[INSUMISIÓN
POÉTICA CANARIA]
EL
GRITO DE LIBERTAD ESTÁ LANZADO AL MUNDO
Por
Jose Almeida
Afonso
En la primera entrega de esta serie de apuntes sobre la escritura habíamos
convenido que la literatura es un hecho solidario desde la soledad creativa y
que crear arte es ya en sí un acto de rebeldía, de insumisión,
independientemente de su intención o contenido manifiesto, y que por este
motivo comprenderíamos la ingente tarea que sería el hacer una antología
de la poesía canaria de la rebeldía o de la insumisión.
También
decía que sin embargo, si nos detenemos y nos fijamos en el contenido concreto
de la poesía, en la particular intención de rebeldía, de insumisión, de una
determinada denuncia de una situación de opresión o de injusticia en la que
pone los ojos el poeta, y si nos paramos, además, en el ideario de acción de
la vida cotidiana de esos autores, la nómina ya sería un poco más reducida y
es a ésta, precisamente, donde quiero dirigir ahora la mirada, mi atención.
*
Quiero
insistir en que Profesores, críticos y escritores, no sólo españoles, sino
también incluso de otros países -como el italiano Danilo Manera, el
senegalés Hadji Amdou Ndoye, el onubense pero afincado en Alemania
Ricardo Bada, el chileno Luis Sepúlveda, el colombiano Álvaro Mutis
(padre literario del escritor Gabriel García Marques según ha confesado éste
en alguna ocasión), o el poeta español y premio Nobel Vicente Aleixandre,
entre otros tantos- han reconocido la altura literaria, la originalidad y
autenticidad, la `distintidad´, tanto en la narrativa, como en la creación
poética.
*
Los
poetas en los que yo fijó mi mirada, no sólo escribieron una poesía rotunda,
abiertamente insumisa, rebelde, contestataria, sino que además unos
fueron perseguidos, silenciados, otros serían detenidos, encarcelados, vejados
y humillados, varios tuvieron que exiliarse, y hasta alguno fue asesinado vil,
violentamente.
Los
poetas a los que dirijo mi mirada sobresalen, no sólo en el aspecto formal,
sino que también han destacado por el hecho de que se han ocupado y preocupado
por denunciar las viles tropelías e injusticias y apostando siempre por la
libertad y la dignidad del ser humano, uniendo así, ética y estética en un
mismo aliento creativo.
Estos
elementos -la unión de ética y estética en un mismo anhelo creativo, en un
mismo afán poético- son los que le confieren a una obra literaria su valor, su
originalidad, su autenticidad, su distintidad. Y estas son las principales
constantes vitales que han conseguido conjugar y desarrollar una gran parte de
los poetas canarios, una importante producción de
*
En
esta especie de "Apuntes para una antología de
Secundino
Delgado Rodríguez (Añaza, 1867-1912) es uno de los que más sufrirían en
carne y en espíritu la cerrazón y el oscurantismo del sistema opresor e
injusto de
Secundino
Delgado Rodríguez, que escribió una poesía claramente insumisa, rebelde,
resultado del sentimiento que le producía ver a su Patria sometida a un
aniquilador y despiadado poder invasor, a sus gentes sumisas, ignorantadas y
condenadas a la miseria más cruel y espantosa.
La
poesía de éste es un grito de labrada rabia indómita, un clamor de odio
mortal contra la infame tiranía, un desesperado canto de truncada libertad.
*
En
su emigración por tierras americanas, concretamente en Caracas (Venezuela), y
en colaboración con José Esteban Guerra Zerpa, funda El Guanche, que ve la luz
el 18 de noviembre 1897, y se convierte en la primera publicación que
propugna abiertamente la independencia de las Islas Canarias.
