LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL LIBERALISMO

por Frank HATEM

1. AL MONOPOLIO, TU DIOS, ADORARÁS.

Así como en la visión bolivariana de las Américas, Europa habría podido ser, y debería ser, una oportunidad para el pueblo de iniciar un nuevo concepto de Estado más allá de los Estados, y una nueva concepción de la sociedad. En vez de eso, no es más que una oportunidad para los mercados y las empresas multinacionales, oportunidad de mundializarse aún más, es decir, de tender cada vez más hacia el monopolio mundial, que está en contradicción obvia con los principios del liberalismo. El liberalismo supone la libre competencia. El monopolio es el final incluso de toda competencia si es el resultado lógico del proceso. La mayoría de las desdichas de nuestras sociedades proceden de eso.

2. COMPETITIVO SERÁS Y A TU PRÓJIMO APLASTARÁS

Dominar el mundo es por otra parte el objetivo abiertamente reconocido de estas multinacionales. Para llegar, es necesario basarse en el concepto de COMPETITIVIDAD, que es ni más ni menos un proyecto de destrucción del otro; de eliminación del competidor por todos los medios. Se reconoce este concepto, se admite y como orden por la mayor parte de la población para su mayor desdicha: "es necesario ser competitivo". En nombre de la competitividad tiene lugar un extenso movimiento de expropiación del humano en todos los ámbitos. Incluso la Universidad divulga este concepto y se instituye en realidad como cómplice. El estudiante, al final de sus estudios, integra perfectamente esta idea que va a hacer él a un "asesino", esperando, cada vez más rápidamente, ser víctima mortal de esta misma exigencia de competitividad que obliga a reciclarse siempre, hasta un límite de edad cada vez más precoz. No querrá incluso culpar al sistema sino que simplemente se culpará a sí mismo por no saber ser suficientemente "competitivo".

3. POR TU RENTABILIDAD VELARÁS

La universalización es sobre todo tecnológica es decir, cultural. El objetivo es que la velocidad de reacción de los capitales sea instantánea, que las inversiones puedan desplazarse en masa instantáneamente en función de la maximización de la rentabilidad, y así reducir los Estados y el pueblo en esclavitud, gracias a las decisiones de algunos. Las nuevas herramientas de intercambio suprimen los límites del tiempo y el espacio. Eso parece a priori muy positivo. Así sería si esta compresión no tuviera por objetivo volver muy rápidamente anacrónica en contraste la movilidad creciente en todos los demás ámbitos. Es necesario al mismo tiempo estar por todas partes. No hay más de territorio que se pueda defender. ¿Este espacio sin fronteras es el lugar de un pueblo global? ¿Esta apertura mundial es la ocasión de una unidad entre el pueblo? ¿De una armonización? Ciertamente no. Sólo las transacciones están verdaderamente sin límites y sin control. Son los capitales los que son cada vez más libres, ciertamente no los hombres. Hace treinta años, cuando se hablaba de mundialismo o globalización, se imaginaba a una sociedad ideal, sin guerras, sin miseria. Es totalmente lo contrario lo que se instauró. El mundialismo hoy se ha convertido en el enemigo del pueblo.

4. AL PROGRESO TE SOMETERÁS

La manipulación mental por la secta liberal mundialista o globalizada, más brutal y el más pernicioso que pueda existir, no se basa que en el concepto de competitividad. Se basa también en una técnica de asimilación de lo "descriptivo" y de lo "normativo": Lo que es una pura acta de circunstancias se convierte en una norma moral a la cual es necesario someterse si se quiere permanecer en la danza y tener una oportunidad de salirse, una oportunidad de destruir otro. La primera norma impuesta es la de la economía abierta: no se puede ir contra el progreso tecnológico. Todo lo que es posible debe realizarse. El mundialismo o globalización se deriva del progreso tecnológico. Es pues inevitablemente bueno. Estar en contra de la globalización es, pues, estar contra el progreso, y consecuentemente, destinado al fracaso.

