DESDE
EL GUINIGUADA
INFILTRADOS
Félix
M. Arencibia
De nuevo el azul ha brotado con fuerza sirviendo de
espejo donde se refleja nuestra singular naturaleza, y por desgracia, el
deterioro ambiental del cemento. Bencomo
Marrero, el profesor nunca retirado, evoca la película “Infiltrados” del
director Martin Scorsese: mafias que
trafican con armas, policías violentos, corrupción… Jack Nicholson se parodia una vez más a sí mismo en el papel del
malísimo Frank Costello; Matt Damon y Leonardo DiCarpio son los infiltrados… El film traza la caricatura
de un mundo corrupto y violento. Mientras, el viejo profesor contempla
satisfecho que prácticamente ha desaparecido corrupción en nuestro Archipiélago
y en el resto del planeta. Es cosa de cine de ciencia ficción lo que opinan “esos
infiltrados”, dando a entender que son una mayoría los corruptos. Los políticos
cumplen con escrupulosidad con sus programas y no existe el chaqueteo que algunos
“sediciosos” presumen.
En Canarias apenas pasamos del millón de habitantes, gracias
a que se ha planificado nuestra economía en base a un desarrollo sostenible.
Además con unas oportunas leyes que regulan las necesidades de mano de obra y
la carga poblacional. Nuestro medio ambiente se ha respetado al máximo,
poseemos una calidad de vida envidiable. Con el tiempo nos hemos convertido en
un país libre y próspero con unas excelentes relaciones con el Estado Español y
el resto de países del mundo. Intrigantes “infiltrados” quieren hacernos creer todo
lo contrario.
Además Bencomo comprueba que los kurdos y chechenios
viven en países soberanos y en paz con los vecinos, sin que sean reprimidos y
asesinados de manera brutal, como “algunos” tratan de dar a entender. Han accedido la soberanía pacíficamente como lo han hecho
las repúblicas Checa y Eslovaquia.
Bencomo disfruta constatando que en Irak y Afganistán
no se ha producido ninguna guerra, como “otros infiltrados” maliciosamente han
informado. Han sido expulsados los dictadores y conviven en paz y prosperidad. El
hambre ha desaparecido de la faz del planeta, no existen países pobres y ricos, todos los seres
humanos coexisten decentemente y en paz. Los antiguos “países pobres” viven de
sus abundantes materias primas (petróleo, bosques, agricultura, oro, diamantes…).
No se practica la explotación de los
llamados “países ricos” como “los malísimos” han propagado. Se vive en nuevo mundo donde
la globalización está al servicio de todos los seres humanos. Bencomo se dio
cuenta que había echado una cabezada y que todo había sido un sueño causado por
los maléficos “infiltrados”. El profesor
se deleita con estos versos de nuestro Caisrasco
de Figueroa: “Este es el bosque umbrífero / que de Doramas tiene el nombre
célebre / y apuestos son los árboles / que frisan ya con el monte Líbano”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“Bencomo se dio cuenta que había echado una cabezada y que todo había sido un
sueño producido por esos maléficos ‘infiltrados’ ”.