El Confital: historia de un largo hostigamiento
AMAGA
Esta es la historia de un largo hostigamiento y desalojo por parte de la Policía Local de Las Palmas en la noche del 28 al 29 de mayo de 2005, precisamente puente del día de Canarias.
Antes que nada, queremos recordar que en las competencias que la Ley de Costas 22/1988, da a los Municipios, artículo 115 de dicha Ley, no hay ninguna competencia de los mismos sobre los temas de acampadas y los otros Usos de la Costumbre canaria, además de que no existe ningún convenio sobre Usos para El Confital y Punta Salinas entre Costas del Estado y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria - PP -, que limiten los Usos derivados de la Costumbre y la Tradición que celebramos precisamente el día de Canarias.
También queremos recordar que desde el 23 de mayo, la Institución competente por lo tanto del respeto a los Usos derivados de la Costumbre Canaria viva, es decir, Ministerio de Medio Ambiente - Costas del Estado - PSOE - estaba informada de que se iban a practicar nuestros Usos y Costumbre también el Día de Canarias.
Estando acampados en El Confital de Las Palmas de Gran Canaria unas 30 personas adultas, y otras 15 menores, se nos denunció a lo largo del 28 de mayo de 2005, indicándonos que nos fuéramos "lo antes posible" y recogiendo, y haciendo constar en las denuncias el anuncio al Ministerio de Medio Ambiente de nuestra acampada en la práctica de nuestra Costumbre.
A eso de las 23:00 horas del sábado 28 de Mayo de 2005, más de diez coches de diferentes tipos de la Policía Local, con una treintena de Agentes de dicho cuerpo policial, se personaron en El Confital en el lugar en que nos encontrábamos acampando, y se nos indicó que venían a desalojarnos, y tras un rato de incertidumbre y movimiento de presiones por parte de dichos Agentes, estos rectificaron y dijeron que no iba a ver desalojo, sino identificación de las personas.
Tras esa nueva identificación, y después de algo más de una hora, sin denuncia de ningún tipo, la mayoría de los Agentes de la Policía Local, abandonaron el lugar y pudimos seguir practicando nuestra Costumbre de Acampar y celebraciones colectivas en El Confital.
Hasta que a eso de las 2:30 del 29 de Mayo de 2005, otro grupo de la Policía Local con nueve coches de diferentes tipos y algo más de veinte Agente, empezaron a intimidarnos reiteradamente, cada cinco minutos aproximadamente, volviendo a identificarnos e indicándonos que nos teníamos que ir. Con más de 4 acciones contra cada caseta de las presentes.
En un momento determinado llegó el Inspector Jefe de La Policía Local que de forma agresiva se dirigió a donde todavía dormía una familia, matrimonio y sus dos hijas menores, despertándolos con las luces del todo terreno policial e increpándoles de forma agresiva, entre otras cosas con que llevaran a las niñas a su casa, con lo que despertó a las mismas.
Tras una situación de fuerte tensión, se le pidió a dicho Inspector Jefe la Orden Judicial para proceder a un desalojo, a lo que el mismo contestó, primero que no necesitaba órdenes de nadie, y un tiempo después, que tenía órdenes superiores, pero sin enseñárnoslas, ni aclarar de quienes procedían, momento en el cual intentamos entregarle la notificación de acampada que habíamos presentado en Costas del Estado, Ministerio de Medio Ambiente. Este intento de entrega se hizo con grabación por nuestra parte.
Luego, dicho Inspector Jefe se dirigió al lugar en el que estaban las personas que habían sido hostigadas desde las 2:30, y ordenó se procediera a identificar, y a denunciar a las personas allí acampadas, una por caseta, y que en su mayoría, ya habían sido denunciadas por el mismo hecho. En algunos casos la denuncia a la misma caseta, se da a la misma persona, y en otros a otra de las personas presentes en la caseta, sin que en ninguna de las dos ocasiones se denunciara a todas las personas presentes.
Tanto las identificaciones como las denuncias se realizaron con presión de los automóviles policiales sobre las casetas.
Estas segundas denuncias, realizadas entre las 3:30 y las 4:00 del 29 de mayo de 2005, lo son por el mismo hecho que las anteriores, pero a diferencia de las primeras, a esa hora se indica que "por orden del Inspector Jefe se le ordena que tiene que desmontar la tienda de acampada y que en caso de no hacerlo, lo hará la Policía".
Dichas denuncias recogen en observaciones que se les entrega los escritos antes mencionados de anuncio al Ministerio de Medio Ambiente, y de petición de protección judicial.
Tras proceder a entregar dichas segundas denuncias, dicho Inspector Jefe, acompañado de la mayoría de los Agentes presente, y con una grúa municipal, se dirigieron a la zona de Punta Salinas, en donde estaban ejerciendo los Usos y Costumbres otro grupo de personas, a los que se les amenazó con quitarles los dos coches que tenían allí y llevárselos con la grúa, coches que habían entrado en El Confital antes que una valla, de la que no conocemos motivación legal aunque lo hemos solicitado reiteradamente, impidiera el paso a otros coches. A este grupo no se le denunció en estos momentos por estar acampando, ni se le instó a abandonar el lugar en presencia del Inspector Jefe.
Tras ponerse los dueños de los coches, debajo de los mismos, para que fueran levantados con los coches, no procedieron a llevárselos, ni tampoco procedieron a desmontar las casetas, y tras unas y otras actuaciones de hostigamiento, poco más de las 4:30 horas, la mayoría de los Agentes presentes se fueron del Confital.
De alguna forma pudimos volver a la normalidad, y dormir algo, hasta eso de las 7:00 horas de dicho 29 de mayo de 2005, en que los cuerpos especiales, dirigidos por el mismo Agente que el pasado 29 de abril de 2005, y con unos diez Agentes, algunos presentes también en los sucesos del mencionado 29 de abril de 2005, llegaron al lugar, y mientras estábamos durmiendo se acercaron a nuestras casetas y empezaron a tirarlas al suelo, en algún caso con nosotros dentro casi durmiendo, y en otros casos entrando dichos Agentes en las casetas, incluso en casetas de menores.
Tras esta actuación de los GOIA de la Policía Local, nos dirigimos a quien creemos el mando de mayor graduación de dicha Policía para pedirle la Orden Judicial por la que procedieron a tirar nuestras casetas, y se nos indica que no hay, que lo que hay es una Orden Administrativa, y que no se nos puede enseñar.
Tras una hora y media aproximadamente, los policías especiales abandonan El Confital y los allí acampados volvemos a organizar nuestras cosas para continuar con los Usos que marcan la Costumbre y la Tradición Canaria, cosa que hicimos hasta la tarde del 30 de Mayo, día de Canarias.
Tradición Canaria que intentan eliminar (Etnocidio se define a la eliminación por la fuerza de las costumbres culturales de un pueblo), con la fuerza desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria - PP -, y la colaboración con esa represión, al mirar para otro lado, de la Institución por ahora competente, Costas del Estado - PSOE- en los Usos posibles en las costas, y por lo tanto responsable del reconocimiento y respeto de la Usos derivados de la Costumbre Canaria de disfrute de las costas.
Y eso que era el día de Canarias, se nota que el PP y el PSOE respetan mucho nuestras tradiciones.