EL HOMBRE,
Andrés García Montes
Bombas a punto de estallar
A lo dicho hay que sumarle lo
que bien puede tildarse de bombas a punto de estallar, que viene a incrementar
la tormenta en este mundo convulsionado, me refiero a la crisis energética y al
agua. Démonos un ligero paseo por ellos.
Comencemos por la crisis energética, hoy por hoy, la materia
prima que garantiza el progreso, la producción y el crecimiento, es la energía,
de acuerdo al modelo de desarrollo imperante, es una materia prima
indispensable para la vida y el desarrollo.
Las fuentes principales para producir la energía son el petróleo,
el gas y el carbón. Estas fuentes producen entre el 85 y el 90% de la energía
que consume la humanidad, de la cual entre el 40 y el 45% le corresponde al
petróleo, esta realidad origina que la lucha por el control de este recurso se
haya convertido en el mas grande perturbador de la paz en nuestros días, de
cada cien dólares que se mueven en el mundo 30 están relacionados con el
petróleo, las grandes corporaciones petroleras aumentan sus ganancias al ritmo
de mas de un 300% anualmente, ello explica porque recurren a cualquier
atrocidad para satisfacer el voraz apetito de poder y lucro, entre otras tumbar
gobiernos, preparar golpes de estado, provocar y generar guerras civiles,
contaminar ríos, lagos y aguas del subsuelo, destruir bosques, desplazar a
poblaciones enteras recurriendo a la formación de escuadrones de la muerte y
ejércitos mercenarios y paramilitares para sembrar el terror y la muerte, para
obtener el desalojo de los habitantes y adueñarse de los campos petroleros,
entrenar a cuerpos represivos y a torturadores para garantizar sus privilegios,
etc. Conscientes que el petróleo es el motor que mueve gran parte de la
estructura económica mundial y que el que controle el petróleo controla al
planeta, el imperio norteamericano se ha lanzado a su conquista como medio para
garantizar su hegemonía, sus sucias manos han comenzado por pretender anexarse
la región del medio oriente que guarda mas del 60% de las reservas mundiales de
petróleo, con grandes inversiones a comprado grandes influencias en el Asia
Central antigua proveedora petrolera de
El hambre petrolera del imperio americano no es solo por el lucro
y la hegemonía, en la actualidad importa el 55% de su consumo, pero sus
reservas se agotarán en los 10 próximos años y el solo, consume la cuarta parte
de la producción mundial de crudo, calculada en unos 80 millones de barriles
diarios, de los cuales Estados Unidos consume unos 20 millones.
La ferocidad genocida con que
el imperio americano está afrontando esta realidad esta muy bien descrita en el
montaje fascista de las Torres Gemelas que abrió el camino a la llamada lucha
contra el terrorismo y amparados en esa perversidad los pueblos de Afganistán e
Irak ambos en la ruta del petróleo, son buenos y dolientes ejemplos.
El petróleo es la causa que genera y alimenta las guerras, según
el Banco Mundial, pues esta ha sido la explicación de la mayoría de las guerras
en el siglo XX, aunque pronosticó que el agua sería el motivo de los conflictos
del siglo XXI.
La crisis del agua ya deja sentir su nefasta influencia,
utilizándole como factor de presión en algunos lugares de
El agua es abundante en el planeta, pero de esa inmensa masa,
solo el 3% es apta para el consumo humano, el 97% restante es salada. Esa agua apta para el
consumo humano se encuentra en lagos, ríos, en el subsuelo y en las grandes masas
heladas de los polos más las altitudes de montañas y cordilleras en forma de
hielo y nieve.
El agua es indispensable para todo tipo de vida en el planeta, basta tres días sin agua, para
que una persona muera. Pero la fuerte contaminación castiga a buena parte de
esa agua, solo pensemos en los millones de toneladas de agroquímicos que
anualmente consume la agricultura a nivel mundial, gran parte queda esparcida
en el aire, otra parte cae en la superficie y la mayor porción se adhiere a la
planta y al fruto, que luego el viento y la lluvia los conduce a las corriente
de agua que desembocan en ríos, lagos o el mar, sin olvidar la parte que se
filtra y llegan a los acuíferos subterráneos, a esto se une las miles de
toneladas de productos tóxicos que desecha la industria, mas los desechos que
la vida común de la humanidad produce.
De ese 3% de agua apta para el consumo según estimaciones, algo
mas del 2,9% es de difícil uso para el hombre, los hielos y nieves, las aguas
subterráneas, muchos ríos y lagos, que
desembocan en el mar, etc., de forma que el volumen de agua fácilmente
accesible al consumo humano es menos de un 0,10% del agua dulce, de ese total
el 69% lo utiliza la agricultura, el 21% la industria y apenas un 10% se
utiliza en el aspecto doméstico.
