ElGuanchePress-Aguere, 3-06-06

Hijos de la gran prostituta

Ishaqui, una pequeña localidad a 15 km. al norte de Bagdad. El 15 de Marzo pasado. Una vez más, las alimañas llenaban de dolor e indignación a sus habitantes. La imagen de los padres irakíes con sus pequeños hijos muertos en los brazos nos llenó el alma de un odio visceral. Los muy canallas de los yankees llaman a estos hechos "daños colaterales". Y para paliarlos se han creado urgentemente unos cursillos de "rearme moral" de los asesinos, en los que se aconseja templanza a la hora de matar. Hello boys, no sean tan malos... Ahora, la prensa mundial destapó la horrible matanza.

El asesinato masivo de 11 civiles de una misma familia, cinco niños, cuatro mujeres y dos hombres, conmovieron los cimientos humanos de la propia Policía colaboracionista irakí, que no dudó en denunciar y condenar los hechos. Se informó a la BBC, que a su vez difundió un vídeo en el que podían verse los cadáveres de varios niños y adultos. Los hijos de la gran puta encerraron en una habitación a toda una familia aterrorizada, maniataron a sus miembros y abrieron fuego contra ellos. Y esto lo hicieron los terroristas americanos antes de hacer saltar por los aires el edificio. Ya saben, por aquello de los daños colaterales y el consiguiente "desplome" del edificio en cuestión. En fin, opinión pública mundial, "cosas" de la guerra. Uno de los niños tenía tan sólo seis meses. Entraron en tromba, todos juntos, llenos de odio racista, enfundados en esos trajes de marcianos llenos de antenas y ocultos sus ojos inyectados en sangre por gafas de diseño ultramodernas. Malditos muñecos de la muerte, que se venden en miniatura en las grandes superficies para compulsivo consumo de nuestros pibitos.

Pero esto no fue todo. Esta es la continuación de una racha criminal que se inició con las vejatorias torturas en la cárcel de Abu Ghraib entre finales de 2003 y principios de 2004, que incluían desde amenazar con un perro pastor sin bozal, hasta colocar electrodos en los testículos de los presos, pasando por aterrorizarlos con el fin último de provocar que se defecaran y orinaran encima, para mofa de esa chusma.

Después, la matanza indiscriminada de civiles en Haditha, el 19 de Noviembre de 2005, en donde se cargaron por la cara a 24 civiles inocentes. Y más tarde, el 26 de Abril pasado, siete cabrones vestidos de "gloriosos" marines, los mismos que se ven en las máquinas tragaperras a las que juegan nuestro jóvenes, sacaron de su casa en Hamandiya a un hombre y le dispararon sin más. Al lado del cadáver le colocaron un AK-47 y una pala para hacer creer que era un insurgente que estaba plantando una bomba en la carretera. Dignos discípulos del Gran Muñeco mafioso, que pretende que 1.000 millones de personas en Occidente impongan sus corruptos y degenerados valores a una mayoría de 6.000 millones del resto del mundo. La imposición forzosa de la democracia. Por cojones. El petróleo bien vale unos cuantos crímenes......

Y recientemente, el pasado 30 de Mayo, dos mujeres, una de ellas embarazada, fueron tiroteadas y muertas en un puesto de control en Samarra. Según testigos, las dos mujeres viajaban en un vehículo cuando fueron asesinadas. Ese fue su gran "delito".

Y por estos lares todavía quedan ababiecados, en el mejor de los casos, que aún creen en los valores socio-económicos que representa U.S.A. Váyanse por ahí.