La Palma retrocede
Siegfrid Sauer
Mientras el mundo marcha hacia adelante, La Palma
retrocede. No tiene sentido lamentarse, ni resignarse, únicamente trabajar y
luchar traerá el progreso. Tampoco tiene sentido esperar a que los políticos
solucionen algo, lo poco que mueven, el PTE, hace que
el modesto turismo fracase también.
El futuro económico y social de La Palma se
concentra en tres sectores: agricultura ecológica, potenciación de las energías
renovables y agua. En La Palma, la agricultura tiene fama de demasiado trabajo
y poco dinero, así que los agricultores quieren abandonar el campo y a la
juventud no le interesa. Los propietarios de medianías son herederos en busca
de ocasiones para vender sus terrenos. En cambio, con productos de alta
calidad, la agricultura ecológica, combinada con el biogás, con un clima como
en de la Isla que produce los doce meses del año, es, sin duda, un buen
negocio, como pocos.
Lo cierto es que con los desechos de las plataneras
se puede ganar más dinero que el que ganan en la actualidad con el plátano. La
cuestión es que en La Palma no hay nadie cualificado, ni motivado, para
desarrollar este tipo de agricultura. No hay negocio posible sin personal
preparado. Este es el punto de mayor importancia, que precisa una solución. Es
indispensable terminar este círculo vicioso, que siempre los inteligentes y
diligentes de la juventud palmera se marchan, y La Palma no avanzará nunca.
Tenemos que hacer volver a los que se marcharon y
evitar que los próximos se vayan de la isla. Es preciso hacerles una oferta y
darles una perspectiva nueva a los empresarios palmeros que deben fundar un
fondo financiero, con un presidente y estatutos para promover la formación del
personal en el área de la agricultura. Especialistas en producción del biogás
y gasolineras de esta índole, se educan en Alemania. A mi edad mantengo
contactos que ofrezco a los amigos de La Palma. Los técnicos de energía eólica
también educamos a las nuevas generaciones en Alemania y sería conveniente que
si se desplaza un grupo de personas desde la Isla, alguno fuera hijo de
alemanes afincados porque ya hablan los dos idiomas y adoptaría la función de
traductor para el resto.
Los agricultores de plátanos en ecológico, pienso
que los podríamos educar en Tenerife, pero la formación de los demás productos
ecológicos, como la uva, verdura, frutas, cereales, etc. deben desplazarse a la
Península. El agua palmera posee un enorme valor, pero su derroche es enorme.
Hace quince años, mi amigo Asterio de La Galga, me
decía: "Oye, tú eres capitán de barcos, facilita un buque, que tengo
mucho agua sobrante, la podemos exportar a Fuerteventura y hacemos
negocio". Era una idea excelente, lástima que no pudiera porque tenía
otras obligaciones. De hecho, el agua será mejor negocio en el futuro en
Fuerteventura, porque tienen mucho terreno óptimo para el cultivo, pero no
riego.
Mi oferta sigue en pie. El viaje informativo a
Alemania para estudiar la producción del biogás y otras cosas pueden realizarlo
los amigos en cualquier momento. No hay progreso sin información.