HERREÑOS, ATLETAS DE SU VIRGEN
Un profesor *
Cuan extraordinaria energía emerge del corazón de los herreños cuando llega el día grande de la bajada de su Virgen Viva, realmente resulta inexplicable esa enorme capacidad de sacrificio y esfuerzo físico, bailarines, tocadores de pito y tambor, peregrinos del alma inmensa, infatigables todos junto al su Virgen Viva en las horas largas del extenso y difícil pero entrañable camino de su Virgen.
Vengas de donde vengas, sientas o no el espíritu herreño, es imposible no integrarse en increíble hazaña, viendo, no ya a esos atletas de Virgen Viva, bailarines y tocadores, sino además a peregrinos niños, jóvenes y ancianos, ni una queja, ni un lamento, todo, una sonrisa de fe extraordinaria agigantada por el polvo del camino, por el calor a veces inmenso o por la llovizna santa como sangre de la tierra herreña.
Fui profesor allí hace años y ya siempre vuelvo para sentir su esencia natural y aún siendo mi primera caminada en ésta última subida, la energía la sientes aún pegada al corazón y al espíritu por el ejemplo de un pueblo ejemplar. Viendo como nietos, hijos y abuelos juntos hacen el camino, unos como atletas inmensos y otros como peregrinos atletas, todos por su Virgen Viva y amada.
Resalto en éste relato de gratitud al pueblo herreño, el ejemplo de un abuelo que acompañó a sus hijos y nietos y que al final del camino su frase fue decirles "estoy como un pincel, si hay que repetirla ahora, adelante otra vez", por ello me pregunto que energía poderosa del alma les lleva a superar tremenda gesta de esfuerzo … ¡La Virgen, sin duda, su Virgen Viva!, esa fe inquebrantable que hace de la tradición herreña, espíritus de atletas, atletas de la Virgen Viva que les lleva en bolandas por los senderos a veces tortuosos del camino, pedregosos, de polvo y tierra, en la llovizna o el calor extremo como el de esta última subida extraordinariamente dura para muchos.
Pero como he dicho, ni un quejido, ni un lamento herreño, corazones henchidos de energía mariana, sean niños, jóvenes mayores, bailadores y tocadores sin fin del pito, el tambor o las chácaras, hombres y mujeres de su patria hermosa que de forma sencilla, enorme y grandiosa hacen de su promesa eterna a la Virgen Viva el candil de sus sueños.
Gracias herreños, atletas todos de la Virgen Viva que ya está luciendo en mi corazón chicharrero por sentir lo mejor de un pueblo hermano y propio.
* Un profesor, ya herreño
rgareug@es-org-net