Chahid El Hafed, 08/08/2005 (SPS)

Mensaje del Presidente saharaui, Mohamed Abdelaziz, a los niños Haya y Mohamed Jassimi, hijos de Aminetu Haidar

El Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, ha dirigido un mensaje a los dos hijos de la activista saharaui de los Derechos Humanos, Aminetu Haidar, arbitrariamente encarcelada sin juicio previo en la Cárcel Negra de El Aaiun desde el pasado 17 de julio.

El mensaje es una respuesta a la carta dirigida por los dos pequeños, Hayat y Mohamed Jassimi, a la opinión pública internacional para liberar a su madre. Reproducimos a continuación el texto completo de dicha carta, traducida del árabe.

"Hayat y Mohamed Jassimi, hijos de la valiente Aminetu Haidar

Desde las primeras chispas de la Intifada de la Independencia, que coincidió con la conmemoración del 32 aniversario del desencadenamiento de la lucha armada bajo la guía del Frente Popular para la Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro, el semanario «Sáhara libre», en su número 426 del 2 al 8 de julio de 2005, tomó la iniciativa de publicar un patético llamamiento respecto a la detención de vuestra madre, Aminetu Haidar, que se encuentra tras los barrotes de la Cárcel Negra de la ciudad de El Aaiun desde el 17 de junio de 2005. Este llamamiento dirigido a todas las conciencias vivas del mundo es el de dos niños inocentes que aspiran al calor y al afecto materno y a recobrar la alegría y le sonrisa que compartían con su querida madre.
Como todos los saharauis y hombres sedientos de libertad y justicia, he recibido vuestro llamamiento, que innegablemente simboliza el extremo sufrimiento de la población saharaui que vive bajo la ocupación colonial marroquí. Es para mí un deber, pues, expresaros mis lamentos y dolores más profundos que emanan de cada palabra de esa llamada. De la misma forma, me uno a todos los saharauis allí donde se encuentren para afirmaros mi compasión ante el calvario que afrontáis tras haber sido separados de vuestra madre Aminetu Haidar, símbolo del patriotismo y del valor.

Queridos niños Hayat y Mohamed Jassimi,

La Intifada de la independencia que comenzó el 21 de mayo de 2005 en el interior de los territorios saharauis ocupados, al sur de Marruecos y por todas partes donde se encuentra la diáspora saharaui, ha dejado huellas indelebles en el recorrido eterno de la Humanidad y en su aspiración y su búsqueda de la libertad y la dignidad. Es testimonio más que nunca de la decisión de este pueblo de reconquistar su derecho inalienable a la autodeterminación conforme al derecho y a la legalidad internacional, solo y único medio capaz de encontrar una solución equitativa al conflicto que mantiene desde hace treinta años contra el genocidio y la negación de sus derechos. Las imágenes de la Intifada de la independencia quedarán ancladas en la memoria de los sedientos de paz y serán testimonio de la fuerza del derecho y de la voluntad popular de acabar con los deseos expansionistas y colonialistas marroquíes. Por último, confirma la disponibilidad de un pueblo preparado a todo tipo de sacrificios para recobrar su libertad y su dignidad.

Las imágenes transmitidas por todas las televisiones del mundo de estudiantes saharauis salvajemente pisoteados por las fuerzas del orden marroquíes en el interior mismo de los campus universitarios de Rabat, la bárbara opresión por el ejército marroquí contra ciudadanos saharauis que reclaman pacíficamente en El Aaiun, Dajla, Assa, Smara, Gulimin y Tan Tan el derecho de su pueblo a la autodeterminación y la siniestramente célebre Cárcel Negra de El Aaiun dan testimonio a los ojos del mundo de la determinación del pueblo saharaui que ha sabido mantener el desafío y afrontar, gracias al valor de vuestra madre y de sus compatriotas, la cobardía de los torturadores marroquíes y de sus sicarios.

