BERRIEL, ¡ME JODISTES EL PASEO!

 

Juan Fco. Díaz Palarea

 

La mayoría de los fines de semana suelo darme un paseo por las cumbres de Tamarant, acompañado de mi perra Tara. Desde muy temprano me tiro de la cama y después de echarme el correspondiente escaldón de gofio, con higos pasaos o con támaras, salgo de mi casa cerca del Guiniguada y me voy a “cargar mis pilas vitales”, tan necesarias para mi subsistencia física-psíquica, cerca de las vistas de mis amados roques Nublo o Bentaiga.

 

Hoy domingo día 25 de febrero de 2007, pensaba acercarme a mi pueblo de Artenara, ya que hoy es el día en que todos los años  nos reunimos los amigos y vecinos para compartir una comida en común en su plaza pública y homenajear alguno de ellos o ellas; pero después de ojear la prensa colonial, y al encontrarme el careto del Berriel en la página 16 del periódico La Provincia, en donde se informa que este consejero de destrucción del medio ambiente de Canarias estaba por allí, ya que había sido invitado para efectuar el pregón de la fiestas de San Matías y por ello, con dolor de mi alma, desistí de efectuar tal paseo, ya que si veo a este sinvergüenza y farsante en la plaza de mi pueblo seguramente me podría sentar incluso mal hasta la comida. ¡Madre mía, vaya caradura o mejor dicho de cemento armao se gasta el Berriel cuando dice y destaca el valor de la naturaleza en su pregoncillo….!, después de que el mismo haya sido actor, cómplice o coadyuvante de todas clases de obras o infraestructuras, carreteras y urbanizaciones que han destruido y que van a destruir esa Naturaleza de Canarias que hipócritamente e incoherentemente “valora” en sus discursitos para la galería. Recuérdense los casos: Cotillo, Majanicho, Montaña Roja, Tindaya, Teresitas, Anfi Tauro, Puerto de Granadilla, complejo de residuos de Zonzamas, y ahora su destructivo y especulativo proyecto de  vía rápida: Agaete a la Aldea.

 

En vez de llamarte Berriel te voy a llamar Barril, por el cemento, hormigón y alquitrán que has jincao en el Medio Ambiente de Canarias, del que desgraciadamente eres hasta consejero. ¡Carajito de Barrilito!, me jodistes mi paseo. 

 

En el Archipiélago Canario, a 25 de febrero de 2007.