La historia y sus similitudes   (y V)

 

Andrés García Montes

 

 La Actual Situación Mundial y su Similitud con la Década de 1930:

 

Por parecerme que describe con meridiana claridad el mundo de nuestros días en comparación con los acontecimientos de la Guerra Civil Española y la II Guerra Mundial, transcribo textualmente el comunicado del  IV Encuentro Internacional de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad, celebrado en Venezuela y publicado en el Diario VEA el 9- 6- 2006.

 

“Cuando en 1936 el golpe de Estado de Francisco Franco desencadenó la guerra civil que puso fin al breve y hermoso sueño de la II República Española, las personas mas lúcidas de todo el mundo comprendieron inmediatamente que España era solo la primera trinchera de una guerra global de atroces consecuencias para la humanidad. El fascismo de Hitler y Mussoline parecía a muchos una solución aceptable para la crisis del capitalismo, e inconscientes o indiferentes ante la magnitud de su barbarie, las clases gobernantes europeas traicionaron la causa de la dignidad, siempre contagiosa y potencialmente revolucionaria.

 

La derrota de la II República inauguró una de las épocas mas oscuras de la historia reciente, pero la generosidad y el coraje de quienes entonces dieron su vida para defender aquel sueño aun nos alimenta. Formalmente derrotado el Fascismo al término de la II Guerra Mundial, las mismas fuerzas económicas e ideológicas que lo fraguaron han continuado y continúan agrediendo por todas las vías cualquier proyecto de soberanía, justicia y resistencia a la dominación imperial. Setenta años después del Golpe de Estado Franquista, peligros semejantes de carácter también global amenazan la supervivencia misma de la especie humana. Frente a tales riesgos, con el apoyo decisivo de los grandes medios de comunicación, se justifica la barbarie y se promueve la ceguera, la insensibilidad y la salvaje ley del más fuerte.

 

Sobre América Latina, considerada en la geopolítica colonial como traspatio estadounidense, se concentran de modo particular estas amenazas y, al propio tiempo, las simientes de una nueva conciencia y de una nueva esperanza. No es por eso una casualidad que sea en el Estado Anzoátegui, en la Venezuela Bolivariana, donde se recupere por estos días el recuerdo de una catástrofe humana, política y moral que en el propio estado español se ha querido olvidar y que constituye sin embargo la actualidad permanente de tantas regiones del planeta sometidas al embate del terrorismo de los Estados Unidos y de sus cómplices. El genocidio contra los pueblos de Palestina, Afganistán e Irak, las torturas en Guantánamo y Abu Ghaib, las cárceles secretas, los vuelos clandestino de la CIA , el asesinato sistemático de profesores iraquíes, de sindicalistas, campesinos y latinoamericanos, las leyes contra derechos y libertades, el acoso permanente contra los procesos de Venezuela, Cuba y ahora Bolivia, representan la forma cotidiana de actuar de un capitalismo militarizado y criminal que, en lugar de hacerlo en nombre de la supuesta superioridad de la raza, lo hace en el de la democracia pretendiendo arrebatarnos también las palabras.

 

La Red de Redes en Defensa de la Humanidad, que reúne esta vez en Anzoátegui a intelectuales provenientes de Venezuela, del Estado español y de Cuba, rescata la memoria del sangriento Golpe de Estado Franquista, no como un mero ejercicio de remembranza, sino como un paso más en la construcción del proyecto de resistencia y ofensiva de los pueblos.

 

Hace setenta años, grandes escritores y poetas de uno y otro lado del Atlántico defendieron juntos en España la causa de la libertad. Allí estaban entre otros, Cesar Vallejo, Pablo Neruda, Pablo de la Torriente Brau, María Teresa León, Miguel Hernández, Antonio Machado, Rafael Alberti, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y naturalmente, Federico García Lorca, asesinado en las primeras semanas de la guerra como símbolo que era de unión de la palabra y la dignidad. Como decía otro gran poeta español, la poesía no puede ser concebida como: “un  lujo cultural de los neutrales” allí donde la neutralidad es cómplice de la tiranía, la injusticia y la muerte. La poesía debe salvaguardar las palabras amenazadas y convocarnos, como hoy nos convoca, a la solidaridad y al combate.

 

Los abajo firmantes, integrantes de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad, respaldan los esfuerzos emancipa torios del pueblo iraquí, que ha estado frenando con su sacrificio el expansionismo de Estados Unidos y las luchas de resistencia de otros pueblos, en especial de aquellos que en América Latina están en la primera línea frente a la agresión imperialista”.  Termina aquí el comunicado y le siguen unas cuarenta firmas.

 

Si bien adaptada al momento histórico que vivimos y guardando las distancias y las realidades de la década del treinta del pasado siglo y la primera década del siglo XXI, se pueden mencionar algunas similitudes.

 

Venezuela en este momento ocupa el lugar que España ocupó en la década del trienta, pues vive un proceso de cambios que los mismos intereses temen y desean destruir. Está sometida a las mismas amenazas y presiones, calumnias y degradaciones que sufrió la II República Española. Sufre el acoso de los mismos intereses y al igual que la República, señala, enseña y suguiere, caminos para escapar del hambre, la miseria y el subdesarrollo a los países del Tercer Mundo. En el campo interno lucha contra los fuertes atisbos del feudalismo enquistado en la sociedad y que, al igual que España, necesita romper para poder crecer ,desarrollarse y salir del subdesarrollo, al igual que el pueblo español en aquella época, el pueblo venezolano ha despertado y está decidido a defender sus derechos y su soberanía. No olvidemos que el pueblo español perdió la guerra por la criminal actitud de los intereses descritos, que arriba de cruzarse de brazos, cerraron sus fronteras e impidieron que las armas llegaran a manos del sufrido pueblo español. Baste saber que en la toma de Barcelona  el ejército republicano tenía mas de 800,000 soldados y 36,000 fusiles. Esto entre otras similitudes que harían muy larga la exposición.

