Un grito profético contra el militarismo

Padre Luis Barrios

"Frente por frente de quienes no saben cumplir con su deber, vayan quienes se prestan a cumplir cordialmente"; Eugenio María de Hostos

En San Juan, Puerto Rico, en la plazoleta que está frente al Capitolio, el catedrático auxiliar en el Departamento de Matemáticas del Recinto Universitario de Mayagüez, de la Universidad de Puerto Rico, el Dr. Héctor Rosario comenzó el pasado lunes una huelga de hambre. ¿Por qué esta huelga de hambre? Para que se le restituya de nuevo a la cátedra de la cual fue suspendido -de empleo y salario- por seis meses.

¿Por qué lo suspendieron? Porque montó una campaña contra el militarismo en la Universidad de Puerto Rico y esto incluye el rechazo del reclutamiento de estudiantes para que vayan como carne de cañón a servir en las guerras imperialistas y colonialistas de Estados Unidos.

El juicio arbitrario y político llevado a cabo por la administración de la Universidad de Puerto Rico se caracterizó por varias situaciones. Por un lado, una administración empachada a un colonialismo a través del cual se sometieron a las presiones de las fuerzas militares estadounidenses (ROTC) para que el profesor Rosario fuese removido. Como no se les pudo dar lo que querían entonces recurrieron al castigo de suspenderlo por un semestre incluyendo el salario. Esta manera de estrangularle económicamente tiene la intención de destruir su militancia y verticalidad contra el militarismo.

Otra situación que caracterizó a este juicio contra el Profesor Rosario lo es la indiferencia, apatía, negligencia e insensibilidad de la mayoría de los/as llamados/as intelectuales académicos/as de nuestra patria Puerto Rico, quienes viviendo en un proceso de acomodamiento no quisieron poner en riesgo sus posiciones de privilegios. Estos/as intelectuales que se han desconectado de la realidad y de las luchas del pueblo porque sólo viven para escribir o investigar lo que sucede desde sus oficinas. Por su oportunismo les condeno. Para no faltarle sazón a este sancocho Boricua también se sumaron a este proceso de opresión personas que dicen ser fieles creyentes del movimiento de descolonización e independencia para Puerto Rico. Me refiero a esos que tildaron al Profesor Rosario de fanático, loco y egocentrista. A esos que usaron frases como "quien le dijo a este muchachito que puede venir a dar lecciones de luchas", yo les condeno por su extravío político.

A esta gente que sufren de flojera nacionalista, engreimiento independentista y de fanfarronería socialista también les condeno por ser pancistas, ñangotaos y camaleones de la patria. Les recuerdo que la mejor manera de criticar es haciendo, por lo tanto, si usted no esta haciendo nada en contra de la militarización de nuestra patria lo mejor que puede hacer es callarse y dejarse de hablar pendejerías. No pierdo mis esperanzas que algún día puedan entender que la patria es valor y sacrificio y que en estos procesos de justicia la fe se demuestra con acciones, no con palabras.

Y por supuesto, como ya yo aprendí que de la desesperanza puede nacer la esperanza y les invito a la conversión de dejarnos contagiar por la esperanza. Por lo tanto, hago un llamamiento para que no dejemos solo al Profesor Rosario en esta huelga de hambre y nos sumemos con nuestra solidaridad radical. Que no se nos olvide, su causa es nuestra causa, la causa de la justicia. Por esto te invito a que le escribas un mensaje electrónico (www.indymediapr.org) o lo llames (787-538-3117) dándole las gracias porque cuando muchas personas no se atreven a decir lo que hay que decir, o no se atreven a hacer lo que hay que hacer, él nos está dando una lección profética de lo que es construir la paz con justicia.

Les recuerdo que en la Biblia, un/a profeta es aquella persona que tiene la capacidad de identificar algo que está mal. Luego con mucha valentía lo denuncia. Pero lo más importante es cuando dentro de ese profetismo esa persona se atreve a hacer algo para cambiar lo que está mal.

Eso es Héctor, un profeta de la paz que no le teme al perder los privilegios si el sacrificio va a dejar como resultado el que una colectividad se beneficie. Este ha sido su pecado; identificar, denunciar y combatir el militarismo en Puerto Rico.

Ojala mucha gente sigan pecando de esta manera., ya que este es el pecado que a Dios le agrada. En este proceso de reclamar justicia también puedes escribirle electrónicamente al Presidente de la Universidad de Puerto Rico, Lcdo. Antonio García Padilla, (presidente@upr.edu) solicitando la restitución inmediata del Profesor Rosario.

Gracias por tu apoyo y sigamos construyendo la paz con justicia, mientras le damos todo el apoyo moral, social, político, económico y espiritual a nuestro hermano y compañero Héctor Rosario.

Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
Lbarrios@jjay.cuny.edu

1 de octubre de 2004