La anexión de Hawai a Estados Unidos
Carlos Gallis
La anexión de Hawai a Estados Unidos fue un acto de piratería internacional tan burdo e ilegal que el Congreso estadounidense, en una resolución conjunta que, aprobó en 1993, les pidió perdón a los nativos de Hawaii, lo que es una rareza en la legislatura del imperio.
En la resolución se expresa que antes de llegar los primeros europeos a Hawai en 1778, los hawaianos tenían una sociedad bien organizada, autosuficiente, con su lenguaje, cultura y religión, unidas todas las islas bajo una monarquía establecida en 1810.
Desde 1826 hasta 1893, Estados Unidos reconoció la independencia del Reino de Hawai con relaciones diplomáticas y tratados sobre comercio y derechos de navegación.
Señala la resolución que entre 1820 y 1850 la Iglesia Unida de Cristo envió más de cien misioneros a las Islas. Se admite en el documento que, en enero de 1893, John L. Stevens, representante de Wáshington ante el Reino, una especie de embajador, conspiró con extranjeros y ciudadanos americanos residentes en las Islas para derrocar el gobierno establecido y ordenó a las fuerzas navales estadounidenses invadir el Reino cercando el palacio donde residía la Reina Lilioukalani y su gobierno.
El 17 de enero de 1893 se creó un Comité de Seguridad compuesto por europeos y estadounidenses dueños de plantaciones, descendientes de misioneros y financieros y proclamaron un gobierno provisional derrocando el gobierno monárquico. El representante o embajador de Estados Unidos reconoció el nuevo gobierno de los conspiradores, en violación a los tratados y acuerdos entre Washington y el Reino.
La reina Lilioukalani emitió una declaración en la que ceda su autoridad al gobierno de Estados Unidos en vez de al gobierno provisional de los conspiradores, y afirmaba que lo hacía bajo protesta ante la superioridad de las fuerzas navales estadounidenses y exigiendo a Wshington que desautorizara a su representante y reinstalara su gobierno y su reinado.
La respuesta del embajador Stevens fue izar la bandera de Estados Unidos y proclamar a Hawai como un protectorado de Estados Unidos.
Una comisión presidencial nombrada por el presidente Grover Cleveland investigó los hechos y concluyó que los representantes diplomáticos y militares americanos habían abusado de su autoridad y fueron relevados de sus puestos. Sin embargo, el Senado celebró vistas y condonó las actuaciones de los militares y diplomáticos pero no pudo lograr dos terceras partes de los votos para recomendar la anexión de Hawai. Ante esta situación, el gobierno provisional declaró la Repbúlica de Hawíi el 4 de julio de 1894, obligando a la Reina presa en su palacio a abdicar el trono. William McKinley reemplaza a Cleveland como presidente y, como secuela de la Guerra Hispanoamericana, aprueba una resolución que anexiona Hawai y la autodesignada república del gobierno provisional cede al gobierno de Estados Unidos la soberanía sobre las Islas y entrega gratuitamente casi dos millones de acres de tierra de la corona al gobierno de Estados Unidos.
El Congreso ratifica la anexión, anula todos los tratados del Reino con otros países y legisla en 1900 una estructura de gobierno para el nuevo territorio.
El 21 de agosto de 1959, Hawai se convierte en el estado nmero 50. Por todo lo anterior el gobierno de Estados Unidos les ofrece disculpas a los nativos hawaianos que se definen como aquellos descendientes de los aborígenes que antes de 1778 ocupaban y ejercían soberanía en el territorio que hoy es el estado de Hawai. Esos nativos hoy componen un 5% de la población de Hawai.
En una columna reciente el compañero Noel Colón Martínez comentaba un reportaje de una periodista americana sobre el gran disgusto que expresan estos nativos con lo que ha significado la estadidad para ellos. El malestar llega al extremo que hace años no se celebra el ingreso de Hawai a la Unión y actualmente hay demandas de legislación federal especial para ese estado 50.
Pero volviendo atrás a las disculpas que ofrece el gobierno estadounidense a los nativos por derrocar el gobierno monárquico de las Islas, creemos que al otro grupo que el Congreso les ha pedido perdón es a los cerca de cien mil japoneses residentes en Estados Unidos que encarcelaron durante la Segunda Guerra Mundial por el solo hecho de ser japoneses.
La anaxión de Hawaíi como estado de la Unión no fue un ejercicio de auto-determinación del pueblo hawaiano. La consulta era en esencia estadidad o no. Votar NO significaba continuar siendo un territorio. Una gran mayoría decidió convertirse en estado y fueron admitidos el mismo año de celebrada la consulta. En ésta tenían derecho al voto los ciudadanos americanos y los extranjeros con un mínimo de un año de residencia. Los nativos hawaianos en el 1959 eran una minoría como resultado de una masiva inmigración que se desarrolló desde principios del Siglo 20.
Esta historia de Hawai y el hecho de que a los 46 años de estadidad surja un incipiente pero significativo movimiento independentista en aquellas islas deben poner a pensar a los que favorecen la anexión de esta isla caribeña.
Información adicional:
HAWAI. Estado insular de EE.UU. en Oceanía, constituido por el archipiélago de su nombre; 16.705 km2, 769.913 hab. en 1970. Compuesto por ocho islas montañosas y volcánicas. (Hawai, Maní, Oahu, Kanai, etc.) y una cadena de islotes y arrecifes.
Economía. Eminentemente agrícola: caña de azúcar, piña americana, café, plátanos. Turismo. Capital Honolulú.
Historia. En el s. XII fueron ocupadas por los polinesios y en 1778 arribó a ellas el explorador inglés J. Cook. El rey Kamehameha I (1782-1819) las unificó politicamente. En 1893 fue depuesta [por Estados Unidos] la reina Liliuokalani y proclamada la República, cuyo presidente. S. B. Dole pidió la anexión a EE.UU. El ataque japonés a Pearl Harbor decidió la entrada estadounidense en la II Guerra Mundial. En 1959 pasó a ser un estado de la Unión.