¡Esa maldita pared!
P. Luis Barrios
La nueva versión de la triple muralla en la frontera con México que se han inventado aquí en Estados Unidos me recuerda cuando mi abuela Doña Bárbara solía cantarme un bolero que inmortalizó ese gran cantante venezolano, Felipe Pirela: ¡esa maldita pared, que separa tu vida y la mía!
La racional irracional de quienes favorecen el arresto y deportación de lxs inmigrantes indocumentadxs es que por cuanto violaron la ley hay que penalizarlos. Esta lógica legalista tiene serias contradicciones. ¿Por qué? Si es correcto que esta lógica es buena para tomar acción legal, ¿qué hacemos, por ejemplo, con todas las violaciones de las leyes que el presidente George W. Bush y el vice-presidente Richard Cheney han llevado a cabo? De hecho, hay quienes los clasifican como violadores en serie, porque siguen siendo constantes sus violaciones a las leyes. Por ejemplo: Llevar al país a dos guerras, Afganistán e Irak, con documentación falsa, no solo para el Congreso de Estados Unidos sino también para la comunidad internacional a través de las Naciones Unidas, es una violación seria. Haber también mentido al pueblo en donde se informó que Saddan Hussein fue el causante de las acciones terroristas del 11 de septiembre nuestro, que tenía armas de destrucción masiva y que tenía intenciones de usarlas contra Estados Unidos, es otra violación seria. El estar planificando otras guerras e invasiones, en esta ocasión contra Corea del Norte e Irán, puede ser el comienzo de una tercera guerra mundial. El arresto, torturas y asesinatos a personas musulmanas residiendo en otros países y secuestrarles y llevarles a la base militar de Guantánamo y retenerles con acusaciones de ser combatientes enemigos, es otra violación grave.
Por supuesto, añádale a todo este espectáculo de violación de los derechos humanos y civiles los crímenes de guerra que se han cometido no solo contra el pueblo afgano o iraquí, pero también contra el pueblo cubano, con un bloqueo ilegal, y contra el pueblo venezolano, con una política hostil y de confrontación. Y por supuesto, hay que agregar la crisis socio-política y económica que está ocurriendo en mi patria, Puerto Rico, en este momento, la cual es una muestra de cómo el proyecto colonialista por parte del gobierno de Estados Unidos nos está tratando de llevar a la destrucción nacional.
Para que la gente legalista que están en contra delxs inmigrantes indocumentadxs, porque violaron las leyes, sigan queriendo ser puritanas, súmele a todo este rollo la penosa realidad del sistema de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), el cual se implementó sin ser aprobado por la legislatura, y los asesinatos por negligencia en Nueva Orleáns con el huracán Katrina. Si estamos serixs en este asunto de arrestar a quienes violan las leyes, entonces comencemos por Bush y Cheney, y luego sumamos más gente a la lista. A mi me parece que si tomamos seriamente este asunto no es difícil el poder traer cargos criminales y políticos contra ambos, Bush y Cheney, en el Artículo II, sección 4 de la Constitución de Estados Unidos, y de esta manera les removemos del poder. Hay que reconocer que lo único que ha impedido este procedimiento, por un lado, ha sido que la Rama Legislativa, está controlada por el partido que controla la Rama Ejecutiva y al Tribunal Supremo, Partido Republicano. Yo no se a usted, pero a mi esto me huele y me sabe a dictadura sin respaldo popular.
Por otro lado, tenemos una serie de personas camaleones en el Congreso que sin importar la afiliación política, Demócrata o Republicana, responden a los interese de la clase dominante. En esta lista están la senadora Hillary Clinton y el senador Charles E. Schumer, ambxs del Partido Demócrata, quienes no toman el liderato de enjuiciar al presidente pero se atreven a dar un voto a favor de la construcción de esta maldita pared. Lo que aprobaron con sus votos fue una propuesta para construir la maldita pared que separará a México y a Estados Unidos, dándole luz verde a la construcción de 370 millas de odio, desprecio y xenofobia.
Vuelvo y lo repito y lo seguiré repitiendo, el asunto no es uno de seguridad o soberanía nacional sino más bien de la legalización y posteriormente la justificación de la exclusión a través de las medidas opresoras del racismo y xenofobia. De aquí el que en la falta de análisis serio y crítico no se tome en consideración las realidades de la relación causal entre la globalización y el fenómeno social de la inmigración, lo cual deja al descubierto una contrariedad seria entre lo que puede ser una propuesta de inclusión o una de exclusión. A mi me parece que aquí es que está el meollo del problema. O sea, que el nuevo orden económico del proyecto capitalista neoliberal prácticamente sigue montando una hegemonía económica-política en donde lo más importante sigue siendo el mercado mundial con la acumulación de riquezas y no lxs seres humnos. ¿Alguien puede negar que la mayoría de las inmigraciones (migraciones) sean el resultado de fenómenos sociales transnacionales? Observe cuidadosamente la deplorable realidad de nuestro pueblo puertorriqueño en donde tenemos el 50% de la población viviendo como lo que somos, inmigrantes económicos en otra nación llamada Estados Unidos.
Lo bueno y bello de la canción que inmortalizó Felipe Pirela es que la misma termina diciendo: ¡esa maldita pared, yo la voy a tumbar algún día! Esta es la resistencia del pueblo y lo demostramos el 1 de mayo. Por lo tanto, destruyamos la pared que separa nuestras vidas y construyamos la paz con justicia que deje como resultado la amnistía general y la vivencia colectiva fundamentada en el amor y el respeto.
P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York 19 de mayo de 2006