Creo
que merece la pena transcribir el contenido de un artículo titulado El Ideal y
que aparece en el número 2 de El Guanche:
"Las
Islas Canarias abrigan una raza nueva podemos decir, resultante de la mezcla que
produjo la invasión de aquella, este pueblo aún no ha despertado a la lucha,
ya por coacción, ya por la clase de instrucción a que lo ha sometido
"Mas,
esta nueva raza, pronto ha de darse cuenta de su papel, y del tiempo que ha
perdido durmiendo en el lecho del Procusto. Tiene excelente cualidad de amar con
intensidad del africano a su pequeña Patria, y no vemos lejano el día que
despierte bruscamente. Nosotros sentimos acá en el destierro, la tardanza de oír
a nuestros hermanos cantar himnos a las célebres de antaño Afortunadas".
"Mientras,
aconsejamos a nuestra patriótica juventud que mire con desprecio a la taberna
inmunda huyendo de esos antros que ulceran el alma, para dedicarse con
entusiasmo humanitario y amor patrio, a educar a nuestro pueblo industrial y
rural, abriendo cátedras y colegios nocturnos para los adultos y diurnos para
la niñez que hará nuevas vías al porvenir".
"Despreciad
con valor la prensa venal y asalariada que fomenta la discordia entre islas,
nuestra Patria, con el fin de dividir al pueblo para que el lobo devore con
paciencia y gusto su víctima."
"Atacad
con audacia el caciquismo irritante que se enseñorea estúpidamente, imponiendo
su voluntad imbécil, violando nuestros legítimos derechos de hombre y
engordando a expensas del pobre pueblo cada día más diezmado".
"Y
tú, pueblo trabajador, que desde que naciste, gravaron los pícaros en tu
frente tu deber, habiéndose guardado en sus faldones el derecho que te
corresponde, organízate, forma círculos de artesanos, ponte en relación con
los proletarios de otras partes, instrúyete robando algunas horas al descanso y
después que sepas cual es tu derecho y quién te lo robó, rebélate, que ese
derecho te corresponde."
"Tu
emancipación y el mejoramiento de tu Patria no lo esperes de esos ´sabios de
librea`que asisten a las Cortes para hacer la venia al amo. Es el mismo pueblo
el que debe moverse, protestar contra las exageradas contribuciones, los abusos
del caciquismo, las arbitrariedades de los exóticos gobernantes, etc.".
"Si
las leyes de aquella monarquía nos coaccionan, en Canarias, no debemos
respetarlas; ya que entorpecen el progreso y apagan la luz del pensamiento
libre, no las respetemos, y si es necesario seamos hostiles."
"Mas,
para esto hay que amar el ideal de
**
Por
rebelarse contra este estado de cosas sufrió persecución, tuvo que exiliarse y
sería detenido y encarcelado, por orden expresa del sanguinario general
Wyler.
En
1902 el general Wyler desde Madrid suscribe una orden de detención y prisión
contra Secundino Delgado, que ya se había trasladado a vivir con su mujer y sus
dos hijos Darwin y Lyla al pueblo de Arafo en Tenerife.
Un
año se alargaría la privación de libertad de Secundino en la cárcel Modelo
de Madrid sin cargo alguno y por lo tanto sin posibilidad de defenderse.
Allí no sólo se hundiría moral y vitalmente sino que fue contagiado de
tuberculosis. De los pocos que se atrevieron a visitarle en prisión destacamos
a Nicolás Estévanez y Murphy y Fermín Salvochea.
*
En 1904 escribió el libro autobiográfico "Vacaguaré" (Quiero
morir). Según Pablo Amasik, éste es el único libro verdaderamente trágico
de
"Con
su Vacaguaré Secundino Delgado -escribe Pablo Amasik- nos devuelve una verdad y
dignidad perdidas: es el primero de nuestros escritores o artistas que asume
como propia la tragedia geohistórica de los canarios de nación".
"Esta
novela autobiográfica puede ser una clave de esa tragedia canaria, que conviene
compensar de tanto olvido para que no se haga irremediable o terrible".
