LAS ISLAS DEL DR. MELÉNDEZ
Agapito de Cruz Franco
Hace mucho tiempo, las islas Canarias no eran como las
conocemos hoy, 23 de noviembre de 2102: una potencia en pesca, paraíso
agrícola, población concentrada en urbes ecológicas, principal exportadora en energía
limpia, y políticamente confederada a
Con motivo de la celebración en este 23-N del Día de
Canarias, se había hecho entrega de
La dieta sin hidratos de carbono ni grasas había
traído unas generaciones con una salud envidiable afectando al propio sistema
genético e incluso al medio ambiente. La era del cemento y la industria
hotelera eran historia. La agricultura se había adaptado a la nueva
alimentación y eliminada toda referencia a la papa, los cereales y el grano. La
caída del tubérculo significó un duro golpe para una decrépita CC en
La cultura canaria había atravesado también una grave
crisis, sobre todo después de que la entidad “Mc Donalds Residence” hubiera
reclamado su derecho a formar parte de los valores identitarios
insulares: -“Vinimos de América OK -habían dicho los promotores de la nueva
identidad Mateo & Toribio Mc Finley-.
Pero el gofio lo hizo del Magreb, la papa quinegua de Londres, el traje de maga de Madeira, la guagua de Venezuela, San Isidro de Madrid, San
Roque de Garachico y
El hecho de que la dieta del Dr. Meléndez fuera rica
en proteínas había recuperado el sistema pesquero canario cuyos barcos habían
pasado desde los cruces de las carreteras al Macropuerto
de Granadilla que se había consolidado como el primer puerto de
En este contexto de carbohidratos, el IMC mantuvo por
esta época un agrio debate con
En la política, la gastronomía había sustituido a las
ideologías. Eligio Hernández, que todavía vivía a causa de un fenómeno asociado
a la regeneración celular y a un gen de alta composición en Hierro, había
terminado por fundar un nuevo partido con el lema: “Ni pasar hambre ni comer si
no se tiene hambre” prometiendo un PIB -producto imperial bruto- de miles de
eurodólares.
Lo que en el mundo se conocían como las Islas del Dr.
Meléndez, era pues el resultado de la conjunción de dos factores contra los que
nada pudieron hacer ni el Servicio Canario de Salud, ni el Colegio de
Farmacéuticos, los cuales desaparecerían del mapa barridos por el Ácido L - aspártico y