RASD/PRESOS POLÍTICOS/SOLIDARIDAD
Chahid EL Hafed, 01/09/2005 (SPS)
Una huelga de hambre generalizada en las 25 daïras de los campos de refugiados sahrauis, de las instituciones y sobre el frente de combate se desencadenó este jueves en respuesta al llamamiento del Gobierno hecho el 25 de agosto pasado para expresar la solidaridad del pueblo sahraui con los 37 presos políticos sahrauis en huelga de hambre desde hace 24 días en las cárceles marroquíes.
"Comenzamos esta acción hoy para expresar nuestro apoyo y nuestra solidaridad con nuestros compatriotas, encarcelados arbitrariamente por las autoridades coloniales marroquíes para haber reclamado pacíficamente el derecho de su pueblo a la autodeterminación y a la independencia", dijo el Sr. Mohamed Lemine Ahmed, miembro del Secretariado nacional durante una gran reunión popular organizada en Chahid EL Hafed.
El Sr. Ould Ahmed reclamó del Gobierno marroquí, "la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos sahrauis, detener la campaña de represión sistemática y el estado de sitio impuesto al territorio sahraui desde su ocupación colonial en 1975 por las fuerzas armadas marroquíes", añadió durante esta asamblea, que ha
estado precedido por una marcha de apoyo, llegando hasta la sede de la Presidencia.
"Cualquiera que sean las pruebas y los sacrificios, el pueblo sahraoui irán unido en su combate para un futuro que él mismo debe elegir a través de las urnas, de acuerdo con los derechos garantizados por la Carta de la ONU y las Resoluciones del Consejo de Seguridad y Naciones Unidas", destacó durante esta reunión a la que asistió el Presidente de la República, Mohamed Abdelaziz y miembros del Secretariado nacional, el Parlamento y las organizaciones de la sociedad civil.
Se organizaron simultáneamente reunión similares y marchas de apoyo en todas los daïra de la República y en las regiones militares en los territorios liberados sahrauis, para reclamar la liberación inmediata e incondicional de estas mujeres y hombres inocentes, que solo cometieron el delito de reclamar pacíficamente un derecho garantizada por el Derecho internacional.