Los representantes

 

Salvador Pallarès-Garí

 

Estos días, mientras los niños saharauis pasan el verano entre nosotros, se están manteniendo [se han mantenido] reuniones, cara a cara, entre los representantes del Reino de Marruecos y los de la República Árabe Saharaui Democrática, el Frente Polisario.

 

Hay voces, incluso de “conocedores del tema”, que plantean reparos a la calidad de la representación del Polisario. Hay saharauis que no son representados -dicen- por esta entidad. El Frente Polisario es una organización política, creada a inicios de los años setenta, que tenia como objetivo la descolonización del territorio del Sáhara Occidental, entonces colonia española. Metrópolis que fue sustituida, a raíz de la huida de la administración española, por la ocupación marroquí. Esta ocupación provocó una guerra, sin piedad, que produjo miles de muertos, de desplazados...

 

El Frente Polisario es una organización política que, como otras, tiene sus congresos, su estructura interna,... sus éxitos y sus fracasos, sus defectos y sus virtudes. Obviamente.

 

Es la organización que, en los años setenta, ya fue reconocida, por la ONU, como la fuerza representativa del pueblo saharaui. Era una época en la que las autoridades franquistas habían creado, y financiado, un partido político, el PUNS, que tenía como objetivo el de representar la voz del pueblo saharaui, que tenía la voluntad de continuar siendo una colonia española, la voz de los afectos al régimen colonial.

 

El Frente Polisario es la organización que creó y organizó unos campamentos de refugiados, en territorio argelino, a donde huyeron de la guerra (provocada por el abandono de la administración española) los miles y miles de saharauis que pudieron escapar de la guerra y de la represión. De la muerte.

 

Es la organización que posibilita, por ejemplo, que miles y miles de niños y niñas saharauis puedan pasar un verano entre nosotros, y en muchos otros países, lejos de las inclemencias de los veranos del desierto.

 

Hay, no obstante, saharauis que defienden la integración de su pueblo en Marruecos. No son, ciertamente, los represaliados y torturados que viven en el Sáhara ocupado por Marruecos. Son los afectos al régimen. Nada nuevo bajo el sol, todas las ocupaciones militares generan una clase afecta que actúan de correa de transmisión de los colonizadores, y aprovechan los beneficios que (les) genera la ocupación.

 

Una de estas personas es, por ejemplo, el Sr. Jalinena –uno de los “fundadores” del PUNS- que entonces defendía la españolidad del territorio, ahora defiende su marroquinidad. Y, en el interín se fugaba, en la época del inicio de la guerra, con el dinero de la caja del partido. Actualmente es miembro del CORCAS, el Consejo consultivo para lo asuntos de las “provincias del sur”.

 

Pero, hablemos de los representantes marroquíes. ¿Quién se ha parado a pensar sobre la representatividad de los enviados marroquíes a la mesa de negociaciones; o sobre quién, y qué, representan los “representantes” políticos marroquíes? Los parlamentarios, los miembros del gobierno... Las elecciones políticas, en Marruecos, están arregladas desde el Palacio real. Los miembros del Gobierno son designados por el rey. Algunos de ellos no despachan con el Presidente del gobierno, sino directamente con el rey. Son los de los asuntos, digamos, delicados (interior, internacional, economía...).

 

Estamos hablando de un estado donde la justicia es muy poco transparente. Donde la prensa está controlada y es censurada continuamente. Donde la distribución de la riqueza es insultante. Donde los Derechos Humanos son papel mojado...

 

Eso sí, el nuevo rey, hace ya siete u ocho años, representaba una promesa de apertura, de cambio, de democratización, era muy culto... todo un futuro esperanzador...

 

Pero, ahora es el que es. Y ¿a quién representan los delegados marroquíes en las mesa de negociación? ¿A los emigrantes de las pateras? ¿A los sin papeles que vienen a Europa? ¿A los habitantes de los barrios marginales? ¿A los miles y miles de analfabetos? ¿A los productores de hachis? ¿O a los grandes traficantes? ¿O a los pacientes de los hospitales, que si quieren ser operados han de aportar el material quirúrgico –y las medicinas, ciertamente-, si quieren ser atendidos?

 

Mientras, el turismo que visita Marruecos continúa alimentando los bolsillos de los de siempre.

 

¿De los representantes de quién?