 

Otra similitud a destacar es que el fascismo está presente, solo que en aquella oportunidad su nombre y apellido se centralizaban en Hitler y Mussuline, y hoy son los mismos que en aquella época se autodenominaban los grandes demócratas. Hoy, el proceso evolutivo les quitó la careta y, aunque siguen autodenominándose  igual, cada vez engañan menos, pues sus mentiras, crímenes y actos de terror, superan al trío que monopolizaba el poco envidiable  título de fascistas, me refiero a Hitler, Mussoline y Franco.

 

Otro aspecto a  señalar es que el poder bélico está centralizado, al igual  que en la fecha  referencial, en manos del fascismo, solo que en la actualidad es mucho más terrible y destructivo que el de la década del treinta. Sin embargo, el proceso de desarrollo histórico parece plantear  una nueva forma de lucha de los pueblos, más global y unitaria, que amenaza con dejar para la basura las infernales armas que los nombrados intereses guardan en sus arsenales. Aclaro que, mientras existan, presentan un peligro real en manos de los genocidas que defienden esos intereses.

 

Otra similitud está referida a las causas que crean estas crisis. Es verdad que éstas pueden ser múltiples, pero siempre brillan las mas importantes y en ambas ese puesto lo ocupa la crisis de superproducción, pues tanto en la llamada  Gran Depresión de 1930, como en la actualidad, el fenómeno que la industria produce más que lo que la capacidad del mercado consume, está presente y en ambas y jugó  y promete jugar preponderante papel en la crisis que nos amenaza.

 

Otra similitud se refiere a quienes internamente jugaron y juegan determinante papel. En España fue la oligarquía agraria castellano-andaluza, dueños  del trigo, el vino y las olivas, que fueron y siguen siendo los principales productos agrarios que exportaba y exporta España y base fundamental de su economía y expresión central de la existencia y el poder del feudalismo en España, que sigue aun en nuestros días teniendo una fuerte incidencia en la dirección y destino del país, un tanto aminorado con los grandes capitales europeos invertidos en España, después que el país pasó a formar parte de la Unión Europea. También en toda la América Latina, como nefasta herencia del proceso colonial, el feudalismo y sus arcaicas y retrógradas estructuras hacen de las suyas, gravitando en el atraso y subdesarrollo de esta parte del mundo. En el específico caso de Venezuela, esa oligarquía agraria a quien no se le ha quitado ni un metro de tierra. Lo poco que ha entregado al estado venezolano se ha pagado, lo que no ha sido suficiente, y valiéndose del sicariato han asesinado a más de 150 dirigentes campesinos, siendo el sector de la reacción mas activo.

 

Concluyo este trabajo transcribiendo unos párrafos que publicó el Diario VEA el 21-6-2006, en un amplio trabajo titulado “Prohibido Olvidar. 70  Años Después“ y que lleva la firma de José Sáez Jiménez. Después de una amplia y documentada crítica a una izquierda que no ha sabido colocarse a la altura histórica de reclamar no venganza, sino justicia, para los centenares de miles de víctimas que fueron asesinados a la vera del camino y botados como basura  para abonar las tierras de la nobleza agraria y cuyo pecado fue ofrendar su valor y sus vidas en defensa de su derecho al progreso, al desarrollo y a la justicia, de esa España feudal que la ha mantenido caminando a la cola de Europa o viviendo de recuerdos, como bien dijo Ortega y Gaset, y que, a pesar de su heroico sacrificio, siguen siendo los malos de la película, frente a los buenos enterrados en el faraónico Valle de los Caídos para quien hay misas, cruces, flores y recuerdos, frente al sepulcral  silencio y olvido de los que fueron los verdaderos y auténticos héroes, pues defendieron la legalidad, la justicia, el progreso, el desarrollo, frente al atraso, al oscurantismo, el fanatismo, la barbarie y la dictadura. A esos muertos hay que sumarle los miles y miles de torturados, encarcelados, humillados, perseguidos y mutilados, como trágico saldo de esa hecatombe.  José Sáez Jiménez nos dice en su trabajo entre otras cosas:

 

“Honor a los héroes anónimos que dieron su vida en todas la tierras del mundo por la igualdad y la fraternidad de todos los hombres. Honor y gloria a las madres de la Plaza de Mayo, a los que con su perseverancia en el tiempo han conseguido se les haga justicia, por lo demás negada a otras madres españolas donde los Garzón y sus cómplices, olvidando la historia de un pasado aun presente, buscan asesinos en otras latitudes cuando tan cercanos los tienen en casa para condenarlos al menos en su infame recuerdo.

 

Setenta años después de aquel fatídico 18 de julio que sumió a España durante tres años en una guerra civil de crímenes, hambre y  cientos de miles de muertos, y a treinta y uno de la desaparición  física de Franco, todavía por falta de justicia a su tiempo, los falangistas le siguen cantando el Cara  al Sol a su memoria, con la camisa azul y boina colorada, con la mano en alto, y el yugo y las flechas...”.

 

Solo estos dos párrafos del extenso trabajo que se publicó en memoria de la sangrante herida que 70 años después se niega a cerrarse y que, al compararle con la Venezuela actual, guarda mucha similitud, pues existe en este momento no solo una preocupante impunidad, sino un peligroso empacho de legalismo, que fue un gravísimo error, si acaso no fue el mas grave, de la II República Española. El desconocimiento de las enseñanzas de la historia en los procesos de evolución y desarrollo de los pueblos, es cuestión de vida o muerte, no son simples palabras, esto es historia.