LA LAGUNA Y LA MANZANA DE LA DISCORDIA
Fidel Campo Sánchez
En sentido figurado cualquier tema que origina discusiones o luchas se califica como la manzana de la discordia.
Cada pueblo, cada ciudad tiene su manzana de la discordia particular. Aquí en esta La Laguna de nuestras especiales preocupaciones tenemos la nuestra: ese dichoso PEP tan denostado por grandes mayorías poblacionales que contribuirá, ¡escandalosamente!, a terminar con las pocas señas de identidad que van quedando del ser lagunero.
Ante las últimas barbaridades que proyectan cometer contra La Laguna, esa ciudad que es Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad, eliminado el emblemático edificio de los juzgados y quitarle 8 metros a la recova (mercado municipal) para darle más vistosidad a la ermita de San Miguel, se nos ocurre lo siguiente:
a.- Si ya en 1533 la Villa de Abajo, en su plaza que hoy, con muy poco fortuna denominan como Plaza de los Adelantados, se celebraba el mercado que se ha convertido por tradición como el lugar idóneo, de ahí que cuente con unas hermosas instalaciones, ¿cómo es posible que ahora se trate de cargarse el edificio por aquellos a los que se les llena la boca con que La Laguna es Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad?. Se pretende eliminar la recova y a la vez, con la construcción de una Hiper en Las Quinteras, darle el golpe de gracia al ya de por si hundido comercio lagunero, las pimes?
b.- Que se cese en ese empecinamiento de abrir la veda a los piratas de la especulación inmobiliaria.
c.- Que no es mínimamente tolerable el que La Laguna sea objetivo número uno para que las AIC-ATI la conviertan en un paraíso de especulación.
d.- Que dado que tanto quiere proteger a esa dichosa ermita de 1506 –mas bien un salón, cuya conservación donde está ubicada respetamos pero no compartimos a costa de seguir continuando en la quema de pólvora ajena, nuestros dineros, proponemos que la derruyan y, piedra a piedra, la planten en lugar más idóneo que el actual, con lo que, ¡de una vez por todas!, podrán dar muestras de buena administración y, a la vez, corregir lo que en su día se hiciera lo que no debió hacerse, cual fue rodearla de dos muy costosísimas edificaciones que, irresponsablemente, se pretenden derruir sin mirar coste y protección del entorno que, aunque no les guste, ese es el que hay.
¿Hasta dónde se pensará llegar en las irresponsabilidades?.
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LA LAGUNA.