Acto de homenaje a las más de 50 personas inmigrantes

muertas el 19 de julio

y de denuncia de las políticas que las causan

 

CONCENTRACION

Lectura y firma de manifiesto, música, poesía,

depositar claveles en el mar, fotos

PASEO DE LAS CANTERAS (Hotel Meliá) Las Palmas de Gran Canaria

VIERNES, 27 de julio, A LAS 21 HORAS

 

Este acto está promovido por

ACAMEI, Asociación Ecuatoriana Equinoccio, Asociación Senegalesa Serer,

Ben Magec, CCOO Canarias, Nevia-Comunicaciones, Partido Comunista del Pueblo Canario, Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos

MANIFIESTO

 

Una vez más, como en varias ocasiones anteriores en la última década de este genocidio africano en la mar -que en el año 2006 dejó algo más de 8.000 muertos según datos oficiales-, vuelve a repetirse el hecho del hundimiento de una embarcación. En esta ocasión con más de medio centenar de personas (sumando hasta 76 en lo que va de año 2007), que querían llegar a las costas canarias en busca de mejores condiciones de vida y huyendo de la situación de extrema pobreza que pasa la población del Continente Africano y producto de la opulencia de los países del Norte.

 

Una vez más la desgracia se hace presente de forma contundente, si bien puede pasar desapercibida para mucha población de nuestra tierra, simplemente porque se tratan de vecinos africanos, ciudadanos de segunda clase según los medios de comunicación de masas, que degradan la condición de humanidad de éstos al considerarlos con el adjetivo de “sin papeles” y valorándolos únicamente como cifras, así como estigmatizándolos por su procedencia.

 

Ante este drama humanitario cíclico, diversos colectivos y ciudadanos, volvemos a mostrar nuestra denuncia a la política que, con el beneplácito de la Unión Europea , realizan el gobierno español con su Frontex y el nuevo gobierno canario que ha propuesto como medidas políticas aumentar los medios del Frontex (con lo que generará aún más muertes provocadas por la búsqueda de rutas más arriesgadas), aumentar de 40 a 70  los días de internamiento de los irregulares, y restringir la posibilidad de los irregulares de empadronarse y, por lo tanto, de acceder a servicios básicos (sanidad, educación...). Por eso volvemos a reclamar lo dicho hace poco más de un año, en el manifiesto de principios que firmamos cuando se produjo una tragedia anterior de idénticas dimensiones. Manifiesto que volveremos a leer tantas veces como suceda la misma tragedia, pues sólo cambian los nombres de las víctimas, pero no las causas que la generan.

 

Este manifiesto se redactó con ocasión del abandono de inmigrantes africanos en las costas  vecina del Sahara en mayo de 2006. Hoy, volvemos a leerlo con ocasión de las víctimas de julio de 2007:

 

«Los acontecimientos de los últimos días ponen de manifiesto las graves consecuencias originadas por las nefastas políticas de los distintos gobiernos, tanto españoles como canarios.

 

El proceso histórico de saqueo colonial del continente africano desarrollado por las potencias europeas, y continuado por sus políticas neocoloniales de las últimas décadas, constituyen el origen real de las forzadas y desesperadas migraciones de hoy.

 

La actitud del gobierno español –compartida por el gobierno canario- de dar un trato exclusivamente policial a esta cuestión (acompañada de una práctica de devoluciones sin ningún tipo de garantías y en las que la violencia, los abusos y los abandonos de inmigrantes a su propia suerte en las peores condiciones se han convertido en episodios frecuentes protagonizados por quienes tienen la responsabilidad en estas tareas), constituye un atentado reiterado contra los derechos humanos más básicos.

 

El desarrollo de una intensa campaña de fomento de la alarma social, preñada de racismo y desprecio incentivado desde algunos partidos políticos, antes, durante y después de la campaña electoral, añade un factor más de distorsión y manipulación de estos graves acontecimientos. Cuando desde Canarias los partidos políticos firmaron un pacto sobre inmigración en el cual se desaconseja el uso electoral de la inmigración.

 

Ante estos hechos, las organizaciones abajo firmantes EXIGIMOS:

 

1.     La inmediata paralización de las actividades policiales que ponen en riesgo la vida de las personas que tratan de llegar al Archipiélago Canario, y que se disponga de todos los medios de emergencia necesarios para el socorro y auxilio de estas personas. Son necesarias embarcaciones de salvamento y no embarcaciones rápidas de persecución como las existentes en Fuerteventura.

 

2.     Que se dispongan los recursos necesarios para la atención digna de las personas que puedan llegar en esta situación, es decir, que todas sus necesidades sanitarias y de alimentación sean cubiertas con las debidas garantías.

 

3.     Que se doten los medios necesarios para atender los derechos de este colectivo de personas, con intérpretes y asistencia jurídica que garantice el respeto de sus derechos y la protección a aquellas personas que sufran algún tipo de persecución.

 

4.     Que se finalice de forma inmediata con las devoluciones que se están haciendo al margen de la legalidad establecida por el derecho internacional y la misma normativa del Estado Español, aunque algunos gobiernos del continente lo toleren. No debemos permitir que el gobierno español actúe contra las leyes y los derechos humanos. Cualquier devolución requiere la certeza de absolutas garantías para la vida de esas personas y la asistencia necesaria para su misma vida. Las noticias de abandonos en el desierto y otras situaciones extremas son una acusación de extrema gravedad también contra el gobierno español y el gobierno canario.

 

5.     Que España, como potencia administradora, asuma sus obligaciones en la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas en el Sahara Occidental, como un primer paso del cambio de su política con respecto al continente africano.

 

6.     Que España y a su vez a la Unión Europea   pongan fin a esas políticas de saqueo sistemático de los recursos y economías del continente africano. Empezando por la cancelación de toda la deuda externa y la devolución de la deuda histórica que el colonialismo ha acumulado a lo largo de siglos de expolio.

 

7.     Que se respete el desarrollo libre y soberano de los países africanos, con el control independiente de sus propios recursos. Solo así será posible superar la actual situación y revertir el futuro de pobreza y desesperación de millones de personas.

 

8.     Que se ponga fin a todo tipo de muros y alambradas para contener la libertad de los pueblos. La hipocresía neoliberal consagra la libre circulación de bienes y capitales, pero reprime sin escrúpulos los movimientos migratorios originados por el empobrecimiento de terceros países. Frente a la lucha por la subsistencia que emprenden los emigrados, el capitalismo erige vergonzosos muros y alambradas que tratan de contener las dramáticas consecuencias de su desigualdad.

 

Por último, las organizaciones firmantes llamamos al pueblo canario a asumir una actitud de solidaridad y corresponsabilidad con este colectivo de personas que sólo buscan mejorar sus condiciones de vida y a los medios de comunicación a realizar su labor con la alta responsabilidad y respeto que tan grave tema exigen. Nuestro pueblo, que conoció y sufrió lo indecible con sus propios procesos migratorios, tiene que ser hoy capaz de situarse por encima de quienes nos quieren dividir y enfrentar, y comprometerse con un proyecto de futuro para la humanidad, que en esta sociedad globalizada no se puede fraccionar: aquí, o nos salvamos todos o pereceremos en el egoísmo y la insolidaridad.»