Del Mayo Francés al Junio Mayamero

Jonathan Alfonzo C.

        Quienes tienen días reclamando espacios y libertad de expresión, cuando se les concede el mejor de los espacios y se transmite en cadena para que hagan uso de ese derecho, el cual, según ellos, se les había conculcado, deciden que no debaten nada, que botan tierrita y no juegan mas, parece que entendieron que no debieron nunca bajarse del 4x4, ni soltar el pitico, ni la bandera al revés de su mundo al revés. Su libertad de expresión, es exclusiva, habla, pero no escucha.

        Se ha desperdiciado, por quienes han hecho del desperdicio su forma de vida, una circunstancia sin precedentes en la historia del país, la oportunidad de que los estudiantes de todos los sectores debatieran ideas en la Asamblea Nacional y con transmisión nacional, para que todo el país pudiera ver y oír como se expresaban. Belinda Álvarez, líder estudiantil de la UCV, asesinada en los noventa, nunca tuvo una oportunidad ni remotamente comparable, oportunidad que algunos han rechazado hoy, además con premeditación, porque tenían un guión, "ahora me quito la franela" decía la hojita que dejaron en una de las sillas cuando pegaron la carrera, como dejaron el güisqui Carmona y sus asesores en el palacio de gobierno.

        A estos muchachones habrá que decirles que la vida no es una novela, que Cesar Augusto (el joven rubio que le robaba a su padre para rumbear), que Sandra, Chicho y Tanque (tres individuos de clase media alta que aseguraban hacer cualquier cosa por una cerveza), a pesar de ser promovidos como "los propios", no son  modelos a seguir.  Habrá que decirles que les engañaron cuando mostraron a los jóvenes que leen, los que reflexionan, los que argumentan, como "los Nerds", como los habituales objetos de burlas, como ridículos, como los patéticos que no eran los chéveres del liceo y la Universidad, que esa verdad mediática es profundamente cuestionable y que el choque con el muro de la realidad suele ser así de doloroso, por favor, recojan los vidrios.

        "Por allí vinieron, pero allí quedaron" y dejaron el pelero y quien sabe si el respeto artificial que habían "ganado", digo quien sabe no porque este poniendo en duda que su actitud es reprochable, sino porque los niveles de alienación de algunos puede llevarlos a aprobar esta conducta. Pero como diría uno de sus ídolos políticos "no se le pueden pedir peras al horno", no se podía esperar otra cosa de unos muchachos que han visto a Condolezza abandonar el viernes pasado la discusión en la OEA, a los candidatos a diputados de la oposición retirarse de las elecciones, a Carlos Ortega decir que el paro no era de él,  a los Gerentes de PDVSA -los mejores pagados del país- abandonar los puestos de trabajo, a Manuel Rosales decir que el firmó el decreto de Carmona en un momento de confusión, a Ravell decir que Leopoldo Castillo es un productor independiente y es responsable de su espacio, a Marcel asegurar que nunca estuvo en Miraflores, y vamos a parar aquí la lista porque sino no terminamos nunca.

        En su defensa, una de las estudiantes de la UCAB, dijo en tres oraciones una cantidad incalculable de incoherencias, una perla discursiva sin duda alguna.

        La perla:

        “Nos parece paradójico defender una libertad de expresión, cuando se encadena a todo el país y se los obliga a vernos. Los estudiantes rechazamos  las cadenas. Este país tiene libertad de vernos cuando nos quiera ver”- (sic) Geraldine Álvarez, representante de la Universidad Católica Andrés Bello. Fuente: www.globovision.com (07/06/2007)

        Querida Gera, ¿Cómo en un país que, según usted, vive sin libertades ni derechos civiles, se puede afirmar que "Este país tiene libertad de vernos cuando nos quiera ver" ? Como la realidad de todo esto compete a la gran patria latinoamericana, te voy a dar un ejemplo latinoamericano a ver si terminas de entender. En 1978 Argentina y Holanda jugaban la final de la copa del mundo organizada en Buenos Aires, mientras en la ESMA se torturaba y asesinaba opositores al régimen fascista de Videla, y nadie pudo ver a los muertos esa noche. Aun muchas madres siguen reclamando lo cuerpos de sus hijos, de sus jóvenes comprometidos, reflexivos y conscientes. Argentina estaba encadenada de muchas formas, y esa noche también encadenada viendo fútbol.

        Regresemos a Venezuela Gera, en 1976 Jorge Rodríguez fue asesinado a carajazos que le propinaron los policías políticos del régimen de entonces, donde las normas las dictaban Posada Carriles y el Mono Morales Navarrete. Los noticieros mostraban a un Octavio Lepage nervioso y fumador diciendo que lo de Jorge Rodríguez había sido muerte natural, como escribió Tite Curet Alonso en "plantación adentro", "claro después de una tunda de palos que te mueras es normal", y el país no pudo ver a Jorge, ni a muchos otros que fueron asesinados durante esos años, y la Libertad de expresión entonces la negociaban los dueños de medios con gobiernos asesinos.

        Muchachones lideres estudiantiles de derecha ustedes pueden hoy en día estar en la Asamblea Nacional, entre otras cosas porque este país esta empezando a andar el camino que soñaron todos esos mártires del sector estudiantil, y ustedes deciden irse, deciden que como "la vida es una novela y una rochela" lo mejor que pueden hacer es quitarse las franelas e irse como en el momento culminante de "mi prima ciela", pero en serio, se los repito, la vida no es "mi prima ciela".

        En los días iniciales de este sueño húmedo del estudiantado burgués (tanto de las universidades públicas aburguesadas, como de las privadas), Leopoldo Castillo estableció una comparación con las manifestaciones estudiantiles en Francia por allá en el 1968, en aquella oportunidad los estudiantes y trabajadores franceses manifestaban en contra de la esclavitud de la propiedad, y mas allá, de la explotación que el sistema ejercía sobre las relaciones, la economía, el ocio, la sexualidad y muchos otros aspectos, aquel movimiento fue catalogado de "comunismo utópico". En las paredes de los edificios públicos y privados de Paris se podían leer consignas como "Seamos realistas; pidamos lo imposible" o "La imaginación al poder", ese hecho se conoce en la historia como el mayo francés. Creo que Leopoldo Castillo cometió un error temporal y espacial, como mínimo, y debió referirse, no al mayo francés, sino a un Agosto en Altamira o quizás a un Junio Mayamero.