“LINCES” POLÍTICOS DE CC-PNC-ATI

 

Fidel Campo Sánchez

 

No es preciso ser muy “lince” para desentrañar la situación en La Laguna.

 

Cuando nos referimos a los que la naturaleza no da y que, por supuesto, la Universidad no presta, nos permite usar como ejemplo el lince, pero, en absoluto, ese carnívoro de aspecto bastante parecido al gato, sino a esos políticos que, en sus ignorancias irracionales, se entrenan para ver la posibilidad, en lo más supino del término, de aquellos que se dedican a “ver nacer las hierbas” cual “linces” de esa expresión común, referida a personas avispadas ¡que no es el caso!, pues, nosotros nos permitimos utilizar el vocablo para señalar la torpeza y escasa inteligencia de algunas de las personas que, sin capacidad, se dedican a lo cosa pública, esos políticos que nos desgobiernan nuestra entrañable La Laguna y que merecen les califiquemos para situarlos en nuestra analítica política.

 

Hace días oímos comentar a personas muy cercanas a los políticos del equipo del Gobierno lagunero lo siguiente: “Tenemos que finalizar con el estado que suponen esas mafias de gandules del personal del Ayuntamiento. Debemos reducir, racionalizar, las plantillas de funcionarios mediante adecuadas medidas de capacitación, entregando a empresas privadas la gestión de multitud de funciones públicas una vez estén aprobadas las bases durante esta legislatura para que las interesadas puedan licitar y si preciso fuere, con información privilegiadas para que los “nuestros” sean los adjudicatarios.

 

Hablando de mafias e incompetentes, pensamos que antes habría que poner en tela de juicio a muchos de esas pléyades de funcionarios públicos, que son esos políticos salidos de las urnas, que en nuestra humilde opinión vienen incurriendo en delitos tipificados en el C.P., como el de malversación de caudales públicos y prevaricación por el tema de la Recova, que nosotros consideramos como un vergonzante pelotazo, para lo que intuimos que han podido manipular determinados capítulos de los presupuestos o haciendo uso indebido de las misteriosas y sospechosas “cajas únicas”.

 

¿Cómo es posible que nuestros empleados, los políticos, se atrevan a descalificar al funcionariado y, además, estén dispuestos a sacar adelante teorías impresentables para privatizar servicios públicos habida cuenta que lo hacen para que se beneficien sus amigos a costa de que éstos hagan contrataciones de personal con sueldos de miseria para producirse pingues  beneficios, en la practica de un nepotismo incalificable?

 

El mundo está al revés: nuestros empleados se han convertido en propietarios del soberanismo lagunero, tomando decisiones tendenciosas y de espaldas al pueblo soberano, que somos los dueños de la finca, ¡al menos ese es lo que nosotros creemos!

 

A todos esos pseudopolíticos se no permitirá les digamos: quo natura nom da, La Laguna nom presta.