunda pista en el aeropuerto sur y potenciar aún más el de Los Rodeos.

Tengo entendido que la costa de su municipio (y el mío) desde Los Abrigos hasta Montaña Pelada, estará perfectamente urbanizada dentro de poco tiempo y que, junto con San Isidro, la zona será capaz de acoger a unos 60.000 habitantes.

Señor alcalde, don Jaime, hay posiciones que se oponen frontalmente: unas, las suyas, desarrollistas y otras, de gente poco y mal informada, débil, que se deja arrastrar (según ustedes), conservacionistas.

Un municipio sucio, muy sucio, mal planificado, con participación ciudadana mínima, con jóvenes que no tienen dónde ir ni qué hacer, con un urbanismo lastimoso de nuevas calles estrechísimas, con playas deplorables sin servicios, con servicios sociales muy mejorables, con tantísimas mejoras que realizar... digo yo que mejor iría si las energías que despliega nuestro señor alcalde en conseguir el imprescindible, parece, puerto, las invirtiera en mejorar el bienestar de los ciudadanos que vivimos en este municipio.

* Biólogo