LAS
INTIMIDATORIAS CARTAS DE UNELCO-ENDESA (I)
Mafersa٭
Desde hace casi un año ya, muchos vecinos se nos
quejan de las intimidatorias cartas que reciben de Unelco-Endesa para que contraten la potencia que realmente
estén consumiendo.
El problema surge por el aumento incesante que durante
las dos últimas décadas ha experimentado el consumo de energía en los hogares
canarios. Al termoacumulador y la plancha eléctrica
de casi toda la vida se incorporaron del lavavajillas y la secadora de ropa,
ambos electrodomésticos de gran consumo, por tratarse de resistencias
eléctricas, incrementaron la potencia instalada. Luego, la sustitución de las
cocinas y hornos de gas por las placas de vitrocerámicas
y hornos eléctricos, y, por último, debido al cambio climático que ya está
tocando en nuestras puertas, desde hace sólo dos o tres años, el aparato de
aire acondicionado, todo ello debido al aumento del poder adquisitivo de las
familias, de su nivel de vida y al desarrollo tecnológico experimentado en ese
período de tiempo.
En su momento, al instalar alguno de los
electrodomésticos mencionados, observamos que se nos saltaba una “palanca”, era
el ICPM (Interruptor de Control de Potencia Magnetotérmico),
que, según el REBT (Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión), había que
instalar en caja precintable, al lado o incorporado,
pero independiente, del cuadro de protección y control de las instalaciones de
las viviendas. Este interruptor lo precintaba un operario de
¿Qué se hizo en aquel momento? Pues bien por
iniciativa propia o por indicaciones del vecino-amigo electricista se sustituyó
sin más el ICP por otro de mayor Intensidad, la mayoría de las veces, el de
Claro que para hacer esto hubo que desprecintar
la tapa de la caja donde se ubicaba el ICP, operación que sólo debió hacer
personal autorizado por Unelco, como pudiera ser un
instalador eléctrico autorizado por
A todo esto entra en vigor el nuevo RETB (RD
1454/2005), suponiendo la contratación de la ampliación de potencia un
desembolso económico considerable, sobre todo para las familias menos
pudientes, parados y jubilados, pues hay que contratar a un instalador
eléctrico autorizado para que realice las modificaciones necesarias para
adaptar la instalación eléctrica a la nueva potencia que se pretende contratar
conforme al vigente reglamento, y, además, a un albañil para abrir las rozas o
regatas (ranaduras) por donde transcurrirán los tubos
protectores de las líneas interiores en la vivienda, según la nueva
distribución de líneas; hay que cerrar dichas regatas una vez colocados los
tubos con mortero y, posteriormente pintar casi todo el piso, pues no se van a
pintar solamente las paredes afectadas, pues no quedarían del mismo tono que el
resto de las paredes. Estos casos se dan sobre todo en las viviendas más
antiguas, cuyas instalaciones están realizadas no conforme al último REBT
derogado, sino al anterior. (Viviendas auto construidas y barrios enteros cuyas
casas tengan más de 30 años de construidas, etc.)
El encarecimiento se produce al ser obligatorio
emplear cables de cobre aislado con plásticos libres de halógenos, que en caso
de incendio no emitan gases tóxicos para las personas, instalar un nuevo
conductor desde el contador hasta el cuadro de cada vivienda por si algún día
se le ocurre al sufrido vecino contratar una modalidad diferente de tarifación.
(No sería más lógico instalarlo cuando se produjese ese caso?
A esto hay que añadirle la instalación de IGA (Interruptor General Automático)
y los PIAS (Pequeños Interruptores Automáticos) que protegerán las nuevas
derivaciones que exige el nuevo Reglamento.
Por si fuera poco todo esto, la confección del boletín
por parte del instalador se ha complicado extraordinariamente, pareciéndose más
a un proyecto que a un sencillo boletín.
Ahora hay que hacer
Es por ello que desde
Continuará…
(*)
Mafersa es Manuel Fernández, Ingeniero T. Industrial,
vicepresidente de