LENTEJAS COLONIALISTAS

Jaime Morera

Muchas gracias Sra. Rosabel por su contestación titulada Enanos y Gigantes, ya que es halagador saber que mi escrito es leído con interés hasta en Madrid.

En su réplica a mi escrito, cretinamente lo descalifica de panfleto. En ella, sin ningún escrúpulo, tuerce y retuerce el contenido y la intención de mi artículo, virando lo de arriba p'abajo con la biliosa intención de intimidar por medio de la mofa y el escarnio.

En su escrito santimoniamente se queja de destilador de odio, para, a continuación, con una plétora de rastreras acusaciones, tratar de denigrar el carácter y la personalidad de Don Antonio Cubillo.

Don Antonio Cubillo Ferreira, hombre de letras, abogado y no de bombas, como Usted vilmente le achaca, en su labor política desde su exilio en Argel, a través de las emisiones de Radio Canarias Libre, alertó al Mundo entero de la opresión que la tiranía colonialista continuamente ejerce sobre Canarias. Colonialismo intransigente que sí sabe mucho de terror, de represión y de muertos, con tristemente demasiadas evidencias y documentaciones que hartamente lo prueban.

Y cinco días antes de que Don Antonio llevara el caso de Canarias ante el Comité de Descolonización (de los 24) en la ONU, el 5 de abril de 1978, sufrió un atentado de asesinato por parte del Gobierno Español de la época para impedirlo, del que quedó, como resultado, parapléjico. Hecho que es universalmente conocido.

El Sr. Cubillo es para Canarias, por mucho que a los enemigos de nuestro Archipiélago les pese, lo mismo que en su día fue Simón Bolívar para Venezuela, San Martín para Argentina, José Martí para Cuba, poeta y escritor, hijo de la tinerfeña Leonor, caído el 19 de Mayo 1895 bajo las balas de los colonialistas; y el Doctor José Rizal para Filipinas, fusilado el 19 de Junio de 1896 en Fuerte Santiago, por la guarnición española de Manila.

Pretender que nuestro Archipiélago es una región más de España, y por consiguiente de Europa, por mucho y por muchos y muchas que lo repitan, no deja de ser una simplonada de dimensiones ciclópeas. Y lo mismo tratar de justificar el colonialismo en Canarias, en base a lo a gusto que se siente Usted en Madrid y su afinidad con los españoles, equivale a otra ridícula superficialidad.

En mis escritos sólo expreso mi opinión personal y no pretendo representar a nadie, y muchísimo menos a las personas que, a pesar de haber nacido en Canarias, se venden por un plato de lentejas colonialistas. Y si por ambicionar para nuestro Archipiélago un estado neutral y próspero como la Suiza de Europa, el Singapore asiático o la mediterránea Isla de Malta, me compara con el remoto Sendero Luminoso del Perú; que así quede.

El colonialismo, además de ser una anacronía, es inmoral, es opresivo y está destruyendo a nuestro Pueblo y a Canarias, como cada día estamos experimentado y sufriendo.

Y para finalizar, siendo un fervoroso creyente de la acción pacífica y el diálogo, si verdaderamente es usted canaria, como presume, le recomiendo que lea una de las mejores obras de literatura descriptiva canaria contemporánea: Los Años Verdes, por Antonio Cubillo.

Artículo replicado:

Enanos y gigantes