En
el capítulo XXIX de su "Vacaguaré", Secundino Delgado escribe:
"Con aviesa intención llamáronme filibustero, separatista,
revolucionario. Tales epítetos bien merecen que dé las gracias. Washington,
Bolívar, Páez, Martí, Calixto García, etc., fueron oprobiados con los mismos
denuestos ¿Acaso no los envidiáis, señores diputados? Tampoco el lagarto
envidia al águila, aunque corre a morder su sombra mientras ella vuela
tranquilamente en las alturas. Sí; soy un independiente. En mi temperamento no
cabe la lógica de la dominación. Que un hombre imponga su voluntad a otro
hombre; que un pueblo más o menos grande obligue y someta a otro que reside a
larga distancia, a acatar leyes y costumbres que le son extrañas."
"Vacaguaré",
era una de las últimas palabras pronunciada por los canarios que no
se quisieron rendir al poder invasor de los castellanos cuando la conquista y
que viene a significar algo así como "quiero morir primero luchando por la
libertad que vivir esclavo".
"Vacaguaré.
Vía-Crucis" es también el título de la novela autobiográfica que en
1904 escribiera Secundino Delgado Rodríguez, y que por lo tanto cumple 103 años.
Esta novela autobiográfica nos cuenta los pensamientos y sentimientos más íntimos
de Secundino Delgado después de su excarcelación en 1902 -hace ahora 101 años-
y ha sido editada por la editorial Benchomo, que dirige atinadamente desde
hace 20 años Cándido Hernández, y al cuidado de Pablo Amasik.
"Vacaguaré",
la novela autobiográfica de Secundino Delgado Rodríguez, es el testimonio
desgarradamente tierno, profundo y sentido de un hombre luchador como pocos y de
una extremada lucidez, sobre su pueblo oprimido, sus hermanos esclavos y sobre
su particular Vía-Crusis por rebelarse contra ese indeseable estado de cosas.
La
sociedad canaria de finales del siglo XIX y principios del XX era una sociedad
estructurada sobre una base eminentemente feudal, caciquil, donde una pequeña
minoría de señores y clérigos, tenían el control total de una población
empobrecida, analfabeta, esclava, sin perspectivas ni horizontes de
prosperar, sumida en el más innombrable de los ostracismos.
Secundino
Delgado Rodríguez por luchar por sus ideas, que sólo perseguían el progreso
económico, social y cultural, la justicia social y la libertad, por medio de
Secundino
Delgado Rodríguez sufrió todo tipo de vejaciones y todavía hoy no se le
reconoce el puesto que se merece dentro de los personajes históricos que
lucharon por Canarias, relegándolo al más vil de los olvidos.
En
"Vacaguaré", escrita con un lenguaje claro, sencillo, directo, muchas
veces poético, y todas desenvuelto, aéreo, libre, Secundino Delgado nos da su
visión de la dominación de Canarias, sobre el carácter de sus gentes y sobre
la sublime belleza de su tierra.
Espíritu
de justicia
Manuel
Suárez Rosales, uno de los más profundos conocedores de su vida y de su obra y
autor de un libro clave para muchos canarios que tituló "Apuntes para una
biografía del padre del nacionalismo canario", editado también por
Benchomo (hay que recordar antes que nada, que este libro fue secuestrado al
poco de aparecer en las librerías, en 1980, por orden expresa del entonces
ministro de cultura, un tal Ricardo de
Por
otro lado, según el poeta y profesor Francisco Tarajano "Secundino -que
era periodista, narrador y poeta- el escritor comprometido, ajeno a la timidez y
cobardía no podía tener otro estilo que ese: brioso, enérgico, violento,
encendido e impetuoso para despertar e infiltrar ideas y borrar las brutas
pisadas de los bárbaros conquistadores.
Así,
mucho más que el artista de la expresión, nos interesa el intelectual orfebre
de las ideas: '¿Cómo es que han conseguido los pueblos su mejoramiento, su
progreso y su libertad relativa? ¿Acaso con la sumisión y la fidelidad, encogiéndose
de hombros, aguantando todas las cargas que sus amos quieran echarles encima?
No. Desgraciado el pueblo que taraga. Sólo por la rebelión, la audacia, y la
valentía, llegan los pueblos a su mejoramiento y su libertad" (Escrito por
Secundino en el periódico "El Guanche", fundado en la patria de Bolívar
en 1897)´".