En el mundo de nuestros días 1,100 millones de personas consumen
agua sin ningún tratamiento, 2,400 millones no disponen de servicios
sanitarios, ello provoca 4,000 millones de casos de diarrea que determina la
muerte de 2,2 millones de personas, principalmente niños. En los países pobres,
el 95% de las aguas residuales y el 70% de los desechos industriales se vierten
en lagos, ríos o el mar, sin ningún tratamiento. El 80% de todas las
enfermedades y el 33% de la mortalidad, están relacionadas con la baja calidad
del agua que se consume. Alrededor de 2,500 millones de personas están
expuestas a contraer enfermedades vinculadas al agua contaminada que consumen y
a la falta de una adecuada higiene. En la actualidad 31 países están afectados
por la escasez de agua y las proyecciones para el año 2025, es de 48,
incluyendo a los dos países mas poblados de
Según las estadísticas del Consejo Mundial del Agua, para el 2015
el número de personas afectadas por esta grave situación se elevará a 3,500
millones, mas de la mitad de la población mundial. Como es fácil determinar, la
deficiencia del agua influye en todos los aspectos de la vida, en la producción
y consumo de alimentos, en el desarrollo industrial, agrícola y urbano, traerá
serios problemas en la salud de los pueblos, entre otros muchos aspectos.
El consumo mundial del agua se duplica cada 20 años
aproximadamente, este crecimiento dobla al de la población humana. Si esta
tendencia se mantiene, para el 2025 la demanda de agua dulce habrá aumentado en
un 56% más, que el agua disponible ya hoy en día.
Por último, se está haciendo una gran presión sobre el Paraguay
para que no renueve el contrato de una base militar de los Estados Unidos, ya
que la misma está dirigida a apoderarse de uno de los acuíferos mas grandes del
mundo, el Acuífero Guaraní, capaz de darle agua dulce a América del Sur en los 200 próximos años, este mar subterráneo abarca
territorio del Paraguay, Argentina y Brasil.
No pensemos que en lo dicho se resume la crisis que como Espada
de Damocles se cierne sobre la humanidad, aun falta un aspecto muy influyente
que tiene que ver directamente con la naturaleza. Veamos:
LOS EFECTOS DEL HAMBRE
Mientras 70,000 personas
mueren diariamente en el mundo por los efectos del hambre de los cuales 30,000
son niños, se utilizan grandes extensiones de buena tierra para la ganadería y
el cultivo de alimentos para el ganado, cuya carne va al puñado de países
ricos, después de haber consumido 145 millones de toneladas de grano por año en
su alimentación, lo que arroja 21 millones de toneladas de carne que alimenta a
los mas privilegiados.
Gran parte de estas tierras son robadas a los bosque y selvas que
tan determinante papel juegan en el equilibrio ecológico y climático, que en su
mayoría no están protegidos por leyes y si lo están, el soborno, la amenaza y
la corrupción, terminan imponiéndose, la mejor demostración de esto se lo
debemos al mayor consumidor de carne en el mundo,
El rompimiento del equilibrio ecológico va aparejado con el
agotamiento de los recursos no renovables del planeta, junto al desenfrenado
consumismo característica del sistema social vigente y que no puede cambiar o
parar sin arriesgarse a perecer, amenaza a la humanidad con una catástrofe
ecológica de imprevisibles alcances. En todo el planeta la destrucción del
medio ambiente es una dolorosa y aterradora realidad. Se extinguen bosque y
selvas, montañas y valles exuberantes, fuentes de agua son convertidas en
desiertos, ríos y lagos son contaminados con productos tóxicos provenientes de
la agricultura y la industria, la atmósfera es envenenada por los gases que
autos e industria arrojan sin ningún control. Lo dicho trae como consecuencia
el acelerado deterioro y destrucción del medio ambiente, provocando trágicas
consecuencias. Los drásticos cambios climáticos son cada vez mas
frecuentes y violentos. Terribles inundaciones, acompañadas de vientos huracanados
que arrasan ciudades, pueblos y aldeas. Sequías inclementes convierten en polvo
excelentes tierras productivas hasta ayer. Es la respuesta de la naturaleza a
la catástrofe ecológica que intereses bien identificados vienen imponiendo,
poniendo en peligro la existencia no solo de la humanidad, sino de todo tipo de
vida en el planeta. Nos guste o no, son las consecuencias de un sistema
económico que funciona bajo la dirección de la codicia, del lucro, del
consumismo sin límite ni control, acompañado del individualismo y el egoísmo,
de la ambición frenética por la riqueza material y la centralización del
capital, todo dirigido y dominado por una ínfima minoría multimillonaria de
privilegiados y oligarcas del comercio, la industria y las finanzas, que no tienen
el menor asomo de reparo o escrúpulos en destruir la naturaleza si ello le
proporciona el máximo de beneficios para seguir engordando sus ya abultados
patrimonios.
Ante un panorama como el descrito, del que solo hemos hecho un
ligero y muy somero resumen, se impone una pregunta. ¿Cómo evitar la marea de
emigrantes que desde los países esquilmados y empobrecidos por los que hoy
presumen de altamente desarrollados, impulsados por el hambre, la miseria, los
abusos, las injusticias, creados en su inmensa mayoría por el voraz e
insaciable apetito de las transnacionales y el grupo de países ricos, para ir
en busca de un sueño, ya que el actual orden económico del mundo no permite que
encuentren en sus países de origen las condiciones para una vida siquiera medio
decorosa? Creando con ello uno de los problemas mas agudos, dolorosos y
apremiantes de la estructural crisis que planteamos.
Continuará…
Capítulos anteriores:
·
El hombre, la
vida y el planeta Tierra (II)
·
El hombre, la
vida y el planeta Tierra (I)