ElGuanchePress,
23-06-2007
PRESENTADO
EN EL CLUB DE PRENSA CANARIA
“EN
Las Palmas de Gran Canaria, 23-06-2007
Texto y Fotos: Pedro J. Brissón Sosa
El
viernes 22 de junio y a las 19:00, se presentó un nuevo libro del escritor y
académico Víctor Ramírez, “En
-

En
la mesa lo acompañaba el poeta, escritor y prologuista de esta obra, Olegario
Marrero, donde reconocía el talento de Ramírez y su claridad de ideas lejos de
mancharse o contaminarse con algún tipo de prebenda: “Aunque les duela y les
joda a los hipotecados de siempre”. Su intervención no fue un simple monólogo,
ya que siguió animándole a contestar unas hábiles e inteligentes preguntas,
pero si acabó marcándose una ranchera con el propio Víctor y con Pepe Pérez,
más Javier Naranjo, guitarristas que acompañaron musicalmente en este animado
evento.
Finalizando Olegario con estas palabras impresas en el prólogo: “Que
tu obra sea como ese futuro radiante que esperamos, ejemplo de claridad, sobre
el mar y bajo este cielo que nos contempla, y que nuestros hijos sean herederos
de una semilla digna que seguiremos plantando ahora: a pesar de los pesares”.
En el turno de intervención de Víctor, remarcó que el título de esta
obra le gustaba, tanto si Canarias significaba Taknara como si se tradujera en
muñecos como D. Antonio Cubillo sugería, porque si era lo primero le gustaba,
y si era lo segundo también cuadraba; ya que en esta tierra envilecida por el
colonialismo nos estábamos comportando como muñecos o marionetas.
No dejó de repetir, como en tantas otras ocasiones, que era necesario una
revolución de las conciencias, y que la única manera de llegar a este fin era
a través de la palabra.
Desde luego el que lea las obras de Víctor Ramírez no puede quedarse
indiferente, pocos escritores han tenido la valentía de llamar a las cosas por
su nombre y, valga la redundancia, darle nombre a la enfermedad patológica de
nuestro pueblo, el Estado Español al frente de los Borbones: “Que los otros,
si quieren, aplaudan la tiranía o idolatren al parásito: tú, por muy solito
que te quedes, ni la aplaudirás ni lo idolatrarás”.