Gracia a su valor y a su fe inquebrantable en lo justo de su causa, los presos saharauis de «la Intifada de la independencia» han conseguido transformar los juicios inicuos y parodias de justicia en un verdadero proceso a la ocupación colonial marroquí del Sáhara Occidental, lo que ha revelado la verdadera naturaleza del sistema marroquí y puesto al desnudo sus verdaderas y sombrías intenciones, muy especialmente en materia de Derechos Humanos, de libertas de expresión y de sus reformas democráticas. El sistema marroquí donde el reino del no-derecho está implantado desde hace lustros y donde la justicia constituye una legalización de lo arbitrario ha quedado expuesto a pleno día, un sistema colonial maloliente donde el ejército reprime, amordaza y ahoga toda contestación pacífica venga de donde venga, y cuyas cárceles rebosan de inocentes. El régimen marroquí tal como ha aparecido es también el que propaga el odio y la ruptura radical con el porvenir radiante al que deberían aspirar de forma natural los pueblos de la región y las generaciones futuras. Este chauvinismo es intrínseco a la naturaleza misma del sistema marroquí, desnudo de todo humanismo y de todo civismo el que está en el origen del encarcelamiento injusto de vuestra madre cuyas heridas no se han cerrado aún, vuestra madre cuyo único delito es el de reclamar el derecho democrático del pueblo saharaui a la autodeterminación que le reconocen la ley y el derecho internacional.

Queridos niños Hayat y Mohamed Jassimi,

Las imágenes heroicas y estremecedoras provenientes de El Aaiun y de las demás ciudades de las poblaciones saharauis que afrontan diariamente la ocupación colonial marroquí, el secuestro y las torturas de las que es objeto la activista antigua desaparecida Aminetu Haidar desde el 17 de junio de 2005 expresan el desafío y la firme voluntad de todos los saharauis de poner fin a la ocupación colonial marroquí en los plazos más breves. Es justamente eso lo que habéis expresado en vuestra carta, la llamada de dos niños inocentes a los que se les ha quitado una de las cosas a las que más aspiran: la alegría de una madre ante los resultados escolares de sus hijos, los ánimos que ella les prodiga, el ofrecimiento de regalos. El grito estridente de una generación resuena en los corazones de dos pequeños seres privados del cariño, del amor y de los sacrificios de una madre que se ha dedicado en cuerpo y alma desde su edad más joven a la causa de su pueblo. Aminetu Haidar, porque de ella se trata, se ha convertido en todo un símbolo de la mujer saharaui y de su lucha, y ha alzado un monumento cuya altura puede fácilmente alcanzar el cielo. Esta valiente mujer se ha convertido en testimonio de la barbarie de la anexión y de la ocupación de su país por Marruecos en 1975. Ella fue testigo también del intento de genocidio de que fue objeto su pueblo en la misma fecha así como de las múltiples maniobras de Marruecos intentando confiscarle su derecho democrático a la autodeterminación y a la independencia.

Mayo de 2005, que ha estado caracterizado por la Intifada con la fuerza del slogan, la pertinencia del argumento y de las pancartas democráticas es una reedición de Mayo de 1973 que conoció otro alzamiento, el desencadenamiento de la lucha armada y los mártires caídos en el campo del honor. La Intifada de la independencia ha confirmado e ilustrado, de la forma más clara, la fuerza del pueblo saharaui para recobrar sus derechos y el inmenso respeto de que goza ante la opinión internacional por su acción pacífica. De la misma forma que ha sabido hacer fracasar todos los intentos que perseguían su aniquilación durante los largos años de conflicto militar, el pueblo saharaui ha demostrado a todo lo largo de las distintas etapas su aptitud a estar en la cita con la historia, la de la libertad, la dignidad y la independencia.

