LAS ISLAS DEL INFORTUNIO
Ramón Moreno
Es evidente que este título no es un nuevo slogan turístico. Pero si define perfectamente -sin eufemismos ni tópicos al uso-, la verdadera situación actual de Canarias, que la mayoría conoce, sobre todo la "clase dirigente", pero que todos silencian, contribuyendo a que ésta se agrave cada día más y más. Y a la que el pueblo canario (preso aún del "síndrome del colonizado") asiste impertérrito en una conjunción patética de complacencia y resignación. Después de las celebraciones de la Navidad, Año Nuevo, y del día de Reyes, donde la fiebre consumista puso de relieve como "funciona" esta sociedad, y los parámetros individualistas de la misma -una auténtica lacra-, hemos vuelto a la sangrante realidad cotidiana; donde el peso de la grave problemática que padece nuestro Archipiélago, sigue imparable su proceso degenerativo, pese a los "idílicos mensajes" que nos transmite Adán, instalado cómodamente en su particular "Paraíso".
De "Jardín de las Hespérides", de "Islas Afortunadas", y otros calificativos por el estilo, hemos pasado a ser las "Islas del Infortunio" ("Paraíso Político" y "Edén Solidario" de causas ajenas, en lugar de las propias), en cuyo territorio se instalan mafias internacionales; donde los "mercaderes de esclavos" del siglo XXI siguen inundando nuestras costas de inmigrantes irregulares (también de "regulares", por otros medios); y donde la delincuencia, la prostitución y las drogas son práctica común, socavando paulatinamente las estructuras de nuestra sociedad.
Debido a esta incesante avalancha de foráneos, Canarias se ha situado a la cabeza de los lugares del mundo con mayor densidad demográfica, con toda la problemática social que ello conlleva; distorsionando el mercado de trabajo y aumentando el paro entre los canarios, propiciando una pobreza galopante, una sanidad desbordada y una educación desvirtuada por la impuesta "interculturalidad", cuya intencionalidad es bien clara.
A todo ello hay que añadir un peligroso e ineludible pasivo exigible, a corto, medio y largo plazo, como consecuencia del progresivo endeudamiento de importantes capas de la sociedad canaria que, a los bajos salarios -un verdadero calvario para llegar a fin de mes-, se le suma el quebranto que ha supuesto para las economías domésticas la entrada en vigor del dichoso euro, que ha causado verdaderos estragos.
¿Se puede comprar ahora con 30€, lo que se adquiría antes con 5000 de las antiguas pesetas?. ¡Ni de coña!. La lectura de este drama es inequívoca, y nos lleva a la siguiente reflexión: ¿En que otras cosas puede pensar el canario medio, sino en llegar a final de mes, en pagar la hipoteca -ahora a 50 años-, y en sufragar los gastos familiares?.
En estas circunstancias, el discurso de Fin de Año del presidente del Gobierno canario es, cuanto menos, grotesco. El mensaje de Nochevieja de don Adán Martín, es la reedición -"corregida y aumentada", pero incumplida-, de un catálogo de buenas intenciones, poco creíbles; a una distancia sideral de la realidad socio-económica de Canarias, y a años luz de la gravísima problemática que aqueja a este pueblo nuestro, por otra parte, tan sumiso y condescendiente. ¿Hasta cuando?.
Pero mi crítica -que va más allá-, no significa en absoluto, un posicionamiento con las opiniones vertidas por los llamados "líderes" de los partidos sucursalistas, PSOE y PP, ¡que también están buenos!, no. Por tanto, no confundamos los términos. Lo que si quiero es formularle una serie de preguntas al señor Martín, a propósito de un pasaje de su discurso, cuando dice que: "El Ejecutivo autónomo seguirá luchando para conseguir el reconocimiento de la titularidad autonómica de las aguas". Añadiendo: "Nuestra unidad no será completa mientras los canarios no seamos dueños de nuestro propio mar entre las Islas ". Lamentándose, "de no poder controlar los buques que navegan por nuestras aguas, ya sean negreros o navíos con cargas peligrosas"…
¡Muy bien don Adán, de "puta madre"!. Pero díganos, ¿cómo pretende conseguirlo?. ¿"Siendo cada día más europeos", si esa pretendida constitución de los 25 que a usted tanto le gusta porque nos nombra, reconoce explícitamente la "extraterritorialidad" de Canarias?.
Como ya he dicho en otras ocasiones, yo tengo "inoculado" el "principio archipelágico", y ante las "boutades" del señor presidente, mis anticuerpos se han movilizado. Mire, don Adán Martín Menis, se lo voy a explicar por última vez: El "status" de Canarias de "territorio nacional español en el continente africano", que la legalidad internacional no ampara hoy en día, imposibilita que la Legislación marítima española nos sea de aplicación, a la hora de poder delimitar nuestros espacios marítimos, más allá de las 12 millas de Mar Territorial. ¡Usted debería saberlo!.
Además, para poder aspirar a nuestras aguas interinsulares (donde existe libertad de navegación por el derecho de "paso inocente" aplicable a los estrechos), tendríamos que trazar el "perímetro archipelágico", exclusivo y potestativo de los Archipiélagos Estado, como Cabo Verde, que es lo que usted parece ignorar. ¿O no?.
Dado que todo apunta a que en su "staff" de asesores falta un especialista en Derecho Marítimo -rama del Derecho Internacional Público-, me ofrezco, cobrando por supuesto, para documentarle sobre los intríngulis del tema; y así, usted podrá hablar con propiedad del asunto y no decir más inexactitudes, ni yo tener que corregirle. ¿OK?.
Canarias, enero de 2006.