La revolución de Jayuya
y las elecciones coloniales Boricuas

P. Luis Barrios

Este 30 de octubre el calendario patriótico puertorriqueño recordará con beneplácito el 54 aniversario de lo que conocemos como la revolución de Jayuya del 1950. Y por supuesto -y esto aunque le moleste a los hombres machos de nuestro movimiento independentista- doña Blanca Canales sigue siendo la figura clave de esta heroicidad Boricua. O sea, que aunque algunas personas lo quieran poner en duda, la patria también tiene madres.

Ahora bien, ¿cuál es la importancia de la revolución nacionalista de Jayuya? Brevemente y sin ser simplista me atrevería a decir que Jayuya es la continuidad del Grito de Lares (23 de septiembre de1868). En Lares el pueblo se levantó en búsqueda de su descolonización e independencia contra el Imperio de España y en Jayuya el proceso de lucha -también de descolonización e independencia- fue y sigue siendo contra el Imperialismo de Estados Unidos quien nos invadió militarmente en el 1898 convirtiéndonos en un botín de guerra y todavía siguen en nuestro territorio nacional. Curiosamente, este aniversario de la Revolución Nacionalista de Jayuya se llevará a cabo tres días antes que se celebre en Puerto Rico otro circo eleccionario el cual dejará como resultado el que tengamos otro gobernador colonial que se someterá a los caprichos imperiosos del gobierno de Estados Unidos. Que no se nos olvide que en estas elecciones, al igual que las anteriores, la definición del estatus colonial de Puerto Rico no se está discutiendo. De aquí la penosa realidad que quien salga electo se convierte en un administrador de la colonia más importante del imperio más poderoso. Ahora bien, ¿cuáles son los partidos políticos envueltos en esta contienda electoral colonialista?

En este juego político el pueblo tiene tres opciones: El Partido Popular Democrático (PPD), el Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Dentro de todo este meollo, ¿como se ve el panorama para estos partidos político?

Por un lado nadie debe dudar que la contienda principal va a estar entre los dos partidos de derecha quienes prácticamente promueven un anexionismo: el PPD y el PNP. El PPD promueve la actual fórmula política colonial del Estado Libre Asociado y el PNP promueve la estadidad para Puerto Rico lo cual es la máxima declaración colonialista ya que es la fórmula política para exterminar nuestra nacionalidad, cultura e idioma, entre otras cosas.

Por otro lado, está el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) quien tiene claro que no cuenta con los votos para tomar el poder pero en estas elecciones ganaran una vez más su franquicia electoral y también existe la posibilidad de ganar algunos escaños en el senado y/o en la cámara de representantes.

¿Cuál es la atmósfera eleccionaria que se está viviendo en este momento en Puerto Rico? En nuestro Macondo político hay de todo como en boticas. Por un lado está el PNP -quien luego de una administración corrupta de su candidato Peter Roselló del 1996-2000 en donde se robaron hasta los clavos de la cruz y se le dio la bendición al crimen gubernamental organizado- este está pidiendo una oportunidad para combatir dizque la corrupción gubernamental y muy descaradamente se ha declarado como el Mesías político de Puerto Rico. Esta gente y quienes voten por ellos/ sufren de amnesia política colonial selectiva.

En el otro lado está el candidato del PPD -el señor Aníbal Acevedo Vilá- quien prácticamente está pidiendo un voto de castigo para los corruptos como Roselló, pero se le olvida que el partido que está administrando la colonia actualmente -su partido el PPD- se ha distinguido por ser otra administración corrupta, aunque hay que reconocer que en menos escala. Este suele ser el llamado al voto del castigo contra el PNP y Roselló. Pero la realidad es que entre la decisión PNP y PPD este último es una opción menos mala porque es menos corrupta y menos diabólica.