*
Hoy,
más de un siglo después de escrito, sigue siendo el único libro
verdaderamente trágico de
Esta
novela puede ser una clave de esa tragedia canaria que conviene compensar de
tanto olvido, para que no se haga irremediable o terrible.
Morir
luchando
Como
muy bien apunta el escritor y profesor Pablo Quintana, "la imaginación
libertaria de Secundino Delgado amplió el horizonte significativo de esa
herencia canaria. No es sólo el deseo de que vale más morirse bien que vivir
mal, sino el deseo de más vale morir luchando por la libertad que vivir como
esclavo. Su memoria histórica, después de la espiral de sus viajes, le permitió
el regreso a este tesoro precolonial de nuestra cultura africana".
Según
el profesor y escritor Oswaldo Brito "Secundino Delgado para unos era y es
la representación de un independentista y revolucionario profesional. Para
otros representaba a un hombre rebelde, intuitivo, romántico y ridiculizado a
raíz de su arbitraria detención y prisión, fuertemente influido por los
ideales anarquistas. Para la gran mayoría Secundando Delgado es un desconocido
en torno al cual se tejen y destejen múltiples consideraciones y
confusiones".
Su
"Vacaguaré" donde se recoge su práctica política y su ideario de
libertad, según Manuel Suárez Rosales "servirá de referencia testimonial
para la recuperación consciente de los derechos nacionales del pueblo
canario".
Su
puesta en libertad
Los
males de Secundino no acabaron con su puesta en libertad un año después sin
ningún tipo de explicación.
Cuando
se reunió de nuevo con su familia en Arafo contagiaría de tuberculosis a sus
hijos que poco tiempo después morirían de ésta enfermedad en plena juventud.
Algunos meses después, ya sólo, triste y abandonado, sumido en un injusto
ostracismo, moría Secundino Delgado en 1912; pero no pudieron matar la semilla
de rebeldía, de insumisión que incubaría entonces, no acabaron con su
ejemplo libertario, dignificador, su querencia independentista para su, nuestra
Patria Canaria.
Alguien
que resumía su pensamiento, su ideario, su postura ante la vida diciendo:
"Seré un revolucionario; pero nunca un sectario. Las palabras también
esclavizan, aunque sean: república, socialismo, anarquía. No; soy un
revolucionario, un rebelde, nada más."
¿A
quién podría haberle hecho daño si no era al poder colonial, a los
caciques que tenían subyugado, oprimido, esclavizado, ignorantado a todo el
pueblo canario?
El
grito está lanzado:
¡¡Vivan
las Canarias Libres!!
Dos
poemas de Secundino Delgado Rodríguez
EN
EL DESTIERRO
|
A
mi hermano Pedro Con
el alma dolorida por
la nostalgia y el tedio, enfermo
cruzo la vida, ¡Sólo
es mi Patria el remedio!
* ¡Ay!
¡Qué amarga es la ficción y
la injusticia en el mundo! ¡Qué
triste mi situación! ¡Cuál
fugitivo, errabundo!
* Lucho
porque tengo fe del
triunfo de la verdad y
aunque despatriado esté. Sueño
en Patria y Libertad.
* Remo
por mis hijos ver, mi
tierra madre abrazar, que
más que dicha es deber, vivir
en su mismo hogar.
* Pero.
¿Cómo? ¡Soy proscrito! ¡¡Luché
por la libertad!! Y
es autor de gran delito quien
defiende la igualdad.
* ¡Maldito
el siglo de luces que
osadamente le llaman! "Cuelgan
los libres en cruces" y
a sus verdugos proclaman!
* ¿Quién
no siente indignación viendo
la justicia hollada, al
paria sin instrucción, a
la virtud deshonrada?
* Al
desdichado labriego, que
hambriento el campo cultiva, crece
la mies con su riego y
él perece de fatiga?
