'El inmigrante exitoso'

Ramón Moreno

Como decía en mi articulo anterior (La invasión que no cesa), la figura del inmigrante exitoso en la Europa Comunitaria -una minoría convertida por los medios de comunicación en élites privilegiadas-, son el principal reclamo y propician un imparable y multitudinario efecto llamada en el continente africano.

Pues bien, en Canarias, que desde hace tiempo está siendo literalmente invadida por una inmigración -legal e ilegal- que nos asóla, este fenómeno tiene unos singulares protagonistas. Aquí la figura dominante es la del peninsular exitoso, en detrimento de los propios canarios. Una categoría que engloba a un significado y numeroso segmento de población asentada en nuestro territorio, que a simple vista no ve cuestionada su presencia y que copa los puestos de mando y decisión en todos los estamentos de nuestra sociedad.

Mientras muchos canarios engrosan las escandalosas cifras del paro, que aumenta día a día, e importantes capas de la población canaria sigue viviendo por debajo del umbral de la pobreza; y a los inmigrantes ilegales se les explota y denigra, esta casta de colonos es la que manda en Canarias y la que decide incluso, sobre nuestro futuro como pueblo.

Así vemos, por ejemplo, que el Parlamento Canario lo preside un peninsular (lo que no ocurre en ningún lugar del Estado español, con respecto a los canarios), y todo el poder político y económico es acaparado por peninsulares -con la anuencia y complicidad de muchos canarios, que prefieren ser cola de león que cabeza de canario pinzón-; lo que evidencia una vez más, la naturaleza colonial de nuestro status, que la legalidad internacional no ampara hoy en día. La identidad del pueblo canario -ya lo advertía en mi artículo anterior-, está gravemente amenazada por toda esta inmigración fomentada que la subvierte desde dentro y por un europeísmo impuesto que la erosiona desde fuera, y también desde su interior. ˇEs, pues, un derecho inalienable de los canarios luchar por su propia supervivencia!

Resulta cuanto menos paradójico, que tanto preocupen los pobres desgraciados que arriban a nuestras costas procedentes del vecino continente en condiciones precarias (los negros llaman más la atención), cuando éstos representan un porcentaje mínimo, comparado con la constante avalancha que se nos cuela por puertos y aeropuertos.

Entre estos turistas tenemos europeos por un tubo (incluidas todo tipo de mafias de la Europa del Este); asiáticos (chinos, coreanos, japoneses); suramericanos (aparte del numeroso colectivo de venezolanos, argentinos, ecuatorianos, una amplia y variada representación del indigenismo latinoamericano) etcétera, etcétera. Toda esta ingente masa de población foránea esta laminando las señas de identidad de los canarios, dejando en franca minoría a este pueblo que, al parecer, es de lo que se trata.

Y mientras, unos reclaman otro SIVE para Tenerife (que en la práctica son una especie de comités de recepción -"Servicio Internacional para Venidos del Extranjero"-), como si estos dispositivos lograran que las pateras y cayucos se dieran la vuelta; otros aseguran la posible llegada masiva de más subsaharianos vía barcos negreros nodrizas. Pero nadie se plantea seriamente y con todo rigor, que esta grave situación que padece Canarias obedece a una crónica indefensión político-jurídica que ha impedido y sigue obstaculizando la delimitación de nuestras fronteras marítimas y donde la soberanía política que todavía ejerce España sobre el Archipiélago canario, sólo alcanza las 12 millas de Mar Territorial alrededor de cada Isla en particular, siendo el resto de los espacios marinos entre islas, aguas internacionales con libertad de navegación por el derecho de paso inocente aplicable a los Estrechos.

Por tanto, cuando se habla sin el menor conocimiento de la materia y una calculada demagogia sobre "aguas jurisdiccionales españolas", se esta manipulando y confundiendo deliberadamente a la opinión pública. Porque es rotundamente falso identificar aguas jurisdiccionales con mar territorial, ya que puede haber -y de hecho las hay- aguas jurisdiccionales en las que el Estado ribereño posee ciertas competencias (aduaneras y fiscales) y, por consiguiente, la jurisdicción necesaria para ejercerlas, sin que por ello estén sometidas a su plena soberanía, condición sine quanon para ser consideradas Mar Territorial. ˇEse es el verdadero nudo gordiano de la cuestión!

Con respecto a nuestro continente africano, la caótica situación de la mayoría de sus Países, que obliga a estos inmigrantes a jugarse la vida buscando un futuro mejor, es consecuencia de la depredadora política colonial europea -España incluida- que saqueó las riquezas de los Estados independientes actuales, sumiéndolos en la más absoluta ruina.

Por ello me parecen muy acertadas las declaraciones de Alioune Hadara Diop, Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Gastón Gberger de Saint Louis (Senegal), cuando dice que "África necesita un Plan Marshall como tuvo Europa".

En todo caso, żno será que en el cercano continente se conoce perfectamente la posición geográfica de Canarias, y todos estos inmigrantes quieren rehacer sus vidas en "su África insular"?

rmorenocastilla@hotmail.com