Queridos niños Hayat y Mohamed Jassimi,

Los torturadores marroquíes no han permitido a Aminetu Haidar estar a vuestro lado el primer día de las vacaciones, acogeros como hacen las mamás en parecidas circunstancias, sobre todo cuando se trata de ver y comentar los últimos resultados escolares. Sin embargo, el mundo ha sido testigo del éxito espectacular de esta madre en la resistencia que mantiene en todo momento por la consagración del derecho de su pueblo a la autodeterminación, lo que le ha valido la estima y la solidaridad creciente de todas las personas deseosas de paz y libertad.

El destino ha querido que Aminetu Haidar y sus compatriotas conmemoren de manera completamente particular el 35 aniversario del levantamiento popular de Zemla, el 17 de junio de 1970 contra el colonialismo español, y ayer en la misma fecha contra el ocupante colonial marroquí. Aminetu Haidar, que es la figura emblemática de la resistencia saharaui, ha entrado en la Historia por la puerta grande. Es también esta mujer la que se encuentra actualmente en medio de un ejército de torturadores que la golpeaban cruelmente cuando ella entonaba dirigiéndose a ellos: «Podréis matarnos, pero jamás conseguiréis matar nuestras ideas y nuestras convicciones que seguirán eternamente ligadas a nuestra tierra y a nuestra patria por la cual combatiremos hasta el último aliento» antes de ofrecer a la humanidad esa mirada serena que se ve en primera página de los diarios del mundo, de un rostro cubierto de sangre por la libertad y la convicción de una victoria cierta, un rostro que predice a Hayat y a Mohamed Jassimi vacaciones muy próximas sobre las que se alzará el sol de la libertad en el Sáhara Occidental.

Aminetu Haidar ha estado y sigue estando en todas las luchas. En 1987, participó con eficacia en el levantamiento que precedió a la llegada al Sáhara Occidental de una Comisión de las Naciones Unidas, lo que le valió cuatro años de encarcelamientos, de torturas y de desaparición ya que no reapareció sino en 1991. Hoy, pese a ser madre, y a pesar de tener nuevas consideraciones familiares y sociales, Aminetu Haidar renueva una vez más su cita con la historia para decir ante el mundo desde las tinieblas de la Cárcel Negra de El Aaiun donde se encuentra de manera arbitraria: «Respecto al contexto histórico particular que atraviesa actualmente el pueblo saharaui, es importante para cada uno de nosotros superar los sentimientos y dar pruebas de perseverancia en estos momentos difíciles, pues lo contrario darle gusto al ocupante colonial marroquí » . Así, ella da pruebas de la forma más clara de la justicia de la causa saharaui, lo sagrado de los principios y la voluntad de sacrificio que constituyen un proyecto estratégico permanente que en ningún caso puede verse afectado por el hecho de un imperativo nuevo aunque fuera la misma separación de sus propios hijos.

Queridos niños Hayat y Mohamed Jassimi,

En mi nombre personal y en el del pueblo saharaui allí donde se encuentre, quiero expresar un vibrante homenaje a los sacrificios realizados por Aminetu Haidar y me inclino con respeto y consideración ante ella, que parece haber nacido para servir a esta noble causa. Quiero señalar también que su rostro cubierto de sangre, con huellas de tortura y la sonrisa robada por las flagelaciones infligidas por los torturadores quedarán para siempre anclados en la memoria colectiva del pueblo saharaui como el ejemplo perfecto que seguir, la estrella que resplandece en la noche y que iluminará siempre nuestro camino hasta conseguir nuestras aspiraciones e ideales de libertad y de independencia. De igual forma, trabajaremos sin descanso para que junto a vuestra madre Aminetu Haidar, madre de la nación y del nacionalismo, volváis a encontrar por fin el afecto que engendre de nuevo la sonrisa y la alegría en vuestra familia. Esto es una promesa y un compromiso que os prometemos cumplir.

Recibid, querido niños, la seguridad de mi solidaridad y de mi afecto.

Bir Lehlu, 7 agosto 2005

Mohamed ABDELAZIZ,
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática,
Secretario General del Frente POLISARIO
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