LAS
PALMERAS
Mafersa
¡Las
Palmeras, Las Palmeras!,
¡Ay! mi corazón
está empezando a padecer,
Desde que yo
te conocí mi dulce bien.
Así comienza la letra de una preciosa canción
romántica que interpretaba magistralmente Alberto Cortez
allá por lo los años 70, y que me ha sorprendido actuando hace unos meses en El
Ingenio para presentar sus nuevo disco. Por lo que veo no solo son los viejos rockeros los que nunca mueren. Su título, como no,
"Las Palmeras".
Una vez más tendré que cantar hoy esa composición
musical, dedicándosela ¡cómo no! A nuestra Excelentísima Alcaldesa (en
funciones) de Las Palmas de Gran Canaria y Triana
Alta incluida.
Esta vez por el pollo que ha montado semanas
atrás en el Valle de Jinámar donde, intentó
infructuosamente (los vecinos lo impidieron) arrancar varias palmeras de gran
porte y numerosos años del palmeral del valle, que, para más INRI, se pasó de
la raya del límite municipal metiéndose en el de Telde, para embellecer los
alrededores del Teatro Pérez Galdós, para su estelar
reinauguración en fechas preelectorales.
He querido escribir este artículo después de más de un
mes de haber sucedido los hechos, pues no quería que se interpretase como un
rechazo al acto en sí mismo, (que también) cuando lo que quiero expresar es mi
rechazo a una actitud generalizada, a un modelo de comportamiento, a una forma
de gobernar, donde el caso de las palmeras no es más que uno más de una larga
lista que todos conocemos.
No se ha escuchado a los vecinos.
Las críticas constructivas que le hemos hecho desde
nuestra Federación Vecinal las ha tomado como un ataque de militantes de un
partido contrincante, en vez de analizarlas y dejarse aconsejar.
Se ha gobernado en contra de una parte muy importante
del pueblo, se ha coartado la libertad de expresión de los vecinos en los
Plenos Municipales, de donde se nos retiró la palabra y en las reuniones de las
Juntas Municipales de Distrito, que, contradicciones de esta Corporación,
siendo una exigencia del Reglamento de Participación Ciudadana, no se deja
participar al ciudadano, sino se solicita con bastante antelación, comunicando
las preguntas, y, si lo creían conveniente, la ponían en el orden del
día, por lo que estas reuniones se convirtieron en pequeños sainetes con guión
incluido, donde los vocales de los diferentes partidos se convirtieron en
actores, siendo el director de la obra el concejal o concejala del Distrito,
como Presidente/a de
¡Lamentable!
Y, por si fuera como, ha reunificado y aplazado el
pago de las deudas del Ayuntamiento, por lo que
No ha tenido en cuenta, durante sus mandatos,
Probablemente, de haberse realizado el traslado de
dichas palmeras a los alrededores del recientemente reinaugurado Teatro Pérez Galdós, de la forma que querían hacer, estas hubiesen
muerto dentro de unos meses, habiéndose empleado solamente como plantas
ornamentales, cuales plantas de Pascua que adornan los hogares por Navidad y
que, en Enero, una vez finalizadas las fiestas, se tiran a la basura porque se
pierden.
Ha sido tal su cabezonería que la noche electoral,
entre lágrimas, aún lucía en su muñeca la pulsera verde que, junto a las 99.999
restantes, pretendía promocionar su gran Marina, y que repartió hasta los
estudiantes de colegios.
Lamentablemente, este es el reflejo de lo que ha sido
el comportamiento de la alcaldía saliente durante todos estos años.
Por supuesto que ha sido ese cúmulo de actitudes la
que le ha pasado factura a la actual Corporación en estas recientes elecciones
locales.
No quiero ni pensar que le hubiese pasado a un
particular de haber sido él quien hubiese intentado arrancar las citadas palmeras,
además, del modo que se pretendía hacer.