PLENO PARLAMENTARIO

O INTERPRETACIÓN DE OBRA DE TEATRO

 

Antonio Rodríguez de León *

 

Humillación y vergüenza deben de sentir quienes dicen defender Canarias. Tanto los representantes Populares como los Socialistas, cuando debaten en las Cortes en un tema de vital importancia como son la definición de las aguas marítimas  de Canarias, no se debe imponer planteamientos partidistas, sino el sentido común de un tema de interés de Estado, con respecto a la defensa de una parte territorial de España, como lo es Canarias. En primer lugar, decir que siento vergüenza ajena ver contemplar, como un tema como es la carta Magna de Canarias, ha sido ninguneado por ante las Cortes Generales, por la ausencia de 300 parlamentarios al acto de la toma en consideración de los Estatutos de Canarias. Los asientos de las dos primeras filas de los populares y Socialista,  estaban vacíos durante todo el debate. Al igual que los asientos “azules”, que fueron ocupados solamente por dos ministros  (De la Vega y López de Aguilar).

 

Ha sido esperpéntico el bochorno que el pueblo canario debería de haber visto ante las cámaras de televisión. Entrando a valorar la presencia en la Tribuna de los oradores designados por el Gobierno Canario, para exponer  la defensa de los Estatutos Canarios, decimos que a nuestro entender, y visto lo visto, tenían que haberse retirado mientras no permanecieran presente un quórum parlamentario suficiente.

 

La intervención del Sr. González ha sido muy pobre, se perdió en el preámbulo y en demostrar la atlanticidad de Canarias, es impresentable que se tenga que recurrir a lo evidente. Le siguió la Sra. Déniz, dando una impresión de que venía de recoger la cosecha de papas y venía a la recova a demostrar que su mercancía tenía que ser reconocerse su origen. Por último entró el Sr. Alemán, baluarte de quien sabe que va a defender lo indefendible, pero echando arrojo y coraje, como el más ultra nacionalista, defendió las competencias estatutarias mejor que sus compañeros. Parecía haber presenciado más que un debate parlamentario, una obra de teatro donde cada protagonista cumplía con su papel. El titular de la obra: gran partido de fútbol entre centralistas y nacionalistas, el encuentro será en el terreno centralista. Los nacionalista ponen el balón en juego, (digo estatuto), hace el saque un veterano nacionalista y después de titubear un pase adelante o atrás, decide lanzarlo lateralmente, quién una joven y dinámica compañera nacionalista, se entretiene con la pelota y al no saber como culminar la jugada, decide lanzarla a otro compañero, pero centralista. Pensaban los nacionalista que al jugarse en terreno propio, podría realizar jugadas al estilo de ronaldiño. Y así fue, Alemán de forma brillante hizo la jugada que correspondía a sus compañeros nacionalistas. Y a pesar de saber que la pelota que le pasó a los nacionalistas estaba desinflada, tiró con tanta contundencia, que al final marcó un gol espléndido, siendo felicitado por correligionarios del parlamento canario. Lo que desconocen los nacionalistas es que una ventaja mínima puede terminar con una derrota por goleada. Y eso es lo que deducimos desde la Plataforma por el Mar Canario, por las jugadas interpretadas por De la Vega y por Garrido. La primera hizo hincapié con contundencia de que la revisión el estado del balón la harían los centralistas en tiempo y forma convenientes. El segundo, dejó claro cuales son las aguas interiores, bien que sea una isla mas redonda que otra y que no pondría problemas a ceder transferencias sobre las aguas “interinsulares”.  Dejando claro que la cesión será aquellas que el Estado las tiene como mar territorial. Eso deja claro que seguirá existiendo aguas internacionales entre las islas. A pesar de que tanto Alemán como Paulino, afirmaban que no permitiría aguas internacionales entre las islas. Nosotros ya adelantamos entre otras, las modificaciones sobre los espacios marítimos de Canarias que harán y aceptarán los protagonistas, como son: Canarias no tendrá delimitación desde las líneas de base archipelágica, porque será un afirmamiento al establecimiento de la Mediana. Por tanto la palabra “delimitación” desaparecerá de los estatutos. El concepto de reconocer Archipiélago Atlántico no tiene base jurídica si carece de delimitación de territorio archipelágico. Otra cuestión será que se definirán las transferencias a canarias sobre el mar interinsular de soberanía del Estado, pero nada dirán de los pasillos internacionales, que existe entre islas. Por extraño que les parezca, y referente al mar canario, todo seguirá igual, nada a cambiado. Definitivamente Canarias tiene y será jurídicamente ante el derecho marítimo, un grupo de isla pendiente por definir su zona económica exclusiva con sus vecinos colindantes previo a un acuerdo bilateral entre Estados del establecimiento de la Mediana.

 

¡Pobre Coalición Canaria,! se pierde con sus propias contradicciones, por su debilidad ante el temor de perder el gobierno canario.

                                                   

En Las Palmas de Gran Canaria a, 7 de febrero de 2007

 

* Presidente de la Plataforma por el Mar Canario