EL INCENDIO SE PUDO EVITAR

Emilio de Fez Marrero

En la pasada precampaña, "El Independiente" y "Diario de Avisos" me publicaron un artículo titulado "Lo que falta en los programas políticos"[1]. El artículo puede aún leerse íntegro pinchando en Google"Emilio de Fez Marrero Emergencias".

Al respecto quiero sintetizar otras aportaciones por si las autoridades tienen a bien tenerlas en cuenta en el futuro.

1. Extracto, en primer lugar, el siguiente párrafo del mentado artículo: "Ningún partido propone el aprovechamiento y ampliación de la Unidad Militar de Emergencias en el ámbito de Canarias para atender situaciones de emergencia, como incendios y otras catástrofes. De casi 4.000 efectivos recién designados para estas "Unidades" en España, sólo se han asignado ¡80! A Canarias, y ningún político ha abierto la boca".

2. De lo anterior se derivan muchas cosas. Por ejemplo, cuando el viernes 27 y el lunes 30 de julio se iniciaban los incendios en, respectivamente, Gran Canaria e Icod el Alto -Tenerife- las personas que viven en los alrededores sólo vieron ir y venir (de hora en hora o más) a "uno o dos"pequeños helicópteros anti-incendios. No extraña que luego pasara lo que pasó.

3. Sólo cuando el fuego adquirió caracteres casi dantescos y malamente remediables (en Gran Canaria y en Tenerife) viene la Ministra de Fomento a ofrecer más medios, y se movilizan tardíamente refuerzos provenientes ... de León. Aunque sólo fuera en base a nuestra población, nos debieron corresponder de entrada 160 efectivos de la UME. Pero teniendo en cuenta que somos un territorio discontinuo y que además no podemos recibir rápidos refuerzos de regiones limítrofes (como sí ocurre en la Península y Baleares) la asignación mínima a la UME en Canarias debió ser de 400 o 500 militares, dotados de los equipos de vanguardia aparejados.

4. El silencio ante esta cuestión es achacable, sí, a los políticos que se empeñaron en centrar las campañas "municipales" y "autonómicas" en, toma ya, el tema del "diálogo con ETA". Pero es justiciero recordar que en el Congreso se sentaban, en esos momentos, entre otros, Don Pablo Matos y doña Mercedes Roldós (ambos del PP); don Paulino Rivero, de CC; don Román Rodríguez (de NC); y, por resumir, don Juan Fernando López Aguilar, que encima era ministro.

5. Finalmente, claro que la culpa principal es de los incendiarios. Pero lo es también de un Estado que no los castiga ejemplarmente porque si no otro gallo cantaría. Y también las leyes, no lo olvidemos, las aprueba el Congreso. Es decir, "nuestros" políticos. En China se fusila a los incendiarios y a mí personalmente me parece muy bien.

 

[1] Lo que falta en los programas políticos