5. Al MUNDO ENTERO TE ABRIRÁS Y NINGÚN TERRITORIO PROPIO DEFENDERÁS

Se es un buen Gobierno si se favorece lo más rápidamente posible al reino del mercado mundial, integrando y sometiendo a éste todos los mercados locales. Si se quiere tener en cuenta el interés local, de las familias, de las empresas, de las regiones, se es un mal Gobierno, contrario a la apertura económica y al progreso. Los únicos protagonistas de esta universalización son las empresas de dimensión mundial. Solas son aptas para administrar los recursos mundiales en el sentido de una asignación óptima de los capitales. Es necesario pues abrirse sin más a sus designios. El interés que debe perseguirse es el interés de las multinacionales, puesto que son ellas las que tienen la capacidad de aumentar la competitividad. Cualquier otro interés debe supeditarse a ello. En este espíritu, se han liberalizado uno a uno todos los mercados, y se continúa. Liberalizar, es desreglamentar de modo que los capitales puedan circular libremente, sin la dificultad de preocuparse de tal o cual interés local. Siempre en nombre de la apertura y la competitividad.

6. DEJARÁS A OTROS MORIR DE HAMBRE

Así pues, se liberalizaron los mercados de capitales, la pesca, la agricultura, las materias primas etc y se conoce el resultado: la industrialización pesquera y la agricultura con su comitiva de contaminación, desempleo, sobreexplotación, de miseria en particular en los países subdesarrollados y a fin de cuentas el hambre en regiones enteras del globo. Mientras que el discurso todavía había sido que el "máximo aprovechamiento" de las asignaciones de recursos tenía por objeto dar a comer a todo el mundo. Es falso de manera obvia. El objetivo es el poder monopolístico sobre la alimentación de la humanidad: un 80% de las semillas están bajo el control de una única multinacional que se arregló para hacer desaparecer un 90% de las especies de arroz y de otros cereales en favor de aquéllas que controla, y las manipulaciones genéticas permiten crear semillas que no se reproducen, es decir, que obliga al agricultor a readquirir la semilla cada vez. La segunda generación no es ya apta a la reproducción, tal es el objetivo perseguido. Con en vista el chantaje a la muerte para la humanidad muy entera, por monopolios que fijarán libremente el precio de todo lo que es vital. La esclavitud absoluta. UNA MERCANCÍA PASARÁ A SER Incluso cosa para la liberalización en el ámbito cultural. La desregulación es la universalización de una única lengua, de una única cultura, utilizando medios técnicos uniformados controlados por un único grupo multinacional. El monopolio del pensamiento tanto que de mejor se programa el mercado educativo sustituyó a la educación. En este mercado mundial, el profesor local no tendrá pronto más de razón de ser y desaparecerá. Se comprará un producto educativo para su competitividad, que permitirá poner a nivel la propia competitividad del comprador, y es a eso a lo que ha conducido la Universidad, jugando este juego que hace del estudiante un producto que debe venderse a las empresas que lo subvencionan en el mismo concepto que una patente de investigación. Si este producto no adquirió una movilidad total, es decir, si no se somete a todas las deportaciones, a todas las flexibilidades, a todas las dificultades en nombre de la competitividad, es ya bueno para la fractura.

7. TODO SOBERANÍA ABANDONARÁS

¿A qué sirve el Estado en este mundo mundializado? A nada por supuesto. Al contrario, el Estado es el enemigo natural de la universalización. Para que la "apertura" sea total, no tiene ya el derecho a controlar las telecomunicaciones, la cultura o las rentas. Los Estados con todo juegan el juego de la universalización con el fin de activar su competitividad con relación otros. Francia siempre ha dicho: "es necesario hacer Europa ya que gracias a ella Francia puede guardar su fila de potencia media y tener un peso en el concierto internacional". Esta competitividad provisional es un señuelo. Los Belgas se preguntan: ¿"entonces si Europa sirve a Francia que guarde su poder, cuál es el interés de Europa para Bélgica?" "Y sobre todo, al abrirse a la universalización para seguir siendo competitivos, y tomar los mejores sobre otros Estados, los Estados se abren a su propia muerte. Los Gobiernos ya no son más que marionetas. INTEL fabrica un 82% de los microprocesadores; un 92% de los programas informáticos son Microsoft; un 90% de los ordenadores son Compaq; un 66% de los aviones son Boeing-Mc Donnell. ¿Etc. etc. Qué peso puede bien tener un Estado frente a eso? ¿Qué margen de decisión? ¿Qué capacidad para decir "no"? ¿El Estado ya perdió? y a pesar de todo sigue jugando el juego que condujo a su pérdida. ¿Si la soberanía de Estados como Francia es así próxima a cero, qué decir de la soberanía de Estados como México o Angola?