* Al
infeliz artesano, que
escuálido va al taller que
todo arregla su mano y
el no tiene que comer?
* Al
inocente mozuelo, que
arranca de la cabaña, sin
ocuparse del duelo que
a su madre en llanto baña?
* |
La
guerra: inicua, cruel, que
se asesinan hermanos; cual
mártir bebiendo hiel, para
que triunfe el tirano?
* ¿Demagogo
me dirán por
defender con ardor al
que carece de pan, justicia,
lumbre y amor?
* Del
pueblo vieron mis ojos famélicos
semblantes, ancianos,
como despojos, y
niños agonizantes.
* Se
reveló mi alma entera y,
desafiando al castigo combatí
la ley artera que
hace a mi hermano mendigo.
* El
mundo me condenó, y
por castigo infamante, de
mi madre me apartó. ¡No
te extrañe que la cante!
* No
te extrañe que el dolor del
alma, hermano querido, sin
dotes me haga cantor; ¡aunque
es mi canto un quejido!
* Hoy,
mi alma conmovida por
mi madre sufre y llora. ¡Sí;
que me espanta la herida que
da
* Dale
a tu voz sentimiento, y
atrayéndola hacia ti, inspírale
el pensamiento del
desertor que esta aquí.
* ¡Ay!
¡Si mis labios pudieran sus
lágrimas apurar ¡con
cuanto afán la bebieran para
mi dolor calmar!
* * * |
*[Caracas,
octubre 30 de 1897. En el Diario de Avisos, núm.1756, 29 de noviembre de 1897]
MI
PATRIA
|
Si
el sol que primero vi fue
el de mi Patria Nivaria, ¿Qué
quiere España de mí?. Yo
olvidar donde nací, por
la madrastra arbitraria? ¿Quién,
que en las Afortunadas, por
su fortuna naciera, viéndolas
pobres, diezmadas, de
otro pueblo esclavizadas, su
libertad no quisiera?
* Yo,
que a mi Patria venero, yo
que venero su historia desde
los cantos de Homero, ¡antes
que a España, prefiero de
mis Guanches la memoria!
* Cuando
mis montes paseo y
sus campiñas contemplo, me
parece que los veo y
se aumenta en mí el deseo de
imitar su digno ejemplo.
* ¡Noble
raza! Sí caíste ante
tus conquistadores, ante
la historia subiste; que
hasta en la muerte supiste despreciar
los invasores.
* ¡Ay
mi Guanche! Yo te admiro cual
fanático a su Dios; cual
tú, yo también suspiro por
aquel suelo querido que
inmortalizó tu adiós.
* La
injusticia se cebó contra
tu altiva inocencia y
ni el crimen reprobó. ¡Horda
odiosa y sin conciencia que
|
¡Dichoso
tú! Con la muerte por
no soportar vil yugo, fin
deparaste a tu suerte. Sucumbiste
ante el más fuerte sin
pactar con tu verdugo.
Siendo
tu hermano, poseo tu
misma sangre en las venas, triste
cual tú, esclava veo mi
Patria, y tarde preveo desaparecer
sus cadenas.
* Y
siendo tú, Patria mía, de
aquellos bravos la madre, ¿Son
tus hijos los del día? siendo
esclava todavía, ¿No
hay quién tu yugo taladre?
* ¿Es
que la sangra de aquellos en
la de éstos se extinguió y
el amor a ti con ellos? ¿no
vendrán nuevos destellos? ¿la
dignidad se perdió?
* Ten
esperanza en la vida mientras
lloras tu orfandad entre
cadenas sumida. ¡Ten
valor madre querida, que
el progreso es libertad!
* Y
si hasta hoy no miraron tus
hijos tu humillación, y
¡madre! A otra llamaron, no
es que de ti se olvidaron: ¡fue
la infame coacción!
* ¿Es
mi mente que me engaña, o
es del progreso el ensanche?. Yo
siento la misma saña contra
la invasora España que
abrigó en su pecho el Guanche.
* * * |
*[En
´El Guanche`, núm. 3, 24 de diciembre de 1897]
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