LA HISTORIA SE REPITE

Ángel Viera

Cuando los callaos no tenían valor y lo que interesaba eran los terrenos de cultivo de plataneras, papas, millo, etc., los terratenientes, para aprovechar al máximo de sus fincas, mandaron a sus trabajadores a construir sus "casas" encima del callao en la ribera del mar. Allí, con miles de sacrificios y grandes sustos por el embate de las olas -que a veces entraban por detrás y salían por delante, llevándose con sigo todo lo poco que tenían- construyeron sus "casas". Y ahí han vivido generaciones hasta el día de hoy.

Es ahora, cuando el interés ha cambiado y lo que tiene valor es el mar y su explotación turística, cuando los mismos de siempre pretenden desalojar a los que allí moran desde hace muchos años y mandarlos a no sé dónde, para ellos poder especular con los terrenos y no perder comba en lo que mejor saben hacer: destrozar nuestra islas sin mirar para ningún lado ni para nadie.

Para empezar no tienen ni quieren un modelo de desarrollo para la comarca, porque éste lo tendrían que someter a consenso, y esta palabra y su significado les resultan desconocidos. En cambio, sí tienen preparado, y a "exposición publica", un plan de competitividad (la palabra en su boca me da miedo) en el Cabildo de sir. J.M. Soria, y acordado con la Mancomunidad de Municipios del Norte, para implantar cinco puertos deportivos y tres campos de golf desde Arucas hasta la Aldea, así como los correspondientes hoteles de alto standing para albergar a sus ilustres amiguetes de plato. Y se atreven a decir a boca llena que esto es "desarrollo" y "progreso" para la zona y su habitantes.

No quieren entender que el tema es muy serio y que estamos hablando del techo de la gente y del derecho a la propiedad reconocido en la Constitución. Solo se basan en que la ley (la de ellos) es para todos igual y ha de aplicarse en todas partes del territorio, sin tener en cuenta las peculiaridades de cada sitio.

En definitiva que lo que único les interesa es seguir llenándose los bolsillos a costa de los de siempre, sin darnos la mínima oportunidad de participar en los planes de desarrollo de la zona donde nos ha tocado vivir. Qué caraduras.

*Ángel Viera es miembro del Consejo Nacional de Unidad del Pueblo

Fuente: Unidad del Pueblo