JABLA” CANARIA Y ACEPCIONES

 

Miguel Leal Cruz

 

Esta columna de hoy pretendía en principio otro argumento, pero mi hermano Pedro Leal, profesor de Filología en nuestra Universidad, me apremia que analice algunas palabras del último diccionario (con evolución intrínseca en nuestra peculiar habla canaria), presentado en el Centro de la C Popular Canaria hace unos días (Institución ésta premiada recientemente por ediciones culinarias, pero no las científicas ni tampoco el Premio P de Asturias)

 

Desde el referido Centro, su portavoz máximo Cesar Rodríguez Placeres, Dr. en Químicas y dando clase ¿…? pero máxima pluma (junto a otros) como valedor intelectual de la Editorial y (emisora) que denominamos San Bandrán (dependiente de él mismo), sometió a prueba a los oyentes para que dieran la acepción (significado subjetivo) de algunas palabras aparecidas en el citado texto editado. Preguntó por “atoletado” pero casi nadie dio el significado que él pretendía (persona simple, liviana, que está en las nubes, abobado, lerdo, con pocas luces…) Sin embargo, en Perú se le da la acepción de persona astuta y taimada, al igual que “pendejo” (o también moneda metálica de cierto valor)

 

Aparte la aportada por el citado diccionario, tras profunda investigación del autor y autores desde fuentes inéditas (se supone), algunos dieron otras significaciones. Nosotros daremos aquellas claramente contrastadas: En Cuba el término tolete significa palo duro de madera que porta la policía cubana (desde tiempos de Menocal y Machado) como arma defensiva, recordamos al Trío Matamoros cuando canta aquel son que dice “iré a la Habana para ser guardia con chapa y tolete…”, también “garrote corto” o bate. En las escaramuzas de los “guanches” se daban luchas con Tolete (trozo de palo endurecido) o para defensa en los caminos isleños a base de “toletazos”.

 

En nuestra Palma se llama así a un gran tronco de tea usado para presionar el bagazo en los lagares, o preparado para uso en carpintería, o en otros útiles por su rudeza, peso y volumen. También los soportes de madera dura a ambos lados de las embarcaciones de pesca (extraíbles por su desgaste frecuente) donde se colocaban los remos para bogar, también llamado escálamo en castellano.

 

Asimismo, nadie puede negar que el término en Cuba tiene otra acepción; para nominar pene grande, y aquí en Canarias “miembro viril masculino en erección”.

 

Palabras afines con significado similar y muy usadas también en el habla hispana de América son pendejo, belillo, zorullo, rebenque, zurriago, y en Canarias “pollaboba”, “aplatanado” o zoquete (usadas en el habla coloquial)

 

Y, por último, para redondear este irónico artículo (sin maldad alguna) apuntar que los Guanches (antiguos pobladores de todo el archipiélago, aceptado genéricamente), tenían en la ganadería su principal fuente de recursos. Pero para aspectos de la vida aborigen (no neolítica) en la lucha por el sustento y por su libertad se valían de recios troncos de madera de las llamadas de hierro (tea, barbuzano): los toletes. Hoy se reconocen multitud de variedades de manejo de “Palos”, unos más largos que otros o más o menos gruesos, destacando las técnicas de combate en las luchas (todos tenían además otra finalidad en función de las necesidades, pues en cualquier momento...servían también para redimir alguna que otra diferencia con el vecino o desembarazarse de asaltantes procedentes de “menceyatos” o “faicanatos” vecinos.

 

Otra acepción es la que da nombre corriente y vulgar a cualquier palo gordo de por lo menos medio metro de largo. Es el representante del Magado o Macana aborigen. De ahí “toletazo”, golpe dado con el Tolete y “toletiada” como paliza dada con Tolete. Es la más brutal de las palizas....”. Pero, en la acepción del Centro, ¿cuántos auténticos toletes existen por aquí incluso en ambientes académicos? De esto se hablará otro día con conocimiento de causa...