Ante la grave situación de Canarias
El Observatorio Canario de Estudios Políticos y Estratégicos (O.C.E.P.E.), a la vista de la gravísima situación por la que atraviesa Canarias, quiere denunciar la insostenible indefensión político-jurídica en la que se halla inmersa nuestra tierra, que hace del todo punto necesario un pronunciamiento al respecto y una toma de conciencia colectiva del pueblo canario por su propia supervivencia.
En primer lugar, queremos denunciar a la opinión pública, ya alarmada por la llegada masiva de población foránea a nuestra tierra, de la grave problemática que ello conlleva en todos los órdenes. Es una auténtica avalancha humana que sobrepasa con mucho la capacidad de carga de nuestro territorio insular -frágil y limitado-, convirtiendo a Canarias en el lugar del mundo con mayor densidad demográfica. Máxime, teniendo en cuenta la desestabilización política y social que ello supone y lo reducido de nuestro espacio vital, que se agota irremediablemente.
Ello hace absolutamente necesario una imprescindible e inaplazable Ley de Residencia (pese a la libre circulación de personas impuesta por la Unión Europea), que ponga límites a esta invasión silenciosa.
En segundo lugar, es absolutamente imprescindible y vital para Canarias la urgente demarcación de nuestras fronteras (y que sean reconocidas internacionalmente) que delimiten nuestros espacios marinos en base a lo que se determina en el vigente Derecho Marítimo emanado de la Tercera Conferencia de la ONU sobre el Derecho del Mar, firmada en Montego Bay (Jamaica), el 10 de diciembre de 1982.
Dispondríamos así de los recursos naturales de nuestro territorio (petróleo y/o gas incluidos), y pondríamos coto a la constante arribada a nuestras costas de las embarcaciones procedentes del vecino continente, una minoría comparada con los miles que llegan a Canarias por puertos y aeropuertos.
Y en tercer lugar, desde el O.C.E.P.E. consideramos que, a pesar de los lazos históricos que existen entre Canarias y España, nuestro devenir común como consecuencia de la colonización forzada, que dura más de cinco siglos, ha llegado el momento crucial de replantearse seriamente las relaciones Canarias-Estado español que ponga fin a esta degradante e insostenible situación.
O.C.E.P.E.