La Opinión, 8-12-2005
El INM y el centro de huracanes de Miami
VERÓNICA MARTÍN / SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Instituto Nacional de Metereología (INM) estudia junto al Centro Internacional de Huracanes de Miami cómo se produjo la tormenta tropical que inusualmente llegó a Canarias. Por su parte, el director del Observatorio de Izaña del Instituto Meteorológico Nacional (INM), Emilio Cuevas, negó ayer que Delta se tratase de un huracán.
La diferencia entre tormenta tropical y huracán está, principalmente, en la velocidad del viento mantenido. Según las convenciones internacionales, una tormenta tropical como Delta es la que tiene vientos sostenidos (es decir que se produzcan durante cinco minutos o más, según las medidas que tienen en cuenta en España), medidos a nivel del mar, de entre 63 y 119 kilómetros hora. Un huracán, por su parte, registraría vientos sostenidos de más de 118 kilómetros por hora como mínimo. ESte tipo de fenómenos nunca se habian producido en estas latitudes y esta circunstancia ha puesto en alerta a los científicos.
El director del Observatorio de Izaña Emilio Cuevas insistió en que "Delta no fue un huracán porque aunque se registraran en Santa Cruz de Tenerife rachas de viento de hasta 147 kilómetros por hora, nunca se mantuvieron en estos valores durante cinco minutos". Además, explica que la medición se debe realizar a nivel del mar, por lo que los valores de más de 300 kilómetros por hora que se registraron en el Teide no indican que se tratara de un huracán.
El meteorólogo insiste en que lo ocurrido es algo anómalo y que ahora está trabajando -junto a otros equipos del INM y al Centro Internacional de Huracanes de Miami- para intentar averiguar las causas científicas que determinaron la creación de este fenómeno. Ahora, la duda de estos investigadores está en si se trató de una tormenta tropical o de una tormenta extra-tropical. En este sentido, explicó que este tipo de fenómenos necesita de que la temperatura del océano sea superior a los 26,5 grados centígrados y, en el día 28 de noviembre, la temperatura de esta zona del Atlántico era de menos de 23 grados. "Por esto, estamos discutiendo las características de la tormenta y comprobando los datos para determinar su causa". Tienen varias hipótesis que deben analizar y poner en común en las próximas semanas. Emilio Cuevas reconoce que este tipo de fenómenos tienen a los meteorólogos un desconcertados y que deben formarse mejor en materia de tormentas tropicales.
La temporada de huracanes será muy activa en 2006
La próxima temporada de huracanes en el Atlántico norte será muy activa, pero menos intensa que la registrada este año, según el pronóstico de uno de los más reconocidos meteorólogos de Estados Unidos. William Gray, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Colorado (EE UU), vaticinó ayer que se formarán 17 tormentas tropicales, de las cuales nueve podrían transformarse en huracanes y cinco de éstos tendrían vientos superiores a los 177 kilómetros por hora.
"Nosotros prevemos otra temporada ciclónica muy activa en la cuenca del Atlántico en 2006. Sin embargo, no esperamos ver tantos huracanes de categoría mayor tocando tierra en EE UU como lo experimentamos en 2004 y 2005", señaló en su informe. Precisó que hay un 81 por ciento de posibilidades de que al menos un huracán de categoría superior se abata contra las costas de Estados Unidos.
Fuente:
La Opinión, 8-12-2005