Es
hora de exigir responsabilidades
Antonio Conde Bueno
Una
vez más se han quemado parajes bellísimos en las islas sin que haya habido que
lamentar, afortunadamente, desgracias personales con excepción de los medios
materiales. Uno se pregunta si con una eficaz prevención no hubiera sido
posible evitarlos o al menos minimizar los daños. Estamos hablando de núcleos
bien determinados y con una superficie no tan grande pero de una importancia
extraordinaria.
Mis
preguntas son las siguientes: ¿existía una vigilancia extrema las 24 horas del
día desde diversos puntos de dichos bosques? ¿Se contaba con un servicio de
actuación suficiente y eficaz para una actuación rápida nada más declararse los
desastres en cada isla?
Resulta
increíble que haya escasez de medios en este aspecto tan fundamental mientras
se derrocha el dinero en otros megaproyectos elitistas y que muy bien podrían
considerarse superfluos; así desgraciadamente hay gobiernos autonómicos que
gastan miles de millones en una fastuosa y rimbombante sala de conciertos y sin
embargo carecen de medios para preservar que el canto de los pájaros y el
murmullo de los árboles se ahoguen bajo las llamas de los incendios. Creo que
es hora de exigir responsabilidades y rebelarnos contra la idea de seguir
resignándonos a que estas cosas sigan sucediendo periódicamente.