8. A LA LEY Y A LA MORAL DE LOS MONOPOLIOS TE PLEGARÁS

Los mercados hacen la ley y autorégissent, puesto que los Estados no tienen ya el derecho a regularlos a causa de acuerdos internacionales ámbito por ámbito. El AMIGO que debía institutional todo ello répoussée por la resistencia de algún pueblo (en particular, en Francia gracias al "Mundo Diplomático"). Pero el fondo del problema sigue siendo entero. Mas ninguna reglamentación nacional no es ya soberana. Un ejemplo que habla es el de la autorización a patentar el gén humano. Hasta ahora, se intentaba limitar las manipulaciones genéticas. La barrera rápidamente habrá saltado. El 18 de mayo de 98, del hecho de que algunos países autoricen la apropiación del patrimonio genético constituido en laboratorio, que sea vegetal, animal o humano, la Comisión Europea debió, a fin de preservar la competitividad que debe venirse de las empresas europeas, autorizarlo también. En adelante, protagonistas privados pueden convertirse en PROPRIETAIRES (con todo lo que eso implica) de todo ser vivos animal o humano a partir del momento que tiene la patente del capital genético creado (modificado) en laboratorio.

9. TU MISERIA ORGANIZARÁS

El proceso es por todas partes el mismo: en nombre de la competición se desreglamenta, se liberaliza, luego cuando eso se vuelve rentable, se privatiza. En favor de empresa que ya están en posición dominante, por supuesto. Se consigue pues una sociedad donde fuerzas privadas tienen todo el control

1°) de la asignación de los recursos mundiales (hacia que se dirigen las inversiones, con para solo criterio de elección la rentabilidad a corto plazo en detrimento de todo concepto social o ecológico),

2°) de la distribución de la riqueza producida. Va por supuesto a los accionistas. Desde los años 78-80, se modificaron todas las normativas, en todos los ámbitos de la economía, en un sentido de liberalización a escala mundial. Por tanto, las ganancias de productividad se hacen cada vez más en beneficio del capital, y cada vez menos en beneficio de las poblaciones o del trabajo. Debido a que los trabajadores so'lo extraen su renta del trabajo, y que la competitividad mondialiste promueve naturalmente la disminución costes salariales, mientras que las rentas del capital no cesan, se acrecentan. El empobrecimiento de las masas es inevitable, como el aumento de desigualdades. Un número cada vez más limitado de familias dispone de la casi totalidad de las disponibilidades financieras del planeta (se sabe que algunos financieros son capaces de desplazarse de un día de las masas financieras equivalentes al presupuesto anual de un país como Francia). Y la distribución de los recursos en adelante se confía al privado.

10. LA OPORTUNIDAD DE TU VIDA DEJARÁS PASAR Y A TU LIBERTAD RENUNCIARÁS

Todo el mundo juega este mismo juego de la competitividad que consiste en ganar cuotas de mercado para asignar los recursos mundiales allí donde el beneficio es el más grande y lo más rápidamente posible. El que gana toma todo. Y como son los Estados Unidos que son los más competitivos en el mayor número de ámbitos, son ellos quienes instauran las normas de las que se benefician. Si se pide en un país del Tercer mundo lo que es que la universalización, se responde: "es la americanización". Y si se pide a un americano lo que es que la universalización (o "globalización", responde: "esto es nosotros". La Universidad es el lugar moderno de la lucha para QUIEN VA a DIRIGIR. Quién va asignar los recursos y a acumularlos a fin de cuentas. En esta competitividad donde las naciones desaparecen, los pequeños se acurrucan, se levantan barricadas. La intolerancia religiosa, étnica, nacional, social, es acentuada por esta lucha incesante entre el pueblo del que se es cómplice a partir del momento que se hace una elección de consumo o que se entra a la Universidad. Mientras que toda esta energía, toda esta educación, toda esta riqueza habría podido servir para realizar una sociedad de paz a escala mundial. El resultado inevitable de la apertura de los mercados y de la liberalización de las transferencias de capitales gracias a la desregulación, es la expropiación de todos los derechos y soberanías del humano. Se siga una noticia.

+ Hoy la sociedad está al servicio de la economía. Haremos que la economía esté al servicio de la sociedad.

Centro INDEV

* Según una conferencia de Ricardo Petrella, otorgada a la Universidad de Bretaña Meridional (Francia) el 7 de diciembre de 1998

Tomado de: http://members.aol.com/hatemf/liberalisme.htm

Traducción libre de José Luis Gutiérrez Lozano