DESDE EL GUINIGUADA

 

NUESTRA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

 

Félix M. Arencibia

 

         Ya la primavera y el verano se dan la mano trasmitiendo alegrías de ocios y resignaciones para los que no los tienen. Doramas Martín quiere compartir sus impresiones sobre sus últimas lecturas con su amiga gomera Isabel Iballa, creadora de literatura dirigida a los niños: Hola Isabel:

 

         Me alegro de estar de nuevo en contacto contigo, aunque sea a través del correo electrónico. Quería referirte el disfrute que he tenido con la lectura de la “Lagartija escurridiza” de nuestra escritora y contadoras de cuentos Pepa Aurora. Ha sido publicada por la Editorial Alfaguara y desarrolla el argumento de una linda y divertida historia de la relación amistosa de una niña, Yaiza, con una lisa. El libro desprende lirismo con bellas imágenes poéticas como ésta: “La conversación con su madre le iluminaba el rostro con la alegría de un farolillo de feria.” O la siguiente: “La noche comenzaba a silenciar el murmullo de las hojas y Yaiza se refugió en su casa”. La obra se adapta a la psicología de los niños a partir de los 6 años, a los que van dedicados. En algún momento existe un cierto suspense y tensión que no supera los límites adecuados y que sirve para seguir enganchando al menudo lector. A mí también, Isabel, Pepa Aurora me enredó en la en su telaraña argumental. Esto demuestra que este tipo de libros resultan atractivos para lectores de todas las edades que conserven y quieran alimentar la savia sembrada en la infancia.

 

         El libro, además de aportarnos entretenimiento y emoción, inculca otros conocimientos y valores. Así, a través de las aventuras de Yaiza y Lisa, ampliamos conocimientos de nuestra fauna y nuestra flora, tanto autóctona con introducida. Nos inocula el amor por la naturaleza que nos rodea. De alguna manera resulta una vacuna contra la depredación de nuestro territorio, que constituye el habitat donde se desarrolla la vida de nuestros animales y plantas. Valores como la amistad, la familia y la convivencia son estimulados en “La lagartija escurridiza”.

 

         Nuestra literatura infantil y juvenil está despertando, pero necesita más oportunidades de publicación a otros autores que añadan nueva vitalidad. Es verdad que aumentado el número de creadores, pero son pocos los que están consolidados en el género. Pepa Aurora, junto a Isabel Medina y Carlos Guillermo Domínguez son de los pocos que han logrado hacerlo de una forma asidua y teniendo más dificultades de las necesarias. Otros han ido surgiendo, han publicado un libro o dos y ahí se ha quedado. También escritores consagrados en otras facetas literarias, como Emilio González Déniz o Dolores Campos-Herrero, la han cultivado de manera un tanto ocasional. Nuestros lectores más jóvenes necesitan autores que empleen su forma de expresarse y desarrollen sus ficciones en el marco próximo de nuestro Archipiélago. También otros niños de otros lugares, por contraste, les resultaría atractiva la literatura infantil realizada en Canarias.

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “Nuestra literatura infantil y juvenil está despertando, pero necesita más oportunidades de publicación a nuevos autores que añadan vitalidad nueva.”