Pero como no es asunto de votar por el menos malo (PPD vs. PNP) sino votar por el mejor, la opción electoral por lo menos en estas elecciones lo es el PIP. De aquí el que enérgicamente critique a sectores del movimiento independentista que han dado su respaldo al PPD como opción contra el PNP y siguen invitando a votar en contra de Roselló cuando el llamado debería de ser el salir a votar contra el colonialismo. Yo me pregunto, ¿cuándo vamos a entender que no hay diferencia entre estos dos partidos de derecha que promueven y mantiene nuestro estado colonial? La realidad histórica nos ha demostrado que gane quien gane de estos dos partidos -PPD o PNP- el pueblo pierde. Por esto, humildemente creo y sostengo que la única opción indiscutible en este momento histórico la representa el PIP con su candidato Rubén Berrios y cualquier independentista que vote por el PPD le da un voto a la colonia y traiciona la moral patriótica de la Revolución de Jayuya. ¿O es que se ya se nos olvido que el PPD fue el eje diabólico principal utilizado por Washington en la destrucción del Partido Nacionalista, de la encarcelación de Blanca Canales, Pedro Albizu Campos, Juan Antonio Corretjer y otros/as miles de patriotas? O sea, si vamos a usar una racional histórica para condenar al PNP y a Roselló sigamos la misma racional con el PPD y Acevedo-Vilá.

Entre otras cosas, yo no se si a usted le pasa lo mismo que a mi pero mientras más observo críticamente al PNP y al PPD y mientras más escucho críticamente tanto a Acevedo-Vilá como a Roselló, más se me parecen a George W. Bush y a John Kerry, quienes representan dos opciones de un mismo partido -esto porque no hay diferencia ideológica o política entre el Partido Demócrata y el Partido Republicano- aquí en Estados Unidos. Lo única diferencia estriba en estilos administrativos y de personalidad de sus candidatos. Dos estilos blandengues o mongos (Acevedo-Vilá y Kerry) y dos estilos psicopáticos agresivos (Roselló y Bush). Pero al final de cuentas hacen lo mismo: establecen gobiernos al servicio de la clase dominante, promueven la agenda neoliberal de la privatización, no creen en la igualdad civil, no promueven la libertad política, encarcelan a la gente pobre, defienden con uñas y dientes los valores inmorales del capitalismo corporativo, defienden el genocidio contra el pueblo iraquí, promueven la agenda de una supremacía masculina blanca heterosexista, no creen en una democracia participativa, entre otras diabluras. Que quede claro, no es que estoy promoviendo una posición dogmática o fanática en favor del PIP, de ninguna manera. Yo tengo una idea clara en donde está el PIP parado. Les recuerdo que yo soy un independentista no-afiliado, un ex-pipiolo de los que salió (o botaron) del partido luego que el PIP abandonó la agenda de un socialismo democrático para abrazar la agenda social demócrata, a mi juicio, un disparate y atraso político. También reconozco que sigue siendo un partido que no está -aunque tiene la capacidad- en este momento haciendo lo que hacía en los años de 1970 de aglomerar a la clase trabajadora o desempleada, de atraer a los/as estudiantes. Por el contrario, se ha convertido en un partido el cual tiene la tendencia a aglomerar a un elitismo independentista.

También reconozco que no es un partido que representa a todo el sector independentista puertorriqueño y esto incluye a quienes también creemos en la violencia revolucionaria como un mal necesario siempre y cuando deje resultado la descolonización e independencia de Puerto Rico. Y tampoco incluye a quienes simpatizamos con un modelo de socialismo democrático. Por supuesto, estas dos realidades -la lucha armada y el socialismo democrático- no son contradicciones del PIP sino -a mi juicio- limitaciones.

Pero al pan, pan, y al vino, vino. Aun con algunos errores políticos y administrativos -tanto del narcisismo de Berrios como de la miopía política del PIP- a ambos hay que ponerle su plato aparte con mucho respeto en el altar de la patria. O sea, que reconozco que las cosas positivas tanto del PIP como de Berrios son mayores y mucho más importantes que las contradicciones que con mucho respeto yo pueda presentar. Por otro lado, las posiciones del compañero Berrios son más sólidas políticamente, económicamente y socialmente hablando para la realidad puertorriqueña. Aun más, el programa político del PIP -comparado con los del PPD y PNP- es uno de carácter democrático y con mayor realidad de impacto para el pueblo de Puerto Rico. A la misma vez la opción del PIP incorpora la única opción de poder continuar la descolonización e independencia para nuestra patria, la raíz de casi todos nuestros males.

Por lo tanto, porque siguen siendo la mejor opción electoral dentro de nuestro colonialismo puertorriqueño tienen mi respaldo y mis respetos y mi invitación al pueblo de Puerto Rico a que les de el voto. Paz con justicia y viva Puerto Rico libre votando por el PIP.

Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
Lbarios@jjay.cuny.edu
29 de octubre de 2004