Una imagen vale más que mil palabras

Wladimiro Rodríguez Brito *

A lo largo de estos últimos años hemos hablado muchas veces sobre la problemática de los residuos y su gestión. Hoy queremos abordar un enfoque diferente y tiene que ver con el conocimiento directo que la población tiene de este tema. En concreto, nos referimos a las continuas visitas que grupos de niños y de adultos están haciendo al Complejo Medioambiental de Arico, tanto entre semana como los fines de semana en ese sentido, vecinos de Arico y de Los Realejos lo han recorrido estas semanas pasadas.

Es cierto que acostumbramos a reiterar la complejidad y la importancia de este problema que nos afecta a todos los habitantes de Tenerife y -creemos que- la mejor y, tal vez, la única vía para lograr solucionarlo con garantías es la participación y la implicación de nuestra gente. Es por ello que sólo podemos agradecer y felicitar las iniciativas de estos ayuntamientos por contribuir a concienciar y sensibilizar a sus vecinos. En cuanto a los niños, también es cierto que suelo repetir con insistencia que no debemos escatimar esfuerzos en educarlos ambientalmente, constituyen el futuro de esta sociedad y por tanto debemos intentar que sean más conscientes ambientalmente y que lo que aprendan en estas edades tempranas las impregne durante la edad adulta. Más de 1.500 niños y profesores visitaron el Complejo Ambiental de Arico durante 2005, y en lo que va de año ya hemos duplicado esa cifra, con más de 3.000, de manera que no cejaremos en el empeño de conseguir que todos los escolares de Tenerife conozcan in situ la realidad de los residuos en su isla.

Información, transparencia y consenso son objetivos fundamentales de la política medioambiental del Cabildo Insular de Tenerife, así lo estamos demostrando con los primeros pasos del Plan Insular de Residuos de Tenerife y con las puertas abiertas a todos los colectivos sociales, incluidos los más hostiles. No tenemos nada que ocultar y sí mucho que enseñar y transmitir. En ese sentido, podemos afirmar sin matices que existe un antes y un después de la visita al Complejo, en el momento en que muchos tinerfeños y tinerfeñas comprenden la entidad y gravedad del problema de los residuos, así nos lo comentan sobre todo los profesores de los escolares. La sensibilización de la población insular será importante a la hora de instalar por toda la isla diversas plantas de tratamiento para optimizar la recogida colectiva y el tratamiento de residuos, sea con puntos limpios, plantas para el compost, materiales de la construcción, voluminosos, etc.

El pasado fin de semana, 300 vecinos de Los Realejos recorrieron exhaustivamente el Complejo ambiental, como antes lo hicieron los de Arico. Estas visitas representan un giro de 180 grados en la gestión de los residuos, tradicionalmente una función oscura y muy poco agradecida y apenas valorada por la sociedad. En estos momentos, planteamos un cambio de actitud individual y colectiva que asuma que los residuos son un problema de todos, no sólo de la administración pública, y como problema global y complejo requiere el compromiso ciudadano en la separación de residuos, en el reciclado y posterior reutilización. Sin esta premisa cualquier política de gestión estará abocada al fracaso y así lo entendemos desde el Cabildo Insular de Tenerife.

Aunque todavía es pronto para evaluar los resultados de la campaña, estamos convencidos de que estamos logrando con ella un cambio de actitud y de enfoque total de las personas respecto a la basura que generan. En esta línea de acción continuará el Cabildo invirtiendo recursos humanos y materiales, con el objetivo de que los ciudadanos tinerfeños se acerquen y conozcan in situ la realidad de un grave problema ambiental, esperando que el viejo proverbio de la imagen y las mil palabras redunden en beneficio del medio ambiente y la sociedad tinerfeña del siglo XXI.

* Consejero del Área de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo Insular de Tenerife